Este libro está hecho desde la más profunda y sincera revisión del papel de corresponsal de guerra. El lector no se encontrará con una colección de anécdotas de su autor, pues no es un libro que se haya escrito mirándose el ombligo. No leerá frases que despellejen a sus compañeros o que digan lo peligroso y aventurero que es el oficio de reportero. Tampoco es un diario de la guerra de Irak, puesto que el autor salta en el tiempo para relatar otros conflictos. Este libro es un desgarrador homenaje a José Couso, su compañero y amigo, víctima de un obús lanzado por un tanque estadounidense. Sobre este trágico suceso relata, con pulso narrativo y nervio periodístico, desde los momentos previos al bombardeo hasta el traslado a un hospital y el triste desenlace de la vida de Couso, desde la reacción de las autoridades españolas hasta el compañerismo de los periodistas y las multitudinarias maanifestaciones en toda España... Sistiaga ha construido un relato sincero, emotivo, incluso a ratos divertido, sobre cómo conseguir información en medio de una guerra, cómo sortear la censura, cómo vivir en una dictadura como la de Sadam o, en fin, cómo superar el miedo infinito a enfrentarse a la muerte.
Reportaje periodístico en primera persona centrado especialmente en la guerra de Irak. Solo por el capítulo en el que se relata la muerte de José Couso merece la pena, es sobrecogedor. Carga de rabia ante la sinrazón de la guerra.
Sistiaga te introduce en las vivencias de un reportero de guerra, narra con pasión los acontecimientos que acompañaron el asesinato de su compañero José Couso. Para releer.
Muy interesante cómo narra Jon Sistiaga los inicios de la guerra de Irak y especialmente escalofriante el asesinato de José Couso, que vivió en primera persona.
Se trata de la guerra de Irak y la muerte de José couso. Si bien se sabe el desenlace, es interesante conocer desde dentro los detalles de la invasión y la muerte del cámara
Interesante relato cercano de todo el transcurso de la cobertura de una guerra, con recuerdo detallado y emotivo como era de esperar, a su amigo Jose Couso.
Una vivida descripción de la invasión de Irak , de las semanas previas a la misma vista desde los ojos de Jon Sistiaga y de la muerte de su cámara y amigo, José Couso. La descripción de las circunstancias en las que realizaron su trabajo en Bagdah me ha parecido muy interesante con el añadido de que tanto por el tono como por el contenido, Jon sistiaga ha conseguidohuir de los clichés y parecer orgulloso de su trabajo y del de sus compañeros sin caer en la egolatría que algunos reporteros parecen padecer. Mención especial para el relato de la muerte de José Couso, emocionante de verdad.
Cualquiera puede leer este libro y no se quedará indiferente, incluso en internet se encuentra información que respalda todo lo que cuenta Jon en el. Pero creo que los periodistas y estudiantes DEBEN leerlo para su formación.