El libro que te ayudará a superar la muerte de tu animal de compañía.
Perder a un ser querido nunca es fácil. Al fin y al cabo, ¿cómo podemos pasar página tras la marcha de alguien que ha estado tan presente en nuestra vida? ¿De qué manera hemos de superar el no volver a ver a un amigo, a un miembro de nuestra familia?
Aunque a menudo se le resta importancia, la muerte de un animal de compañía sigue siendo un momento muy duro para quienes la sufren. No por nada ese peludo ha estado ahí día tras día, dándonos calor cuando hacía frío y consuelo cuando estábamos tristes. Y, cuando ya no está, el vacío que deja puede llegar a ser muy doloroso.
Laura Vidal, especialista en gestión del duelo animal, ofrece en este libro un apoyo a todo aquel que haya perdido a su perro, a su gato, y no halle en psicólogos convencionales o en su entorno la ayuda, las palabras y la empatía que necesita. Porque el camino puede ser duro, pero no hay por qué recorrerlo solo.
ENGLISH DESCRIPTION
This book will help you cope with the loss of your pet animal.
Losing a loved one is never easy. In the end, how do we get closure after the parting of someone so present in our lives? How do we overcome not ever seeing a friend or a member of our family again? Even if we usually downplay it, a pet’s death is still a very tough moment for those who experience it. After all, that furry companion was with us day after day, sharing its warmth in the cold and comforting us when we were blue. And when they are gone, the emptiness left behind can be very painful. Laura Vidal, specialist in the mourning of animals, offers support to those who have lost a dog, a cat, and can’t find help, encouragement, or empathy within their environment or in conventional therapy. Because it might be a rough road, but you don’t have to walk it alone.
8/10 ⭐⭐⭐⭐ Me regalaron este libro las navidades pasadas por el motivo que reza en el titulo. Es de los denominados libros de autoayuda. Ya sabéis que no son milagrosos y no van a solucionar vuestros problemas por arte de magia, aunque si que pueden aportar cierta orientación para gestionarlos e información valiosa para tratar de entenderlos. En mi caso tuve que despedirme de Athor, un American Staffordshire de 11 años y 7 meses que llevaba conmigo desde los 3 meses de edad. Y es que, aunque creo entender la vida y sus etapas, llegado el momento se hace muy duro saber diferenciar esa fina línea que convierte la eutanasia en un asesinato atroz hacia tu mejor amigo, o en un último acto de amor para ahorrarle un sufrimiento innecesario. Los que habéis compartido vida con un animal ya sabréis que se crea un vinculo muy especial. Diferente al que se crea con un ser humano. Pues el duelo también es diferente. Al dolor de la pérdida y su ausencia en la rutina del día a día se puede sumar la duda o la incertidumbre de si lo hemos hecho todo bien. A pesar de haber recibido asistencia veterinaria y posteriormente hospitalaria. Y habiendo hecho estas un buen trabajo. Las secuelas y efectos secundarios de la lucha contra una enfermedad crónica hacen que sus riñones sean los primeros en envejecer. Agradecer el trabajo de psicóloga que hico la veterinaria conmigo al explicarme y mostrarme, mediante resultados de diferentes pruebas medicas, que la decisión fue la correcta. Que no era una cuestión de dinero. Eternamente agradecido. Volviendo al libro, mi sorpresa ha sido que con gran acierto contempla todo lo que puede aparecer tras una pérdida de un animal querido. Es un libro para toda clase de lectores. Para los que leen habitualmente y para los que acuden a lecturas muy concretas en algún momento de sus vidas. Incluye páginas en blanco a modo de "ejercicios" para que cada lector se implique en mayor o menor grado. Bien estructurado, con experiencias personales de la escritora (Laura Vidal). Con citas de personajes ilustres entre capítulos e ilustraciones de animalitos encabezando el comienzo de estos. Es una edición cuidada y, en mi opinión, muy equilibrada, variada y acertada con el contenido que aporta. Un libro recomendado, no solo para quien ha sufrido la pérdida de su mejor amigo, si no también para quien tiene perro, gato, etc... y quiere, de alguna manera, estar lo mejor preparado posible.
Lo que sois amigos míos por aquí sabéis que ya cerré mi etapa de reseñas; cómo todo en la vida, siempre hay un final de ciclo. Sin embargo, quisiera comentar que ésta obra vale realmente la pena; especialmente para las personas que pasen por un duelo de tal calibre por primera vez. Hay muchos consejos que la autora da, y que pueden ayudar a sobrellevar una pérdida algo mejor, y con mucha probabilidad, a uno no se les ocurra en tiempos tan opacos. Me gusta que encauce el lado positivo del camino vital que hemos recorrido con nuestro queridos compañeros peludos, y además, se tome especial cuidado en el capitulo del cargo de conciencia ( pues creo que a más de uno le ayudará). Cómo mínimo, este libro te aportará el sentir que no éstas solo en lo que siente y piensas. Hay frases que creo que las personas que hacen de menos a los peludos, comparándolos con sus congéneres en detrimento, tendrían que leer para llegar a acercarse a tal experiencia, y poder entender por fin lo que ellos no han tenido la suerte de vivir. Ya sólo por éso, vale, y mucho, la pena su publicación y lectura.
Me animé a leer el 2º libro de #LauraVidal que trata sobre el #dueloanimal
Tiene partes similares al anterior y otras nuevas. Son 2 libros que se complementan y te ayudan a gestionar el duelo, a comprenderlo, a no culparte, a recordarte lo bonito,...
Mi duelo no está siendo traumático porque afortunadamente Thor se fue siendo muy mayor, mucho para su raza y llevábamos tiempo mentalizados, sabiendo que le quedaba poco. Aún así disfrutamos 3 años extra. 3 años en los que como yo decía, cada día eran un regalo porque estaba en tiempo de descuento.
Como cuando tienes un familiar con 100 años. Lo sufres igualmente pero es más fácil de asimilar y de transitar el duelo.
Recomiendo estos libros a quienes tengáis animales. Quizás ahora no sea el momento, pero cuando sintáis que necesitáis ayuda para aceptar su ausencia, bien sea antes (porque esté pasando una enfermedad, sea mayor,...) o después, leedlo.
Sin palabras nuevamente, aunque creo que estoy pasando el duelo bien y rápido, no me ha venido nada mal algún consejito y ejercicio que pronto llevaré a la práctica
Cuanto te quiero Brandy, cuanto te querré siempre. Uno de los seres vivos más bueno, noble y leal que tuve la suerte de disfrutar 15 años. Cuanto te echo de menos, sé que estás en mi corazón pero me gustaría tanto abrazarte y mirarte como durante tantos años hice… Siempre me sacabas una sonrisa, me mirabas sin molestarme, sin pedir nada, sólo dando compañía. Qué difícil seguir sin ti. Gracias por compartir tu vida conmigo. Nunca te olvidaré.
Me gustaría comenzar reconociendo los prejuicios que tenía sobre el denominado género de la "autoayuda". Siempre que lo nombraba o escuchaba, subía la ceja estúpidamente, considerándolo algo inferior en contra de lo que siempre digo: no hay géneros inferiores ni superiores, lo que hace que un libro sea bueno no es lo que cuenta sino cómo lo cuenta; no se trata de la temática, sino de la calidad de sus letras y si ha logrado su objetivo o no. Además, pensando pensando, ¿no son todos los libros un poco de autoayuda? ¿No nos ayudan a mejorar como personas, a comprender mejor el mundo, a ser más empáticos, más comprensivos, más sabios? Pues que viva entonces la autoayuda, coño. Desde los libros para dejar de fumar hasta los que te ayudan a gestionar los gastos, pasando por los libros testimoniales que nos acercan a hechos traumáticos, a comprenderlos y sanar, como el libro de Ángel de las voces o como mi monstruo, por ejemplo. Así que prometo, desde ahora, desterrar este tonto prejuicio: hay libros buenos en toooodos los géneros.
Vayamos ahora con este. Lo compré hace meses, pero no me he sentido preparada para leerlo hasta ahora, dieciocho meses y medio de la partida de mi pequeño Leo. Así que lo he leído estando ya preparada, pero es tan buen libro que podría haberlo hecho mucho antes; lo subrayo por la gente que sigue perdida dentro del dolor y no se atreven a acercarse a él por miedo a sufrir o por la idea de que superar el duelo es olvidarse de tu peque; no es eso, este libro te da las herramientas para que encuentres tu propio camino para seguir queriendo a tu bichito después de que se haya ido. Tras cada capítulo hay una serie de ejercicios para realizar que me parecen un acierto, junto a testimonios y casos reales que te acompañan en el dolor y te ayudan, porque NO ESTÁS SOLO EN ESTO. No todo te va a servir, por supuesto, hay cosas que a mí no me han dicho nada y seguro que a ti sí, o al revés. De hecho, yo me pasé llorando desde la segunda página hasta casi la mitad. Una vez ahí, ya paré. La función de este libro no es hacerte llorar ni olvidar ni sufrir: sino darte nuevas herramientas para enfrentarte a ese vacío que no puedes llenar con nada, a recordar a tu peludito desde el amor en vez de el dolor. Yo creo que solo por eso merece mucho la pena.
Os voy a copiar unos extractos que me han tocado especialmente:
"El dolor es proporcional al amor que hemos recibido, a la relación que hemos creado. Con pocos seres podemos tener una cercanía mayor que con los animales que viven con nosotros, a los que vemos cada día, durante muchísimas horas y años. Pasan a formar parte de nuestro núcleo familiar más cerrado.
Era evidente que estaba teniendo un aborto. No solo perdí a mi bebé, perdí toda la vida que habría tenido con él. Es otro duelo muy incomprendido en nuestra sociedad.
Hubo gente que supo estar ahí y gente que no. Otro duelo más que añadir cuando amistades que crees verdaderas desaparecen.
Tenemos la opción de decidir qué hacemos con eso malo que nos ha pasado: nos compadecemos, nos convertimos en víctimas y nos volvemos personas amargadas o usamos ese dolor para ayudar a los demás, para hacernos personas más sensibles y empáticas.
Este dolor va a pasar. Este sufrimiento tan horrible o esta tristeza tan profunda tienen fecha de caducidad. ¿Sabes qué es lo único que va a quedar en tu corazón? Amor. Amor a raudales".
"Al final de tu vida solo tres cosas importan: lo mucho que amaste, lo bondadoso que fuiste y la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti", Buda
No sabía qué hacer con todo ese dolor, a donde ir, con quien hablar que entendiera lo que significaba él para mí, dos días seguidos llorando sin parar, sintiendo que no podría con toda esa tristeza, perdí a mi gato de 12 años de un cáncer en la boca que se lo llevo en 3 meses, y a la vez a mi abuela le diagnosticaron cáncer de páncreas, lo perdí muy rápido y la verdad había evitado investigar o acercarme a saber más acerca de la muerte, este libro está escrito de una forma muy amena, y también creo que me servirá para cuando mi abuela no este, conecta muy fácil con el amor que le tenemos a nuestros peludos, mucho mejor que cualquier terapia que podamos hacer con un terapeuta que no haya tenido esta conexión con los animales que muchos tenemos, fue un buen confort y me está ayudando a llevar un duelo mucho más bonito y saludable recordando lo maravilloso que fueron estos 12 años junto a uno de los seres más hermosos que haya conocido en mi vida. Fue un honor vivir estos años junto a mi gato y este libro me ayudo a llevar mi mente a los momentos de luz y a honrarlo como se merece. Gracias a la escritora, os recomiendo seguirla en Instagram.
“El amor es lo más importante; en realidad, es lo que queda cuando nuestro paso por aquí termina.”
Gracias Laura, muchísimas gracias por compartir tus experiencias y sabiduría. Leer esto me ha ayudado sobrellevar uno de los momentos más dolorosos que me ha tocado vivir hasta ahora, y por ello siempre estaré agradecida.
Y por supuesto, te agradezco a ti Jofri, mi Pirito hermoso, por todos los años de compañía y amor. Haber podido compartir mi vida contigo vale cada lágrima por tu partida. Te quiero por siempre.
🧡
“Te deseo que aceptes la vida como se te presenta y que siempre hagas con las lágrimas un precioso arcoíris.”
Consolador y hermoso... te ayuda mucho a eliminar la culpa y entender que lazo es único bajo cualquier circunstancia. Aunque otros no lo entiendan y no lo respeten. Te enseña a amar la sensación y el amor hacia ese ser que ya no está, aunque eso implique llorar.
Aún hay prejuicios sobre el dolor que produce la partida de una mascota. Pienso que para aquellos que no saben con quién hablarlo, este puede ser un libro de autoayuda que proporcione algún tipo de consuelo.
El 19 de febrero tuve que dejar partir a mi mejor amigo.
En los días posteriores me sentí muy incomprendida; mi familia ya estaba hablando de adoptar una nueva mascota y me decían que no llorara, que no estaba bien sufrir tanto por un gato, pero yo simplemente no podía parar. Mi amigo incondicional me acompañó desde los catorce años y con su presencia hizo cada día de los siguientes once años mucho más bonitos, incluso esos donde sentía que el mundo se me derrumbaba, porque él siempre estaba allí para frotar su naricita contra mí o echarse en mi regazo.
Tres días más tarde, sin embargo, decidí refugiarme de mi pena en una de las cosas que más amo: los libros. Y fue así como encontré este, que si bien no hizo que la tristeza e impotencia se desvaneciera, me ayudó a poner en palabras lo que tanto me costaba explicar, ya que ha sido el primer duelo que me ha tocado afrontar.
Lloré con cada bendita página, no voy a mentir, pero con ello me sentí más libre. Leerlo me entregó el consuelo que necesité de las personas más cercanas a mí y que, tristemente, no tuve.
Sumergirse en una lectura tan emotiva cuando sientes que has perdido una parte tan importante de ti es una experiencia devastadora. Ha pasado más de un mes y sigo llorando, pero de aquí rescato que nuestros mejores amigos peludos no mueren cuando ya no están. Siguen vivos en nuestro corazón y, por la misma razón, hay que recordarlos con el mismo amor que les tuvimos y nos tuvieron en vida, así como buscar formas que nos ayuden a honrar su legado.
¿Qué decir de este libro? Me ha parecido sencillamente maravilloso. Es claro, conciso y ameno de leer. Explica cada fase del duelo, los problemas que puedes encontrar, las emociones que van implícitas en cada fase y pautas para gestionarlo de una manera sana. Desde el primer minuto, la autora consigue hacerte sentir comprendida en tu dolor, acompañada y te ayuda a entender que todo es lo que estás pasando en este duro proceso es lo más normal del mundo para que no te sientas juzgada ni dejes que te hagan sentir mal por sufrir la pérdida de tu animal de compañía. Me he sentido muy identificada con prácticamente todo y eso ayuda mucho a ver que no eres la única que lo ha pasado y no eres un bicho raro por sufrir tanto, ya que muchas veces los animales aportan más que los humanos en nuestra vida. Además siempre intenta hacerte ver las lecciones que nos enseñan nuestros peludos para que en algún momento podamos ver su partida como algo menos doloroso y que sus recuerdos nos saquen una sonrisa en vez de unas lágrimas. Totalmente recomendado para aquellas personas que estén superando su pérdida o para aquellos que temen que llegue el momento y no sepan cómo atravesarlo. Sin duda, me ha marcado mucho este libro, pero he de decir que remueve muchas heridas y es una montaña rusa de emociones
Cuando tienes un vínculo con un animal de compañía, sabes que probablemente vivirá menos que tú, que tendrás que afrontar su pérdida. Pero, ¿somos realmente conscientes de lo que acompaña a este proceso? Como bien señala Laura Vidal, la escritora de este manual, cada duelo es diferente. En efecto, cada persona vive la pérdida de sus seres queridos de una manera distinta y, en realidad, por mucho que intentemos anticiparnos a ella, no sabremos cómo nos sentiremos hasta que nos encontremos en dicha situación. Por todo esto, "Cuando ya no estás" toma el proceso de duelo conocido en la literatura psicológica y lo extrapola a la pérdida de animales de compañía. Ofreciéndote distintas opciones, actividades, herramientas e ideas para que puedas hacer uso de las que más se ajusten a tu proceso de duelo, Laura Vidal te orienta en este viaje doloroso y a su vez lleno de amor para que puedas superar las etapas más difíciles de tu pérdida de una manera sana y respetuosa. Además, tras su lectura es inevitable sentir más comprensión respecto a la muerte, reflexionando sobre ella desde una posición de paz, y no de angustia o congoja.
Compre este libro a raíz de la pérdida (un accidente) de uno de mis compañeros más fieles que tuve. Sin embargo, tenía mis dudas. ¿Como puede ser de ayuda un libro ante la tristeza que estaba sufriendo por mi pérdida? Para mi, no había nada que alguien pudiese hacer o decir que me hiciera sentir mejor hasta que comencé a leer el libro. Desde las primeras páginas me sentí acompañada en mi duelo, las herramientas que Laura provee en sus páginas fueron de gran ayuda y, si bien sé que tengo un camino por recorrer para hacer las paces con lo que pasó, también sé que puedo adoptar una nueva perspectiva y estar tranquila que mi peludo estará siempre en mi corazón y que donde sea que esté me cuida y quiere que esté bien y siga adelante. Gracias al libro pude entender eso.
Repito la cita de García Márquez que la autora incluye en sus páginas:
“No llores porque terminó, sonríe porque sucedió”.
Este libro fue de gran ayuda para mí, me ayudo a afrontar y aceptar la perdida de mis dos bebés gatunos.
El primero en partir fue mi Zafiro, él fallecio el 04 de julio de 2025 a raíz de una falla renal que lo agravó en una semana; su mirada y su cuerpecito reflejaban que él ya no quería aguantar más malestar, tomamos la difícil y dolorosa decisión de dejarlo descansar... Lo acompañamos hasta su último momento, regresamos a la casa con el alma dolida por haber perdido a nuestro gran amor y con un dolor y vacio desgarrador, lloramos mucho su perdida, pero con el tiempo sacamos fuerzas para tratar de seguir adelante, sin saber que ibamos a afrontar otra perdida en muy poco tiempo...
Despues partió mi Flor, que era hermanita de Zafiro, ella fallecio el 02 de agosto de 2025 por una enfermedad llamada Calicivirus con la que ya llevaba mucho tiempo lidiando, con ella tambien tomamos la decisión de dejarla descansar, llego al punto en que el tratamiento ya no le estaba funcionando e iba a seguir con ese dolor tan feo que sentía. Ese día me dió una crisis horrible, en el que me sentía muy cansada de todo, por haber perdido a mis pequeños amores en tan poco tiempo; pero despues con ayuda de mi mamá logré tranquilizarme y tratar de estar un poco mejor.
Mis panteritas nos acompañaron a mi mamá y a mí durante casi 13 años, aunque la partida de Zafiro si fue más inesperada porque él antes de esa semana estaba bien y la de Flor en algún momento sabiamos que iba a pasar dada a su condición. Entendimos que ellos ya habían cumplido su labor en este mundo, que nos enseñaron que es el amor incondicional y que podemos seguir amando a pesar de todo. Les agradezco todo lo que nos enseñaron mis panteritas, siempre viviran en nuestros corazones mis pequeños amores.
Frases: - «A todos los animales de mi vida. A los que están, a los que vendrán, pero sobre todo a los que se fueron». - «En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible». - ALBERT CAMUS - «Nunca se van del alma quienes hicieron magia en nuestra vida». - DANN VEGA - «La vida simplemente es, aunque a veces nos golpee y nos duela». - «Al final de tu vida solo tres cosas importan: lo mucho que amaste, lo bondadoso que fuiste y la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti». - BUDA - «Cuando aceptas lo que ha sido, como ha sido, es lo que es y siempre será, dejas de pelear contra molinos de viento gigantes, sin duda lo más doloroso del duelo». - «No llores porque terminó, sonríe porque sucedió». - «Hice lo que pude con lo que sabía y en las circunstancias que tenía en ese momento, pensando y deseando siempre lo mejor para mi peludo». - «El paraíso jamás será paraíso a no ser que mis gatos estén ahí esperándome». - GUILLERMO DE AQUITANIA - «Solo se muere cuando se olvida y yo nunca te olvido». - COCO
L@s que hemos perdido un animal sabemos hasta qué punto puede romperse el corazón y la pena que se siente. Dolor muy incomprendido y hasta casi, estigmatizado. Laura Vidal ofrece su testimonio y su experiencia para que cuando se vayan transitando las diferentes etapas del duelo, sepas llevarlas de manera sana y una vez pasado el tiempo y a pesar de la pena, recuerdes con el amor que se merece el vínculo tan hermoso que has tenido con tu peludo. Muy necesario si tienes animales de compañía y también para los que no lo tienen, para que vean desde otra perspectiva este tema. No suele haber palabras de consuelo cuando sucede algo así, pero gracias a Laura, en este libro encontrarás la validación y el tacto que se necesita para sentirse acompañado y seguir.
Fue una lectura necesaria para saber cómo debía enfrentar la situación de tener que perder a un ser querido peludo miembro de la familia, no fue tan directo porque se trató de la perrhija de mi hermana, sin embargo, ello no significó que no me afectara. Descubrí hasta este momento que la amaba tanto, no lo sabía. Me ayudó a entender cómo manejar la situación sin tanto sufrimiento, gestionar el dolor, el duelo y poder encaminarlo desde el amor. Fue justo lo que necesitaba y fue una sugerencia que me llegó días antes de que se tomara la triste decisión, como un presagio que me cayó mal, no fue bien recibido, no obstante, se trató de una lectura enriquecedora y me aportó herramientas útiles que estoy aplicando. Recomendado. Gracias a la autora.
Quando a dor de perder os nossos amigos nos toca, este livro é uma cura e uma sanação. Com uma linguagem empática, carinhosa, leva-nos por um percurso que é uma terapia. Todo o livro é cheio de explicação, exemplos e exercícios para o leitor fazer e percorrer assim um percurso rumo a um luto construtivo. Mais, o processo de luto que a autora nos ajudar a percorrer, passando todas as etapas, com exercícios práticos, a meu ver, não é só para a perda dos nossos amigos de quatro patinhas mas para qualquer tipo de luto. Aconselho vivamente.
Este libro sin duda alguna es un abrazo al corazón y representa una ayuda inmensa si estás pasando por el duelo de tu animal de compañía.
Lo recomiendo 100% para cualquier a que esté pasando por este proceso, o para quien sea que quiera aprender más sobre la muerte en general y cambiar la perspectiva que tienen sobre ella.
Te deja puro amor y agradecimiento. Honremos a nuestros angelitos que nos cuidan desde el cielo 💙 este libro nos da herramientas para conseguirlo y poder seguir adelante.
Hola chicas! Hoy termine mi décimo libro, lo elegí por qué hace menos de un mes tuvimos una perdida de mi perrita fue una perdida muy grande y dolorosa, por qué más que nuestra mascota era nuestra perrhija y compañera, este libro me ayudado a sobrellevarlo un poco mejor y asimilarlo, ya estoy siguiendo algunos de sus consejos aunque todavía no estoy lista para pasar página, uno de los consejos de la escritora es escribirle y eso hice desde que ella se fue, sigo escribiendo le y me ha sanado no del todo , por qué es duro estar en casa y que no esté Chispa, pero si mejorando todo los días.
No imaginaba leer un libro así, pero una parte de mi lo necesitaba.
Solo nombrare una frase que me gustó de las muchas qué me han ayudado. "Este dolor va a pasar. Este sufrimiento tan horrible o está tristeza tan profunda tiene fecha de caducidad. Sabes que es lo único que va a quedar en tu corazón? Amor. Amor a raudales". Tuve la fortuna de tener a un peludito qué me hizo muy feliz cuatro años aun con lágrimas en mi ojos puedo decir que ya casi estoy aprendiendo a vivir sin el, jamás se irá ese amor pues un corazón sigue latiendo.
Leer este libro me ha hecho comprender muchas cosas sobre la vida, y también la muerte. Aquí encontré las palabras que me hubiera encantado escucharlas en mi entorno. Lo disfruté mucho leyendo y tengo ganas de volver a hacerlo. Recomiendo este hermoso material de lectura a todas las personas que han vivido experiencias con animales, y también a las que no, para que conozcan sobre el amor que un animal es capaz de dar. Soy Marcos y perdí a mi mejor amiga Blanca hace dos meses, luego de vivir 11 años juntos.
Hoy mi pequeño bebé cumple 1 año desde que partió de mi lado, así que todo lo que trabaje senti que no servia nada, así leí el día de hoy en su aniversario este libro que me ayudó a comprender más mi duelo, que estoy pasando por un duelo sano, que tengo que ir soltando a mi pequeño ángel y que está bien, hay días donde van bien otros días en los que no, porque es reciente. Me siento más tranquila
Hace 15 días que se fue quien fuera mi compañerito de vida por casi 14 años, no hay un solo día en que no lo extrañe, llegar a la casa no es lo mismo, siguen sus cosas pero ya no hay quien juegue con ellas. Gracias a la autora por este libro, si bien nunca dejamos de extrañarlos te ayuda con el duelo, las actividades que trae el libro fueron de gran ayuda tanto para sacar el enojo, tristeza, y recordar todo lo bonito que vivimos juntos.
"Cartas al amor más incondicional" fue la parte más difícil de leer, me la pasé lagrimeando.
No sé si era el momento de leer este libro o no, pero a la vez necesitaba una guía o algo para "manejar" la pérdida y el dolor, da un poco de consuelo encontrar palabras para este duelo. Me gustaron los consejos simples, como escribir una carta, o que te recuerde que tu amigui perruno no es el dolor de la despedida. Fue una linda compañía este libro en septiembre, creo que marqué algo en cada página.
Hablar sobre el duelo de una pérdida siempre es difícil, si a ello se suma que la gente, por lo general, no va a validar tu dolor por ser "solo un perro/gato...", el proceso puede ser mucho más solitario. Laura nos enseña a validar esas emociones, a trabajar las distintas etapas con sus propias experiencias y da algunas herramientas por si las necesitas. No es un libro de disfrute, sino de aprendizaje. Agarra un buen paquete de clínex porque hay pasajes especialmente duros.