Se conocen pocos datos sobre la figura de Tito Livio (59 a. C.- 17 d. C.), uno de los grandes cronistas de la Antigüedad. Nacido en Patavium (Padua) y ferviente republicano a pesar de mantener una buena relación con el emperador Augusto, consagró buena parte de su vida a escribir una ambiciosa historia de Roma dividida en ciento cuarenta y dos libros, la mayoría de los cuales se ha perdido.
Este volumen recoge el libro que sirve para inaugurar su monumental obra, aunque está escrito como si fuera único. Repleto de episodios celebres, en el Livio narra la fundación mítica de la ciudad y la historia de los siete reyes que la gobernaron hasta la llegada de la República, al mismo tiempo que van asentándose las costumbres del pueblo romano en cuanto al arte de la guerra, la religión, la política o la vida social.
Putada que sólo se hayan salvado unos pocos de los libros de Tito Livio, pero que bien que al menos hayan llegado unos pocos a nosotros. Si bien no soy muy fan de la etapa monárquica ni de la republicana (temprana), sí que resulta curioso asistir a cómo esta ciudad del Lacio que acabaría conquistando el mundo conocido, comenzó sus andanzas. Se aprenden una cosa o dos