Reunidos por primera vez en 2010, esta reedición de Los sueños no tienen copyright agrega textos de la misma época y pone a disposición las primeras y felices invenciones de Cecilia Pavón. Las nuevas formas del arte, una concepción distinta del amor, el retrato de una escritora popular y de vanguardia, todo parece, todo tiene el brillo y la potencia de la novedad y el aliento de la frescura en este libro. La pregunta sobre qué es un cuento recorre todos los textos y, acaso, responde con otra pregunta: la literatura ¿no debería cambiar y hacerse algo más sensible, sensual, inteligente? Cuando nacía la época de las redes sociales y de las relaciones mediadas por las tecnologías, Cecilia Pavón vino, vio y escribió estos relatos para encontrar una forma de pensar y sentir los nuevos tiempos que se avecinaban y que hoy nos rigen.
Cecilia Pavón (Mendoza Argentina en 1973) es una escritora y artista argentina. Vive en Buenos Aires desde los 90, donde se licenció en Letras por la Universidad de Buenos Aires. En 1999 fundó junto a Fernanda Laguna la galería de arte y editorial Belleza y Felicidad. Publicó los libros de prosa Nomadismo por mi país, Los sueños no tienen copyright, Once Sur, Pequeño recuento sobre mis faltas y Todos los cuadros que tiré; y los libros de poemas Diario de una persona inventada, 27 poemas con nombre de persona, Un hotel con mi nombre, Querido libro y La libertad de los bares, entre otros.
Los textos están un poco inconexos y a ratos se sienten como bocetos de algo que nunca alcanzó a cuajar. Siento que cuando trata temas controversiales (como la gordofobia, etc.) termina reforzando los mismos conceptos que pretende criticar.
Un libro de cuentos cortos muy originales con un lenguaje muy fresco. En los primeros relatos algunas ideas me molestaron (como lo de "disfrazarse de gordas" o las ideas algo elitistas de la literatura y el arte), pero me gustó cómo están narrados. Incluso, me parece que contrasta el lenguaje y la forma con algunas de las posturas recreadas. El de cuento de las monjas me sorprendió gratamente. Por otro lado, muchos de los relatos terminan de manera abrupta y entiendo que ese es el estilo, sólo que se vuelve un poco predecible a lo largo de la lectura del libro.
Es como encontrarte después de mucho tiempos a una amiga no tan amiga pero que te cae muy bien, te pone al día de su vida: a veces te duele la cabeza, otras te ríes, sientes feo pero todo está bien
Mis cuentos favoritos: Teoría postmarxista de la felicidad Discos Gato Gordo
Cecilia nos ofrece una serie de relatos, cada cual más interesante, enmarcados en la era en la que Internet y las redes sociales empezaban a marcar nuestras vidas y nuestra forma de comunicarnos.
Me han parecido unos cuentos muy rápidos de leer, curiosos y con mucho mensaje. Me gusta la escritura de Cecilia. Es bonita, directa y actual. No se enreda con florituras, al contrario, habla de una forma clara y diferente.
He subrayado unas cuantas frases a lo largo de todo el texto, cómo esta que da título al libro:
"Es mucho más importante ser parte de una obra de arte que de un sociedad, porque las obras de arte están hechas de sueños y los sueños no tienen copyright."
Me han gustado especialmente los dos últimos relatos: *Presupuesto irrestricto: sobre la escritura y los tiempos en los que vive la poesía. Son tiempos complicados en los que hay carencia de una escucha activa por parte de la humanidad.
*Teoría postmarxista de la infelicidad: sobre la infidelidad, la concepción del amor y en cómo se han transformado radicalmente las relaciones sentimentales de unos años a esta parte.
Las reflexiones que nos deja Cecilia a los lectores son cuestiones para debatir ampliamente y pensar con detenimiento.
"La próxima vez que nos encontremos podríamos jugar a lo siguiente: recolectar en las bibliotecas de nuestras antepasadas frases cuyo significado no comprendemos pero que nos suenan bien, y leérnoslas las unas a las otras. Podria resultar entretenido"
Muchos textos pre 2010, lo cual puede resultar desfasado o incómodo comparándolo con los debates actuales sobre ciertas temáticas, pero Cecilia es una escritora increíble así que en líneas generales me gustó. Los relatos pueden ser tildados como ~cosas random~ que particularmente me impulsan a escribir ciertas apreciaciones, ya que también tengo un patchwork en la mente, como la piba bloguera cuya ex estudiaba filosofía.
Frívolo y profundo, como los sueños. Siento que Cecilia es el mismo personaje que cambia de vida pero siempre tiene la misma actitud medio absurda, muy como somos muchas en este momento histórico, no en otro, en este preciso momento. Frases lapidarias y otras de relleno, un libro ligero y divertido que da un poco de miedo, un poco de meta escribir también, que da ganas de vivir y de drogarse y de leer más y quizás algún día escribir. Un libro bien guapo que acaba con una de las mejores distopías o utopías, black mirror bien no lo sé, que he leído.
No soy muy lectora de Pavón, pero empecé este libro y vi que no comparaba la "escritura sin amor" con la tragedia de Once en la primera línea, así que decidí seguir adelante. A medida que pasaban los cuentos logré sacarle la ficha y me terminaron gustando, sobre todo los tópicos repetidos y las ideas sobre literatura. Deja lindas imágenes y "atmósferas", como dice en el último.
Este libro en particular tiene un aire muy de cambio de siglo que es muy lindo de leer. La expectativa que había ante el internet y la tecnología con respecto al arte.
Casi todos los textos son excepcionalmente buenos.
Me encantó la manera en que escribe, dónde encuentro ideas profundas que no se conectan entre ellas pero se transmiten de un modo fresco. Una serie de cuentos que me dejaron con ganas de conocer más de Cecilia Pavón.
Nunca había leído a Cecilia Pavón, pero volveré. Favoritos en orden de aparición (nota de mi para mi): Discos gato gordo Los sueños no tienen copyright Monjas, la utopía de un mundo sin hombres S/T Presupuesto irrestrico Teoría postmarxista de la infelicidad
Esta bueno para pasar el rato. Lo lees rapidísimo porque es súper ameno, sin embargo no es algo atrapante. Me encnata la idea de que los sueños son de todxs y todos tenemos alguno.
Aprendí sobre Emanuel Swedenborg. Casi borré de mi Kindle ese ebook después de leer "Monjas, la utopía d un mondo sin hombres" porque quiso trasmitir un mensaje demasiado visible por mi gusto. Entre mis preferidos de la colección son "Teoría postmarxista de la infelicidad" y "Jean." En lo anterior me sonó muy actual y relevante cuando Cecilia marcaba con su propia lenguaje del cuento, y ya había venido marcando en la colección irónicamente (creo yo), "arrojando palabras" que eran de todxas las personxs y no suyas, con el objetivo de constatar su planteo de que "el infinito está en el lenguaje y el lenguaje, al igual que la moda, no es de nadie, cualquiera lo puede usar. Lo que importa no es lo que se dice, ni por quién es dicho, sino el sombreado musical y chispeante que sobre el espacio van arrojando las palabras de la conversación. Es decir, en este mundo, aquí y ahora, ya no existe el contenido y sólo importa la forma." Ahí, cuando habla del vacío y la falta de contenido, lo he sentido, vivido y experimentado. No solamente en mi propio lenguaje y lo de otros, sino también en la modernidad; sea la arquitectura en Qatar en la que vivía y veía brotando de las arenas arábicas con una aceleración incalculable, la plenitud de videos y literatura auto-ayuda que se disfraza en su lenguaje psicológico, místico, científico, y progresista, en los movimientos sociales y verdes que constituyen en la estética, moda, y la novedad de ser parte. Tanto como ésta reseña, lleno el blanco con figuras negritas para ponerle sentido a una estructura presentable para otra gente que al final de todo sigue siendo un vacío; una búsqueda de transcendencia y eternidad en lo efímero de la vida. En "Teoría postmarxista . . ." me gustó la ingenuidad de usar como ejemplo la infidelidad matrimonial de las generaciones de sus abuelos para mostrar que no tenía nada que ver con el amor sino de sentirse libre como mujer. Dejo a la bondad de los lectores leer y profundizar el ejemplo tangible y bien desarrollado en el cuento. Estes último, "Jean," me atrajo por su nostalgia y trama que consistía en un lugar, Ostende, donde he concurrido. Creo por este hecho como base, elijo este cuento de los 13 cómo me preferido. Tenía más para imaginar mientras que la personaje principal corría por las playas y investigaba el antiguo hotel belga donde se alojaba con la madre para el congreso de traductores. Quisiera ir otra vez a Ostende para ver si existe el hotel y el esqueleto de la ballena. Si no fuera por tiempo, hablaría sobre lo que disfruté sobre "Durazno Reverdeciente II," "Swedenborg vs. Kant," y "Presupuesto Irrestricto (Unlimited Budget)" pero el vacío adentro la arquitectura de mi día me perturba y no hay más remedio que encontrar otro medio de sentirme lleno por que ese lenguaje propio y escrito ya se me agotó.
Esta es una reedición de escritos originalmente lanzados en 2010. Hay cuentos de muchos años: 1997, 2007, etc. Me encantó el diseño de la tapa. Me encantan los CDs... 💿❤️
Hay cuentos que pueden generar susceptibilidades, como el de «I want to be fat». Otros como «Monjas, la utopía de un mundo sin hombres» me pareció excelente y muy entretenido. (Es de monjas lesbianas 👩❤️👩) En general el libro es pasajero, tiene algunos escritos en donde no se entiende el punto, como el de «Swednborg vs. Kant». Está bueno para pasar la tarde, hasta por ahí. Rescato la versatilidad de la autora.