En un momento de desencanto respecto a la educación «tradicional», y ante el cada vez más amplio abanico de ofertas innovadoras, demasiadas veces condicionadas por el marketing o las modas, tanto padres como educadores tienen suficientes motivos para sentirse perdidos.
Desde siempre las aulas han sido el campo de batalla de los poderes políticos, y desde hace unas décadas también de algunos poderes económicos como una herramienta de control al servicio de sus cambiantes intereses. La ausencia de reflexión acerca de los fines de la educación ha dado vía libre a las ocurrencias de gurús educativos a los que se les permite jugar con una realidad tan trascendente como es la escuela.
¿QUÉ PASA HOY EN LAS AULAS?
¿QUÉ HAY DETRÁS DE LAS PROPUESTAS EDUCATIVAS ACTUALES?
Conversaciones con mi maestra te explica las principales corrientes educativas que encontramos actualmente en los colegios. A través del diálogo socrático entre un inquieto alumno de magisterio y una sabia maestra jubilada, Catherine L’Ecuyer esclarece en qué consisten y de dónde vienen los métodos más difundidos en nuestras escuelas: la educación emocional, la basada en la neurociencia, las inteligencias múltiples, la estimulación temprana, el trabajo por proyectos o el aprendizaje cooperativo, entre otros.
Una obra que rompe con el falso dilema entre educación «nueva» o «tradicional», y aporta claridad y herramientas para padres y educadores con el propósito de entender lo que está sucediendo hoy en los colegios.
Una lectura sosegada que trata de la importancia de la atención, del rol de la imaginación, y que abre el horizonte a la cultura, a la belleza, al placer de aprender y al deseo de conocer.
Este libro peca de parecer divulgativo cuando, en realidad, es muy denso para cualquiera que no tenga demasiada idea de educación.
La relación entre los protagonistas me parece bonita y acertada, pero los demás están regular. Hay varios temas que me han chirriado un poco:
- El libro aboga por la cooperación de los miembros de la comunidad educativa (aunque dice que un pacto educativo es algo utópico, con lo que se puede estar más o menos de acuerdo), para luego afirmar directamente cuál es la mejor forma de educar. Es lógico que la educación nunca será objetiva, y este es un tema del que se habla, pero creo que en este aspecto se contradice. Me importa poco, realmente, que la visión educativa de la autora se acerque más o menos a la mía; el problema está, más bien, en que considero que hay poca coherencia. No quito que sea una forma más amena de lo habitual (por la investigación pura y dura) de conseguir estos conocimientos, eso sí.
- El personaje de Matías no está muy bien llevado. Se da a entender que está en segundo de magisterio. Okay, todo bien. El problema viene cuando empieza a preguntar aspectos que son la base fundamental de la educación, conocimientos impartidos al principio de la formación. Obviamente, esto está hecho para asegurar que los lectores que no tengan conocimientos muy avanzados de educación puedan adquirirlos o, en su caso, repasarlos si no los tienen muy claros. Hasta aquí lo puedo entender. Lo que me ha chirriado es que esto sea así con todo. ¿Cómo ha podido aprobar el curso? ¿Cómo es capaz de tener ciertas estrategias en el aula, explicitando que usa conocimientos que previamente no tenía porque no se los había preguntado a Casilda? Esto nos devuelve al problema de la poca coherencia del libro, pues se dan por supuestas cosas que luego se explican. El público objetivo baila constantemente. Si hablamos de maestros con experiencia, supone una lectura algo pesada, por ser un repaso de lo que ya se sabe (aunque, lógicamente, conseguir perspectivas nuevas siempre ayuda a afianzar); mientras que, en el caso de personas ajenas a este campo o con muy pocos conocimientos, sea una lectura demasiado densa que requiere de demasiada concentración, generando así rechazo. Es irónico que precisamente el tema del estrés y la activación para conseguir que el alumno sienta placer con el trabajo sea uno de los aspectos que se tratan en el libro, cuando precisamente no se cumple.
- El resto de personajes son, en esencia, una caricatura. José, el compañero de piso de Matías, que también estudia magisterio, es la encarnación del maestro "3.0", el innovador sin sentido crítico. Pepe, el niño que no tiene culpa de vivir en un entorno en el que lo digital se toma como la panacea, y así con todos. Me habría gustado que las conversaciones que hay entre estos personajes secundarios, en contextos muy diversos (es algo que me ha gustado), fueran algo más profundas.
- La autora derrocha una superioridad moral importante. Cuando ya se ha dado toda la información que se quiere dar, Matías dice que será imposible tener una conversación profunda y significativa sobre educación con otros, pues los demás no sabrán tanto. Hay mil y una formas de enfocar este problema, pero se ha elegido una de las peores. Completamente de acuerdo en que el conocimiento es esencial, pero tampoco se puede menospreciar la voz (que no opinión) ajena por tener una falta de información. Es parte de nuestro trabajo como docentes el saber transmitir los asuntos más técnicos de nuestra labor a personas, más allá del alumnado, que no tengan familiaridad con los conceptos educativos.
- El libro habla, de forma muy acertada, en mi opinión, de juzgar a las ideas, no las personas. Sin embargo, es de lo primero que peca al caricaturizar a José o a Ana, siendo ella una maestra de Infantil en activo, para desprestigiar sus formas de trabajar porque ay, villana ella, que usa metodologías que se contradicen en su fuente, igual que otros maestros del claustro del centro en el que está de prácticas Matías. Aunque soy el primero que defiende que los docentes debemos tener una actitud de constante revisión y expansión de nuestros conocimientos, pues los tiempos cambian más rápido de lo que creemos, tampoco hay que echarles la cruz a todos los que no cumplen esto. Todos tenemos concepciones erróneas, y no pasa nada.
En definitiva, no me arrepiento de haber llegado a este libro, pues me ha servido para reflexionar sobre algunos aspectos, esté o no de acuerdo con ellos, pero creo que hay un error de base considerable en cómo está contado todo. Las formas son muy importantes, y creo que Catherine le ha dado demasiado peso a los conocimientos, llegando incluso a menospreciar a muchas personas que no son eruditas de la educación.
Un libro para aprender muchísimo. Repaso de conceptos y corrientes educativas desde el fondo de la filosofía. Contado a modo de diálogo, todo con ejemplos de las aulas. Un libro 100% recomendado con el que se aprende muchísimas, tanto de filosofía como de pedagogía.
Descubrí a Catherine L'Ecuyer por su best-seller "Educar en el asombro", una obra deliciosa y muy necesaria para entender la educación como padres o profesores. Sus tesis defienden un regreso a la educación clásica, desterrando los artificios pedagógicos (tan de moda en las últimas décadas) que no tienen una base clara de evidencias científicas. En este ensayo novelado, un alumno de Magisterio conversa con una de sus profesoras, recién jubilada, sobre los fundamentos filosóficos de las principales teorías pedagógicas y de las tendencias educativas del momento. De manera amena y sencilla desgrana los entresijos filosóficos de las tres principales corrientes educativas que hay de fondo: romántico-idealista, mecanicista y clásica. Para Casilda (el alter ego de la autora), todas las metodologías y estilos pedagógicos se pueden encajar en alguna de esas tres corrientes. Porque, en el fondo, son tres maneras de entender la educación, y tres visiones antropológicas y ontológicas. Aunque el relato algunas veces es un poco lento y poco "novelado", la lectura se hace muy interesante y nos abre los ojos a algo que todo educador debe saber e interiorizar, más allá de las metodologías que utilice: la visión de la persona que hay de fondo en cada corriente, y la finalidad educativa de cada una de ellas. Pocas obras son capaces de acercar conceptos tan profundos y filosóficos al público en general y a los profesores y maestros en particular. Gracias a la autora por este gran trabajo y por defender la educación clásica de todos los ataques injustos a los que se ve sometida constantemente desde las instancias más "innovadoras".
La idea de hacer un libro ameno y didáctico sobre las conclusiones de la investigación de doctorado, me parece fantástica. Ojalá más investigadores fueran capaces de hacerlo. Creo que el conocimiento se extendería con eficacia, aunque Platón me lleve la contraria. A efectos prácticos, después de la lectura, sí tengo más claro qué preguntar cuándo vaya a elegir colegio para mi hijo y tengo las herramientas para interpretar la base filosófica detrás de las respuestas. Aunque por el viaje de Matías, también tengo la sensación de que me he encontraré con muchos colegios que se pierden con tanta mezcla de pedagogías y seré incapaz de dilucidar qué tipo de persona pretenden educar.
Libro excepcional sobre la educación y la escuela. Tiene bastante más fundamento que el plan de estudios de mi facultad de magisterio. El enseñarnos la relación que tiene la filosofía con la educación actual y la influencia que siguen teniendo autores y pensadores tan clásicos como Rousseau en nuestra escuela es increíble. Y entender que cuando hablamos de escuela Nueva no quiere decir que sea precisamente algo actual, reciente y muy moderno. Recalca la importancia de la sabiduría como algo que se está perdiendo y que las modas nos están perdiendo.
This entire review has been hidden because of spoilers.
La curiosidad por la educación que despierta Matías gracias a Casilda es maravillosa. Es necesario conocer las corrientes filosóficas para entender la educación, pero en algunos aspectos me ha resultado pesado y me perdía al hablar de tantas corrientes y autores. Sin embargo, me ha gustado mucho la forma de enfocarlo y, sobre todo, la picardía de Matías preguntando por asuntos que ya se han tratado anteriormente para que el lector pueda coger el hilo de nuevo (o al menos, así me lo ha parecido a mí y me ha resultado cómodo).
Beautiful point of view of what’s means to be a teacher. The way as the author coordinate, past and present of how philosophy had affected the education and kids development, how the parents has to be involve into kids personality recognition, since early years and how they had to be as responsible of kids education. An amazing point of view into education, this book must to be read by parents, teachers, education responsables. 📖🏅📚📒📔📓
Para un profesor de educación como yo este libro es un imprescindible. A través de unas conversaciones entre una maestra y su alumno se hace un repaso de todos los métodos y corrientes educativas a lo largo de la historia y cómo han influido en cada uno de sus contextos históricos. Una forma muy buena de entender la situación educativa actual.
Un fantástico libro que nos permite adentrarnos en grandes debates educativos desde una maravillosa perspectiva filosófica. Un libro casi obligatorio para toda aquella persona que desee dedicarse a la enseñanza.
Para padres y formadores, replantea la educación y hace una reflexión sobre todas las corrientes y propuestas, con sus pros y sus contras. Facilita la lectura el hecho de que esté escrito en forma de novela.
Clave para empezar a entender el panorama educativo actual y en qué se fundamentan las diferentes corrientes y modas. Para mí, un antes y un después que me ha animado a adentrarme más en el mundo de la pedagogía y la teoría de la educación.
2.5 extremadamente teórico, como libro para ler na uni está ben porque da un repaso por muitas teorías pedagóxicas e metodoloxías pero como novela non me parece que cumpla co que podes esperar dunha narración. parecen diálogos socráticos onde as personaxes son solo unha excusa para soltar a teoría
Un poco largo, y en ocasiones, difícil de leer (hay que releer algunas partes), pero soluciona muchas dudas y da una perspectiva única de la educación. Me alegro de haberlo leido.