Lo más potente de este libro son los dibujos de Emilia Dziubak (aunque a veces se nota un poco la impronta digital, que es una cosa que personalmente me molesta un poco en este tipo de ilustración). Se me ha hecho un tanto repetitivo, pero he de admitir que me ha sorprendido el nivel de detenimiento con que describe cómo se puede asesinar y torturar a frutas y verduras. A ratos no sabes si estás leyendo un libro infantil o la versión escrita y vegetal de Martyrs de Pascal Laugier. Por eso no lo compréis o cojáis de la biblioteca pensando en niños pequeños, menores, digamos, de nueve años. Podéis acabar teniendo que alimentarlos exclusivamente a base de queso y chuletones.
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For me, the strength of this book lies mainly in Emilia Dziubak’s drawings (sometimes you can see digital tools have left a clearly visible imprint, though, something I personally find a little annoying in this type of illustration). I found the stories somewhat repetitive, but I must admit I was astonished at how minutely all this murder and torture of fruits and vegetables is described. Sometimes I wondered whether I was reading a children book or the written, veggie version of Martyrs by Pascal Laugier. Don’t buy or borrow it from the library for kids, let’s say, under nine. Otherwise you can end up having to feed them exclusively with cheese and t-bone steaks.
Ne visos istorijos buvo labai įdomios, bet aš ir nebe vaikams, tiems gal įdomiau :D Tačiau pridedu vieną žvaigždutę už iliustracijas - jos nuostabios (tokios nuostabios, kad ir neteisingai nupaišytą bulvės stiebą atleidau).
Fantastiškai iliustruota knyga su smarkiai keistu tekstu. Rimtai - aš tai kikenau, bet kaip žinot ar neatsiras koks super jautrus ir nevalgus vaikelis, kuriam po šios knygos bus gaila ne tik vištyčių-kiaulyčių-karvyčių, bet ir daržovių??? Šlovė košėms!😂
Libro entretenido con unas ilustraciones que son una pasada. Lo mejor es que después de leerlo, cuando estás en la cocina pelando cebollas se te dibuja una sonrisa psicópata y disfrutas de nuevo, esta vez como asesino de las pobres verduras.
Es curioso y tiene unos dibujos realmente bonitos. En él podemos ver a veinte verduras y frutas describiendo su muerte a manos de los despiadados hombres. Para una no vegana como yo, que siempre ando diciendo que las verduras están aún vivas cuando las cortamos en la cocina, no podía haber una premisa más divertida. La única pega es que se hace un poco repetitivo. Pero lo compensa por ser realmente bonito.
Si, como a mí, os enamoran los libros ilustrados, entonces este no puede faltar en vuestra estantería. Es cierto que la obra cojea en cuanto a la calidad de los relatos, pero merece la pena solo por las maravillosas ilustraciones que contiene. Para conocer los detalles en profundidad, podéis leer mi reseña.
Iliustrations are beautiful, but the content...I am sure I could not give it to my nieces. It is all about killing, I was reading and I could not believe, how it is suppose to benefit children. I don’t recommend it.