Un muy buen documento de divulgación que aborda la historia de la emblemática y neurálgica ciudad de Berlín durante el siglo XX. En este libro podemos apreciar los cambios de régimen, las diferentes formas de gobierno e ideologías, las revueltas sociales, los lideres políticos, los progresos científicos y el desarrollo del arte a pesar de la marcada inestabilidad política, económica y social. Buena parte del libro se desarrolla durante la segunda Guerra Mundial en donde el autor se centra en las penurias de los pobladores de Berlín en especial durante los feroces bombardeos de 1945 y la posterior toma de la ciudad por los aliados.
Resultó tétrico y horroroso lo que los nazis hicieron y que la historia ya se ha encargado de documentar exhaustivamente como uno de los capítulos más terribles y vergonzosos de la humanidad; sin embargo, en esta obra Sinclair McKay, historiador inglés, se enfoca en los enormes sufrimientos de la población de Berlín, en sus carencias, en su vida entre escombros y escasez de comida, entre enfermedades medievales y la amenaza latente de la muerte. Y una vez tomada la ciudad se hacen presentes los abusos, ultrajes, violaciones y crímenes sufridos a manos de los soviéticos.
El relato resulta interesante y agradable mientras se desarrolla durante el periodo de entreguerras ya que se nos refieren los gustos y pasatiempos, las ocupaciones, preocupaciones e ilusiones de sus habitantes, así como la espléndida arquitectura de Berlín; el desarrollo de la ciencia, el cine como uno de los principales intereses de los ciudadanos, la política, la literatura, la música, en fin.
Mención aparte merecen los radicales cambios que en menos de un siglo sufrió esa sociedad al pasar de la Monarquía con el fin de la Gran Guerra, a la llamada República de Weimar, después al terrorífico Nazismo, luego la ocupación de los aliados, posteriormente la división de Berlín en cuatro partes cada una ocupada por la URSS, Francia, Inglaterra y EU para llegar a la división del país en dos estados muy diferentes y finalmente su reunificación en 1989.
Una historia que tal vez ya hayamos leído varias veces, pero en algunos pasajes nuestra conciencia vuelve a estremecerse con la detallada descripción del infinito dolor humano que tuvo lugar en esos años de barbarie. Esta edición viene acompañada de fotografías de lo que fue la fastuosa y cosmopolita ciudad de Berlín al inicio del siglo XX y otras más donde se aprecia la posterior humillación y destrucción a la que estuvo sometida junto con sus ocupantes ya que sus enemigos consideraban a Berlín como el último y más valioso reducto de Hitler y de sus sociópatas asesinos nazis.
Es difícil formarse una opinión acerca de la responsabilidad del pueblo alemán en esta ignominiosa desgracia humana que marcó un paso hacia atrás de la civilización, y más difícil aún es determinar la culpa de aquellos ciudadanos alemanes que nunca aceptaron la ideología nazi a la que tuvieron que plegarse o sobrellevarla de una u otra manera. De cualquier forma, el pueblo alemán sufrió lo indecible tanto durante los años de guerra y luego durante el posterior asedio a Berlín, así como cuando los aliados entraron a la ciudad; aquí el autor nos pinta a los soldados soviéticos como unos demonios sueltos por Berlín cometiendo las peores atrocidades y ultrajes en especial contra las mujeres.
Posteriormente al fin de la guerra vienen las incidencias y los desacuerdos entre los aliados sobre lo que debería hacerse con Alemania y en este caso con Berlín, ya que cada uno buscaba imponer sus condiciones. El Berlín a partir de 1945 vive en dos realidades diferentes con dos sistemas legales, con dos ideologías políticas contrapuestas, con dos economías y en el que ambas entidades están divididas geográficamente por sólo un barrio, una calle, un puente, un monumento o una línea imaginaria en donde late una profunda tensión que tiende a hacerse más aguda con el paso de los años y que la exacerba la muerte de Stalin en 1953 y después, en 1961, la construcción del ignominioso muro que separa Berlín en dos dolorosas partes con una cicatriz de hormigón de por medio. Esta parte final del libro en donde se describen los procesos de endurecimiento del régimen comunista en Berlín del Este es muy interesante y esclarecedor.
Durante los 70 años que abarca esta obra (1919-1989) desfilan los hombres y mujeres más destacados en la política, en la estrategia militar, en el pensamiento ideológico, en la ciencia y en el arte, pero también comparecen en cuerpo y alma los ciudadanos comunes y corrientes a través de historias y testimonios que dejan constancia de una entereza proverbial al luchar denodadamente por sacar adelante sus vidas y las de sus familias en esta muy cruel y convulsa época.