Huyendo de todo lo que se espera de una biografía de un político al uso, Josefina Carabias nos dejó un libro que es mucho más que una semblanza de un hombre de ideas que tropezó con la amarga realidad de España. Es también una crónica vívida del Madrid de una época irrepetible, el de las tertulias en cafés y el voto femenino, por el que se pasean personajes como Unamuno y Valle-Inclán. Y es, sobre todo, una reivindicación de Carabias como pionera del periodismo español, un ejercicio literario vibrante que no renuncia a la veracidad, a la altura de nombres como Chaves Nogales.
“Que me dejen donde caiga, y si alguien, un día, cree que mis ideas eran dignas de difundirse, que las difundan. Esos son los únicos restos de un ser humano que deben ser movidos si lo merecen”.
Josefina Carabias es una de las pioneras en el mundo del periodismo español. Fue la primera periodista profesional en formar parte de una redacción; y fue además la primera mujer española en llevar una corresponsalía (estuvo destinada en Estados Unidos).
Licenciada en Derecho, desarrolló su trabajo como periodista en unos años de grandes cambios políticos en España, de la que fue testigo y cronista. Muchos años después, en 1980, en la conmemoración del centenario del nacimiento del político español, recogió en este libro todos sus recuerdos de tan apasionante época.
Al calor de las tertulias de los Cafés de la época donde se desarrollaba buena parte de la vida cultural y política española, se desarrolla este libro en el que veremos desfilar a nombres bien conocidos como Alcalá Zamora, Indalecio Prieto, Unamuno, Negrín, Largo Caballero, Maura, Lerroux, etc. Y no solo ellos también son protagonistas Unamuno o Valle Inclán, autor por la que todos sentían autentica simpatía y veneración.
El libro es una interesante exposición sobre cómo fueron aquellos años, desde un punto de vista relajado y cordial, muy alejado de la rectitud de bastantes libros de historia; en estas páginas hay mucho toque humano. Sabemos quiénes tenían buen humor, su entorno familiar y sus amistades, vemos las dudas de los políticos ante determinadas acciones, nos cuenta el sufrimiento y frustración de muchos de ellos en según qué momentos, las peleas ideológicas que llevaban a encendidos debates en las Cortes, etc.
Lo que hace Josefina Carabias es añadirle una inmensa capa de naturalidad y cercanía a la vida política de aquel momento.
La figura de Azaña es la clave del libro, toda gira en torno a él, desde su etapa como presidente del Ateneo en la que políticamente era un desconocido, hasta su Presidencia de la República, su paso por la cárcel, el retorno, y finalmente el destierro y la muerte en Francia.
Creo que es un buen libro para conocer un poco más aquellos años de forma diferente a como la hemos conocido hasta ahora, además de que es muy entretenido y fácil de leer tratando temas a priori complejos, lo que dice mucho de la autora.
Lectura muy recomendable para conocer la parte más humana de Don Manuel Azaña y cómo, a pesar del momento que vivía el país, logró sacar adelante la añorada República en España.
Sencilla, escrita con mimo y desde un prisma cercano a todos sus protagonistas. La autora deja este libro como homenaje a nuestros republicanos españoles.
A medio camino del ensayo, crónica periodística y biografía, encontramos este maravilloso texto de la periodista Josefina Carabias, que mediante anécdotas vividas o contadas a través de terceras personas, explica desde un punto de vista muy personal diferentes episodios que tienen Azaña de protagonista no dejan de ilustrar la historia de España en una época tan interesante. No desvelamos nada si comentamos que esta narración comienza en 1930, en un momento de conspiraciones alrededor de una monarquía herida y que concluye con su muerte en 1940.
VALORACIÓN
Es un gran relato, ágil, dinámico, entretenido. Con esto sería suficiente para recomendar su lectura, pero a eso añadimos que la forma de escribir, como si se estuviera contando una historia alrededor de un fuego, manteniendo el interés de los oyentes. Carabias y Azaña no son amigos, pero tampoco eran desconocidos. Por ello no es un relato hagiográfico o que trate de ensalzar la figura de Don Manuel para la posteridad. Trata de ser objetiva sin renunciar a dar su opinión en determinamos momentos. Además, esta escrito en plena transición lo que facilita la distancia necesaria para hacer balance de una época, con otra que trata de romper. Este libro, apareció en el momento que podía aparecer, una vez finiquitado el franquismo (al menos, eso se creía). Quien quiera leer una biografía debe leer la magnífica obra de Santos Juliá, pero quien quiera ambientarse en esta época y complementar algunos conocimientos básicos sobre la II República no se puede perder este relato. Seguro que forma parte de mis mejores lecturas de este año.
La historia de una gran figura histórica de nuestro país contada por una de las precursoras del periodismo en España. Josefina Carabias nos deja un testimonio que si bien no pretende ser imparcial, sí que es veraz y resulta de gran utilidad para conocer a Manuel Azaña y comprender las circunstancias que le rodearon en sus años de mayor auge político. Una lectura muy amena y recomendable para aprender más sobre la historia del siglo XX.
Libro entrañable de una de las primeras periodistas de España. Descubrimos un Azaña muy poco conocido a pesar de los ríos de tinta que se van vertido sobre este tema. Lo único que no me convenció fue el epílogo, desconozco si en la transición este tipo de literatura era más común.
Paseo ameno e interesante por la vida de Manuel Azaña. Poco sabía de este personaje histórico antes de leer el libro y bastante se aprende al terminarlo. Una biografía novelada imprescindible.
No es una biografía al uso. Es una semblanza que incorpora elementos propios del periodismo y del relato en primera persona y nos acerca Manuel Azaña, uno de los grandes políticos de la Segunda República. Más allá de la conexión ideológica entre ambos, Carabias ofrece una visión humana del dirigente, enmarca su pensamiento en una de las épocas más convulsas y, a pesar de todo, más brillantes del país. Lo mejor que se puede decir del libro es que Azaña respira en él. Una lectura muy recomendable.
Interesting sort of biography of the man who was leader of the government and then President of the Second Republic. It was written as a novel and nearly always from the standpoint of the author who knew the man. It was interesting that the history of the events was hardly ever described and I had to look up a few of the them to give me context. Overall it was an interesting and readable book and what more could I ask?