Domingo 27 de noviembre de 2017. Daniel Puentes, periodista del diario peruano El Comercio, aparece muerto en su cuarto de hotel en Madrid. Sobre las dos de la madrugada, el forense señala como causa del deceso un infarto y ordena levantar el cadáver para trasladarlo a la morgue. Con la misma celeridad, el inspector se comunica con el diario, quienes a su vez le dan la terrible noticia a la hermana del fallecido. Anabela, socia en un importante despacho en Lima, no pierde tiempo y toma un vuelo para repatriar el cuerpo de su hermano… Aún sin digerir la noticia, Anabela llega a España; donde una colega de Daniel le comparte sus sospechas de que quizá la muerte no haya sido natural y pudiera estar relacionada con su trabajo como periodista Recientemente se había dado a conocer al mundo el escándalo de las evasiones fiscales y negocios off-shore de políticos, empresarios, celebridades y hasta deportistas, conocido como Panama Papers. Anabela sabe que él estaba involucrado en la investigación, pero ¿hasta qué punto? Ayudada por un detective privado, Anabela intentará descubrir la verdad mientras es perseguida por los recuerdos de un hermano al que creía conocer y cuya muerte lo ha convertido en un desconcertante enigma Nadie es inocente en el juego de la política y el dinero. La novela sobre los Panama Papers
2.5, el punto medio resultado de esa frase tan manida, pero no por ello menos cierta, de que las cosas no son cómo empiezan sino cómo acaban.
O, lo que es lo mismo, esta novela empieza con muy buen ritmo, y un tono negro entretenido, que acaba derivando en un esperpento melodramático de enfermedad mental y relaciones fraternales llevadas a un extremo poco saludable.
El problema de esta historia es que, claramente, no ofrece lo que promete. Aunque, desde luego, si nos atenemos al título de la novela, la cosa cambia. Porqué sí, aquí lo único realmente relevante es la muerte de Daniel (frase que se repite hasta la saciedad), y para nada nos encontramos, como promete la frase publicitaria de portada, ante "la novela sobre los Panama Papers" (McGuffin donde los haya).
Al final, mi mayor problema con la narración es lo mentirosa que resulta, en su uso aprovechado de los diferentes puntos de vista, que se somete demasiado al servicio del giro final de la historia. Podría mencionar también la incorrección del uso de algunas expresiones y modismos cuando se quiere representar a personajes españoles, aunque eso es algo meramente anecdótico que, en la mayoría de los casos de lectores hispanohablantes, se puede pasar por alto.
En resumen, que la historia me ha resultado entretenida en su mayor parte, y el estilo del autor tiene la facultad de atrapar al lector de forma más que aceptable; pero, como empezaba diciendo, la calidad del conjunto empieza a decaer mediada la cosa, y el retrato de personajes no es especialmente destacable, así que el punto medio resulta más que generoso.
El libro tiene un buen planteamiento? Sí. Se puede decir que sí. Mi problema con este libro es que nos inundan de párrafos interminables, que, aunque hasta cierto punto es necesario para el libro, siento que hay muchas cosas que el autor pudo haber no escrito y hubiera dado lo mismo. Ni siquiera pude terminar el libro, ya que por la extensas narraciones se me hace difícil de leer.