Una novela que transita por territorios inciertos, donde las derrotas, las traiciones y la crueldad conviven con amistades inquebrantables, enamoramientos, búsquedas de libertades y luchas por recuperar la memoria que algunos pretendieron incinerar.
¿Cuántas historias se esconden en el cáliz de un trofeo? ¿Cuántos sentimientos quedan grabados detrás de su brillo? ¿Sería capaz ese objeto, ligado a glorias pasadas, de rebelarse contra el olvido y transportar su mensaje al futuro?
Con la Segunda Guerra Mundial, su preludio y sus consecuencias como telón de fondo, La copa de Leopoldstadt propone un recorrido histórico que se ramifica en muchas vidas. Entre ellas, la del club Hakoah de Viena y las de algunos de sus seguidores más fieles. Las de familias de inmigrantes judíos que, aun a la distancia, conservan y transmiten sus pasiones. La del húngaro Bela Guttmann, leyenda del fútbol mundial, que sobrevivió a la persecución nazi, que repartió su trayectoria entre Europa y Estados Unidos, y que en su etapa como entrenador también llegó a América del Sur, con un pasaje por Peñarol.
Me resultó interesante la idea de contar la historia familiar, una historia de persecución y de diáspora, a través del fútbol, un deporte que despierta pasiones que trascienden fronteras, ideologías, etnias y religiones, pero por otro lado sentí que todo queda en la anécdota, con personajes apenas esbozados. De todas maneras, la novela entretiene y emociona.
Me encantó! Muy bien escrito y una muy interesante historia familiar, de vida y de culturas. Deja un mensaje muy relevante al día de hoy y se enfoca en temas de amor, amistad y a pesar de los tiempos difíciles.