Una novela salvaje, una nueva y poderosa voz en la novela erótica gay.
Una cotidianidad tormentosa persigue a León: el pertinaz recordatorio de sentirse ajeno. Condenado por la historia familiar, al saberse parte de la casa chica encabezada por su abuela que relegó a su madre a una infancia bastarda, un eterno dejo de rechazo forma parte de él. Desde niño, solo en su cuarto, su mente despierta e infantil ya entendía que algunas fantasías son mejores si no se comparten, y lo confirmó en los años de juventud, llenos de encuentros salvajes y furtivos, así como de romances impetuosos que, sin embargo, nada pudieron hacer para satisfacerlo ni para darle sentido de pertenencia. En las peripecias del amor y sus perversiones, León descubrirá cuán profunda es la soledad…
Con un impecable tratamiento del erotismo, una prosa honesta entre lo bello y lo grotesco, y una sensibilidad literaria que revelan al autor como una nueva y poderosa voz en el género, Ese horrible deseo de pertenecer es una historia de crecimiento, pero también de lo que somos capaces de hacer por lo que anhelamos.
Este libro podría ser una pintura de palabras de una persona que se atreve a desnudarse al mundo para darnos la oportunidad de encontrarnos a nosotros al pasar por tantos momentos difíciles. Así como León he aprendido a que mis monstruos los quiero, reconozco y convivo con ellos sin que me dañen ni dañar a los demás, a curar mis heridas y tener resiliencia que también ha sido heredada de las mujeres de mi familia, a reconocer que también tuve "ese horrible deseo de pertenecer". No hubiera pensado que un libro erótico contara de manera tan clara a una sociedad en la que todos vivimos con recorridos por México, Estados Unidos de Norteamérica, Europa buscando a donde pertenecemos, sentirnos parte de algo, esa búsqueda que nos puede llevar por caminos oscuros e inimaginables donde la furia, negación, rabia, sadismo, frustración y una lucha interna nos hace vivir batallas que solo podemos tenerlas de adentro hacia afuera. El ímpetu de la juventud, las ganas de vivir y ser aceptado en búsqueda del amor muchas veces nos apartan del amor mágico de la abuela Belá que siempre supo quien era León y de Eugenia que se atormentaba por algo que no supo ver y encaminar. Me queda claro que los caminos de la vida no son trazados rectos, hay que cruzarlos, vivirlos, aceptarlos para encontrarnos, aprender desde jóvenes a encontrarnos y aceptarnos ya que es mucho más fácil cuando somos mayores tener esa sabiduría y aceptación que nos dan los años y las experiencias. Muy recomendable, es fuerte el tema, cosas que no imaginamos o conocemos pero que ahí están, aprender de un joven que sabe que pertenece pero no, que casi es como todos pero no, y su lucha seguirá hasta encontrarse a él mismo. Un autor elegante, cuidadoso, sensible y a la vez fuerte, grotesco, en momentos con sobresaltos y sustos, me llevo a recordar olores y las relaciones que se generan con los sentidos, magnífica descripción de los lugares, personas, personalidades que hacen de esta novela una gran obra. Agradecida con Igor una voz joven, reflexiva, fuerte, exquisita y sensible.
«...no existe soledad más profunda que dormir al lado del ser amado sin poder tocarlo.»
Salvaje, intensa y directa esta historia llegó a mí para posicionarse como una de las mejores lecturas de este 2021. Un libro breve pero muy conciso. Una historia adictiva por su crudeza y realidad. Una mirada a la codependencia emocional, al despertar sexual y a los riesgos del mismo, pero sobre todo al autodescubrimiento de nuestro protagonista.
Situaciones con las que me sentí identificado hicieron que me enganchara y no parara de leer. Situaciones por las que, me atrevo a decir, varios de nosotros hemos pasado.
Suelo pensar que los libros son los que nos buscan para ser leídos y este libro definitivamente me buscó, me encontró y me enfrentó con situaciones que te hacen reflexionar. ¡Gracias por esta gran recomendación, Alex!
Este libro tiene tantos pros como contras. El rasgo más negativo es que como novela no funciona. Son muchas anécdotas juntas que no terminan por crear una trama. Aparte, la venden y promocionan como una novela erótica, pero perfectamente se podrían suprimir el 95% de las escenas sexuales y queda la trama intacta. Se acerca más a la novela de crecimiento, pero creo que le hace falta un conflicto principal que se resuelva. Empieza por un lado y termina por el otro. Hay un rasgo que me hizo difícil la lectura: el exceso de adjetivos. Es imposible medir la cantidad exacta de ellos, pero hay un punto en el que parecen puestos para crear, artificialmente, una poeticidad en la prosa donde no la hay. Como si para hablar de sexo anal se tuviera que hacer de la manera "más bella" posible. Siempre he sentido que este tipo de errores es como de escritor novato. Resaltaría, en lo positivo, la capacidad de crear emociones. Hay un par de escenas que sí pueden moverte por dentro (la escena final de la primera parte es muy buena y llena de ese sentimiento de repulsión/atracción). Además, creo que para muchos homosexuales nos será fácil identificarnos hasta con el título (caray, que uno sí siente ese deseo de pertenecer cuando se descubre), pero, híjole, tanto privilegio y clase media en una novela me termina por parecer, como mínimo, insulso, más aquí, donde no hay ni una mirada crítica la privilegio pero sí un par de comentarios que se podrían calificar de problemáticos. A veces se toman muy enserio aquello de que la novela existe para narrar la vida de la burguesía.
"Al final éramos más de los que pensábamos" Al principio no me gustó, pero como fue avanzando la historia me atrapó. Conforme avanzaba el libro se volvía más y más turbio.
“Imagino hogares temporales, a veces los construyó. Pertenezco por un momento. Luego colapsan, los desbarató o, simplemente, los olvido. De esa paradoja estoy hecho y aceptarla ha sido reconocer ese horrible deseo. Presente, constante, ¿Imposible de satisfacer?”
Honestamente creí que a este libro no le daría más de 3 estrellas, pero hay puntos críticos en los que realmente te pega y de una forma u otra, puedes llegar a proyectarte en las palabras del autor.
Considero esta lectura bastante importante en tu etapa de descubrimiento, el saber que te gusta y quien eres tú mismo, nos habla de: aceptación de orientación sexual, conflictos familiares, bullying, drogas, sexo, problemas mentales, desórdenes alimenticios, suicidios, discriminación, exploración, que aunque algunos temas sean más tratados que otros, ninguno deja de estar ahí.
Uno de los personajes crea una gran analogía con respecto a un vaso de agua, “…agua pura h fresca, el cristal igual limpio y transparente. Ni una sola marca de dedos sobre el impoluto. Ahora, vierte una hora de tinta china, solo una. ¿Qué pasa?…” A lo consiguiente en la historia poco a poco nos va demostrando el significado de ella, que no importa que sepas lo limpia que está, basto solo 1 gota de algo para contaminarla y esto lo demuestra con las acciones críticas de alguien, que no importa lo bueno que seas, basta 1 cosa mala para lograr volver turbia el agua de tu vaso, que posteriormente igual nos explica la redención y el cuando ya accedes a tomar de ese vaso.
“Pierde el miedo. Deshazte de el, mira que, ahora mismo, de nada sirve. Ya volverá el a tu vida. Sin necesidad de que lo llames. Te gustan los hombres y te gustarán siempre. En ellos y con ellos conocerás el placer y el amor. En ellos y con ellos, también, vendrá el dolor. Pero de el se aprende…
….Dime por favor, que ya te enamoraste de tu vida… Que del miedo lograste creas algo valioso. Que aprendiste q ser una buena compañía para ti mismo y que, finalmente, Lograste satisfacer ese horrible deseo de pertenecer.”
Estos son algunos fragmentos de las cartas que se escribe a sí mismo, a su yo Niño y su yo adulto, y he de admitir también que fue inevitable el que unas lágrimas salieran de mi, porque hay tantos factores que le ocurren a una persona en su descubrimiento, que considero un tanto imposible el echo de no puedas proyectarme con al menos 1 cosa de lo que le sucede a nuestro protagonista en esta historia.
lo más interesante de este ejercicio de autoficción es lo claro de las fobias y filias de los hombres gay blancos mexicanos; la fetichización de los cuerpos morenos; la falta de revisión del privilegio; la mirada de otredad, y a veces, asco, con la que navegan el mundo fuera de sus burbujas.
agradezco la existencia de este retrato, porque aunque su español no refleja cómo suena el mexicano, su espíritu si refleja cómo sienten los whitexicans.
Al principio fue algo tedioso porque no sentía que avanzara la trama pero después fue mejorando y logré conectar un poco con León, creo que todos hemos sentido alguna vez que estamos en el lugar o con la persona incorrecta pero nos da miedo salir de ahí para encontrar la paz y aprender que está bien estar solos de vez en cuando
No sé por dónde empezar… ok… conocemos a León un niño que vive con su madre, visita a su abuela, de clase alta en la Ciudad de México, a lo largo de la historia conocemos su despertar y descubrimiento sexual, las consecuencias de las decisiones que va tomando a lo largo de su vida y nos deja con un final “shockeante”.
Es importante tener en cuenta que el autor usa un lenguaje sencillo pero explícito, definitivamente no lo recomiendo a menores de edad y si escuchan el audiolibro USEN AUDÍFONOS.
Una historia impactante, conmovedora, llena de libertinaje y desesperación. Un personaje que, al principio, lucha para poder encajar en la sociedad en que la vive; que poco a poco se va conociendo y aceptando a sí mismo, aunque no tome las mejores decisiones.
Imagino hogares temporales, a veces los construyó. Pertenezco por un momento. Luego colapsan, los desbarató o, simplemente, los olvidó. De esa paradoja estoy hecho y aceptarla ha sido reconocer este horrible deseo. Presente, constante, ¿imposible de satisfacer?
Igor Ramírez nos presenta un libro de temática gay en la que nos encontraremos reflejados muchos de los que vivimos una de las múltiples facetas de las orientaciones y/o preferencias sexuales.
Mi experiencia con este libro fue para repensar las cosas que he aprendido y entender cómo las he aprendido y de que manera han formado parte de mi personalidad, sexualidad y estabilidad emocional.
Vamos a encontrar muchos clichés, mucho argot sexual y pocos pensamientos profundos pero algunas acciones las pensaremos con profundidad y nos sorprenderemos de vivirlas. A veces, la lectura parece encasillarse en la típica relación homosexual co-dependiente que nos venden muchos otros escritores pero, por momentos, nos muestra una realidad que no queremos ver y en la que, algunos, no estamos dispuestos a cambiar.
Me agrado que esta lectura me dejara pensando, reflexionando y, a veces, herido.
Es un libro fuerte que habla de diferentes tipos de situaciones que pasan muchas personas, con varios tintes sexuales y trastornos
Fue caótica, intensa, con altos y bajos, con lecciones aprendidas y con experiencias de todo tipo.
"Finalmente, lograste satisfacer ese horrible deseo de pertenecer..." Da a entender que todos queremos llegar a ser alguien y de pertenecer a algo. Estar en la plenitud, física y mentalmente.
**No es un libro para todos...**
This entire review has been hidden because of spoilers.
“El cariño se había convertido en miedo, las ganas en ansiedad. Nuestra belleza inmaculada había muerto tanto tiempo atrás, habíamos durado solo un instante y llevábamos dos años luchando por recuperar aquella chispa, la combustión que nos había echado a andar”
En algunos puntos de la historia fue difícil seguir el hilo. Es verdad que tiende a ramificarse en exceso y tienes de alguna forma, que volver a la historia principal desde las ramas.
El final no terminó de gustarme del todo y creo que desde la cuarta parte la historia dio un giro muy wtf.
Dicho eso, creo que la historia es lo suficientemente cruda y real para quienes hemos vivido alguna o muchas de las cosas que se cuentan, lo que lo hace creíble y al final terminas comprándotela e involucrándote con León.
Al final tampoco resultó siendo un relato taaan erótico pero sí uno muy importante y gráfico de lo que que es crecer en el mundo siendo alguien homosexual y teniendo pocas herramientas y una necesidad exorbitante de pertenecer, como medio de aceptación, de crecimiento o simplemente de supervivencia.
Hubo momentos en los que realmente tuve que pararme y procesar y asimilar para poder continuar y eso, me parece que supera al par de cosas que no me gustaron tanto.
Es mi primera lectura de este tipo y la verdad lo recomendaría.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Una buena historia, un tema que hasta el día hoy suele ser un tabú en muchas familias. Me gustó como el personaje (León) nos va narrando detalle a detalle de sucesos o lugares que sin lugar a dudas me he imaginado perfectamente, ojalá y sea el principio de buenas historias de este escritor. Una frase que nos deja León, el personaje principal: “A sus monstruos uno debe aprender a quererlos”.
Escrita son honestidad y sin caer en la siempre innecesaria morbosidad, la historia de León me atrapó desde el inicio gracias a su sinceridad y brutalidad.
“Te gustan los hombres y te gustarán siempre. En ellos y con ellos conocerás el placer y el amor. En ellos y con ellos, también vendrá el dolor.”
Como empezar a hablar de León. De su deseo de pertenecer, de su soledad y su ausencia.
Un recorrido fuerte que un momento de la lectura se torna personal, vivido y constante. Las palabras que recorren esta historia me llevaron de la mano del protagonista, y es qué hay momentos en los que quería estar para el y decirle “todo estará bien”.
Es un libro que te envuelve en un mundo que es constantemente abatido por momentos bellamente escritos, tan delicados y sutiles. Cómo dolorosos y sangrantes. Vemos su crecimiento, vamos de la niñez hasta la vida adulta. El descubrimiento de sus sentir, su sexualidad y ese constante deseo de pertenencia.
Había momentos en la historia que sentía que se me oprimía el corazón, que dejaba de respirar y solo salían mis lágrimas. Y llegaba el silencio. Y es que la pluma del autor es sutil, simple y delicada pero te hace sentir como en una montaña rusa , donde el viento te corta hasta la respiración.
Un recorrido que comienza por mi maravilloso México, que nos lleva a Madrid, a Inglaterra , Ny. En la inevitable búsqueda de donde somos y hasta donde podemos llegar para encontrarnos. Un camino tan claro como oscuro.
Ya han pasado varias semanas y solo puedo decirles que este libro. Me dejo reflexivo, silencioso. Y sin duda es una de mis mejores lecturas del año, sino es que mi mejor lectura del año. Gracias al autor por todo lo que me dio en esta historia.
Y es que uno como dijo León “A sus monstruos uno debe aprender a quererlos”.
Esehorribledeseodepertenecer Septiembre. 9,2021 33• del año 5 / 5 🌟
Igor Ramirez Garcia-Peralta es una de esas voces mexicanas que deseaba que existiera pero pensé que nunca leería. Esta es una historia personal, ensimismada, despreocupada por el colectivo pero llena de vida y con un dominio del folklore moderno de la inasequible clase alta del Distrito Federal — la cual enmarca la historia — que le agrega frescura (me alegra no haberlo descartado por su pinta fresa). En todo caso, lo más trascendente son la honestidad y la generosidad del autor, ambas brutales. Ramirez García-Peralta logra pintar una imagen tan nítida e idiosincrásica de lo que León es, siente, piensa y lo rodea que sospecho que la única investigación necesaria para llenar las páginas fue una revisión de los recuerdos vividos por el autor mismo. Aun así, el matiz de sus miedos, tristeza y esperanza les resultará familiar y reconfortante a muchos.
⚠️ Súper queer, 18+ only. Muchos content y trigger warnings.
La crudeza de la vida de León te atrapa y no te suelta hasta que estás con el al final, pero en el camino me perdí, es una historia llena de anécdotas que, si eres mexicano sobre todo, puedes oler, sentir e incluso recordar pero que no llevan a un lugar en particular. Te pasea por las calles de la ciudad de México al igual que por las memorias y la ficción fusionándose en una misma al punto de no alcanzar a distinguir cuál es cuál, juega con tu nostalgia.
Me sentí conmovida por momentos e intentaba comprender las decisiones del protagonista, pero en muchos otros solo pensaba en el privilegio en el que el vivía incluso siendo gay y cae en el estereotipo de como se ha retratado la vida de los hombres homosexuales, llena de excesos con un desenlace trágico al punto de que pare que se les castiga por su sexualidad.
Hace mucho que no me sentía cómplice y voyeurista en una historia. Igor lleve la narración a extremos decadentes para regresarnos de tajo en una especie de alquimia que nos regresa a confiar en el amor. Introspectivo, mordaz, apabullante, insospechado. Muy recomendable.
Es más como un 3.5. Tengo sentimientos encontrados. La primera parte es buenísima, me atrapó por completo y me identifiqué mucho con ese adolescente gay que va descubriendo su sexualidad. Luego no sé, me siguió gustando pero lo sentí un poco desconectado de esa gran primera parte, como si fueran dos historias que no terminan de hacer clic o como si no hubiera un propósito claro en la historia, ¿se trataba de León o de León y Héctor? Yo sé que de León y que no es posible obviar u omitir lo importante que fue Héctor en su vida (que fuerte cuando alguien atraviesa de esa forma toda nuestra existencia), había que contarlo, pero en esas primeras cien páginas yo pensé que íbamos por otro lado. Insisto, seguí disfrutando la lectura y, desgraciadamente, identificándome de a ratos con esa dependencia dañina entre Héctor y León. Que pesado resultó ser el señor de Televisa, por cierto.
No se lo recomendaría a cualquier persona y tengo claro que a más de uno no le va a gustar por el lugar desde el que está narrado (hombre, gay, blanco y privilegiado) y porque desde ese lugar emite un par comentarios desafortunados. Yo no me espanto, entiendo y comparto las críticas, pero al final del día sigue siendo la historia de alguien.
En fin, lo disfrute y me atrapó, así que me apunto al próximo libro del Igor.
Wooow En las primeras 86 páginas de este libro pude hacer una reconexión con mi pasado, con aquellos días en los que me sentía mal y no había nadie en quien apoyarme… Situaciones agrias con mi familia, mi niñez, la primaria, la secundaria… Casi al finalizar el libro, esa sensación de extrañeza, de desapego a la vida, a lo que me rodea y a quienes me rodean, apareció, no para quedarse, sino como una señal de que si o si debo rectificarme y no caer en el mismo hoyo. Que duro es reconocerse dañado, que duro es recordar y saber que fuiste afectado con tanto, pero más duro es poder superarlo, perdonar y crecer. Se me ha dicho que un libro es bueno cuando genera una conexión profunda con tus experiencias de vida, y hasta ahora este libro lo hizo. Debo decir que la enseñanza que me deja esto es que lo único que nos queda para crecer es aceptarse, no temer de nosotros, saber querernos sabernos capaces, querer ser siempre mejores y entender que pertenecemos, no al mundo de los demás, sino a nuestro mundo propio.
Una cotidianidad tortuosa persigue a León: el pertinaz recordatorio de sentirse ajeno. Condenado por la historia familiar, al saberse parte de la casa chica, encabezada por su abuela, que relegó a su madre a una infancia bastarda, un eterno dejo de rechazo, forma parte de él. Desde niño, solo en su cuarto, su mente despierta infantil, ya entendía que algunas fantasías son mejores y no se comparte, y lo confirmo en los años de juventud, llenos de encuentros, salvajes y furtivos, así como de romances impetuosos que, sin embargo, Nada pudieron hacer para satisfacerlo, ni para darle sentido de pertenencia. En las peripecias del amor y sus perversiones, León descubrirá cuán profundas la soledad…
Un libro muy interesante y fuerte, mi único problema fue ese final, me quede con cara de ¿y luego qué, ese es el final? 🤨 ¿planeara hacer una 2da parte? 🤔, porque de vrdd a ese final le faltó.
La propuesta del libro se veía increíble, un tono íntimamente obscuro en un memoir de un chico mexicano en los 2000. La narración con un balance entre poética, descripción y reflexión te atrapa. Aún así, el desarrollo de la historia y de los personares me dejó deseando algo más complejo. Siento que la historia pierde el momentum en si desenlace al fallar el conectar la idea principal de la novela. Me hubiera gustado también que se desarrollaran más algunos personajes que se dejaron olvidados. En general es una buena lectura que se siente muy íntima, pero me parece deficiente en términos estructurales.
El libro comenzó bien, conocemos desde la infancia de nuestro protagonista y como se va descubriendo y desarrollando en el ambiente en el que vive, pero conforme vamos avanzando la novela se torna repetitiva y se vuelve un recuento de su vida sexual y de su lastimosa vida que se vuelve, tedioso y lo que le sigue. Una trama inexistente, no hay ningún conflicto ni evolución en los personajes, todo es más de lo mismo.
Estas novelas que pintan la vida gay de maneras trágicas y sin futuro hacen más daño que bien, resulta una visibilización insulsa con cero aporte al género, claro todos los puntos de vista son válidos pero necesitamos que se avance en las narrativas que cuenten nuestras historias.
Este libro se divide en 5 partes; Parte uno: me encantó Parte dos: interesante Parte tres: tediosa, frustrante Parte cuatro: regresamos a los bueno Parte cinco: me gustó, pero se sintió apresurada
Creo que el aspecto que más me gustó de la novela fue ese establecimiento de la nostalgia que genera recordar la niñez y esos momentos en lo que comenzaba a descubrir tus propios deseos, la complejidad que significa querer a tu familia a pesar de que hay distancia y confusión.
Tiene breves momentos erotico que se disfrutan y otros que se cuestionan. Hasta cierto punto, la voz del protagonista resuena en todos aquellos que hemos visto al mundo desde una asiento alejado del escenario en donde todos parecen disfrutar de la obra, que nos hemos sentido aislados aunque estemos en el mismo lugar.
Pero digo que hasta cierto punto, porque más rápido de lo que me gustaría, el personaje se me volvió insoportable. Deteste leer el nombre de Héctor, pero sobre todo, me canso escuchar los berrinches del narrador, porque si, gran parte de este libro se siente como una cadena de sufrimientos innecesarios, de una postura victimista absurda cuando tomas en cuenta la realidad del protagonista; un hombre blanco con posibilidad económica, que estudió en un colegio alemán en la la ciudad de México, que pasaba sus vacaciones en París, que vivío en Londres y se fue a estudiar a New York, que llego a trabar en Islandia y que describe de una forma muy despectiva, comparando con animales a personas gordas o que no encajan en los estándares de belleza de la TV, osea, privilegiado en casi todos los sentidos.
León cae mal, quejándose de todo a pesar de que es El el que conscientemente toma las desiciones que lo llevan a donde está.
Si hay al final un desarrollo esperado, pero creo que llega tarde y se disfruta muy poco. Siento que a lo largo del libro hay momentos muy bellos y conmovedores, pero sin escasos, comparados con todo lo demás. La historia, es simple, se siente más como fragmentos de diferentes etapas en la vida de un hombre que descubre y explora su sexualidad.
Creo que es un libro bueno, me gustó como escribe el autor, al principio de cada capitulo me costaba un poco agarrar el ritmo de la historia, de lo fragmentada que está, pero una vez que la narración tomaba forma, se sentía muy bien, fluida y atrapante. Así que, si me dan ganas de ver que más escribe este señor, pero, ojalá que no lleguen a ser historias con protagonistas como León.
Desde el momento en el que empecé a leer, no pude soltar el libro. Una historia profunda, vulnerable, que me llego hasta el tuétano de mi alma. La belleza de las palabras, la descripción de lo ordinario que se convierten en detalles extraordinarios, una radiografía del sur de la Ciudad de México que se sintió como si estuviera leyendo mi propia infancia. Uno de los libros que más me han conmovido, no puedo más que recomendarlo. Hasta la fecha lo he regalado 3 veces y lo seguiré regalando. Gracias por este regalo a la humanidad.