Un libro corto y sencillo, que toma algunas ideas ya expuestas en otros libros, pero, sirve para adentrarnos a todo lo que está mal en el desarrollo personal.
El libro nos habla por el auge que hay sobre el desarrollo personal, se ha dictaminado un mandato para ser feliz donde se han individualizado problemas que son muchas veces colectivos, la felicidad incluso se ha cuantificado, la felicidad es mostrada como una meta indefinida, se hacen muchos esfuerzos para no llegar a ningún lado, con ello también ha habido una gran proliferación de hacer todo con atención, y es una idea absurda el ser consciente de todo.
El autor afirma que la felicidad es el momento adecuado llega o no llega y nuestros esfuerzos no cambian nada, en el desarrollo personal se basan mucho en la idea del yo, en este mismo yo hay un interior en el que todo lo podemos hacer, pero también existe un problema y es que nos centramos más en los síntomas que no en las causas, no solucionamos los problemas de fondo.
En el mundo laboral hay una supuesta autonomía del empleado lo que quiere decir que el mismo se debe explotar a sí mismo no es responsabilidad de la compañía o la empresa muchos errores sino toda la responsabilidad cae en el individuo, esto conlleva un gran estrés y agotamiento en los empleados, el individuo debe gestionarse a sí mismo por lo que este también se vuelve inversor de su propio yo de invertir en él mismo y venderse a sí mismo para el mundo, así mismo nos imponemos normas para ser supuestamente libres.
Hay un deseo arraigado de mejora infinita, en el que la meditación supuestamente nos ayuda para todo pero lo cierto es que este ejercicio de atención plena no nos ayudará contra la precariedad laboral, la meditación también se ha simplificado mucho, haciéndola más fácil y accesible, finalmente, nos encontramos que el capitalismo ha convertido las emociones en mercancía basta con mirar las lista de reproducción de música que hay en Spotify según nuestro estado de ánimo o las experiencias turísticas que causan emociones.
En las conclusiones se nos muestran cómo el yo egoísta solo quiere felicidad individual, ignorando nuestros defectos, vacíos y debilidades, el desarrollo personal se vuelve una herramienta de autocontrol y auto explotación, hoy se niega la realidad los problemas sociales bajo el desarrollo personal y es que éste carece de un espíritu crítico en el que hay una gran obsesión por el bienestar y el autocontrol donde todo se basa en la premisa de que todo lo podemos y que el mundo es bueno pero no es así.
En conclusión, es un libro que nos invita a mirar con un mayor pensamiento crítico todo el auge del desarrollo personal, en el que se nos impone que nosotros mismos podemos hacer todo sin tener en cuenta el contexto.