El retorno de una de las duplas creativas más eficientes en la trayectoria del Hombre de Hierro trajo un refresco a una colección que necesitaba un urgente refresco. Siempre enfatizando el protagonismo de Anthony Stark por sobre el de su blindado alter ego, la limpieza que se trae a la colección compensa en parte el constante punto débil de Marvel Comics: Villanos de muy poco peso. Pero el buen hacer termina imponiéndose, volviendo a hacer atractivas las lecturas sobre el mundo de Tony Stark... al menos para sus fans.