La irrelevancia es el sentimiento de los que no importan. De aquellos que sufren nuevas formas de explotación en un mundo de creciente desigualdad, regido por la confianza ciega en las finanzas, la capacidad de computación y la inteligencia artificial. La irrelevancia funciona también como una fina línea. Traza una frontera difusa y apenas perceptible: mientras en un rascacielos de la City un programador diseña un algoritmo, abajo, sobre el polvo del asfalto, un rider pedalea a las órdenes del código, un usuario accede a la noticia falsa recomendada y alguien se juega la vida al saltar una valla de espino atraído por la promesa de paz y seguridad.
Los irrelevantes es un libro en movimiento, un gran reportaje que recorre Trípoli, Shenzhen, Hong Kong, Madrid, Los Ángeles, Adís Abeba, Kigali, Palmira y Londres en busca de voces e historias que nos expliquen el presente. Reflejo de una época hiperveloz y caótica, sus decenas de protagonistas muestran la complejidad de esta jungla global en la que la responsabilidad de la violencia y el hambre quedan diluidas. Donde las consecuencias de ciertas decisiones ocurren a miles de kilómetros de distancia y los algoritmos que rigen las grandes corporaciones operan como cajas negras cuyo funcionamiento ignoran incluso quienes las crearon. Guillermo Abril ha compuesto un caleidoscopio contemporáneo en el que las escenas y acontecimientos se suceden a un ritmo frenético.
Entre otros muchos, aquí se encuentran los jóvenes europeos que partían rumbo a Siria para combatir en la yihad, los charlatanes tecnoutópicos que preconizan la muerte de la muerte, los migrantes explotados en los invernaderos almerienses y las praderas de ordenadores en los que se cifraron los productos financieros que detonaron la crisis del 2008. Una crónica periodística de nuestro tiempo que viaja de un punto a otro del planeta para tratar de comprenderlo.
El mundo gira rápido, sin control. La tecnología avanza a una velocidad vertiginosa. Y cada vez son más los ignorados por el sistema.
Gente a quien la sociedad en su conjunto no presta ni la más mínima atención. Ya no importan. Ya no interesan. Gente insignificante, intrascendente, trivial, nimia. Todos ellos son los protagonistas de ‘Los irrelevantes’ de Guillermo Abril. El título le viene que ni pintado.
Con este libro de crónica periodística el autor, reportero para El País Semanal durante trece años, nos lleva por medio mundo. Visitamos Libia y los miles de migrantes subsaharianos que esperan montarse en un cayuco con el sueño de una vida mejor. También Palmira y la maldita guerra siria. Los algoritmos y modelos económicos de la city de Londres. Los asentamientos chabolistas de los temporeros en Huelva. Y pasamos por Etiopía, por Hong Kong, por Shenzhen. Y muchos sitios más.
La irrelevancia está en todos lados y es el mejor (o peor) caldo de cultivo para ese hartazgo que da lugar a la violencia y los populismos.
Un libro súper interesante para darle vueltas al coco. Con capítulos / artículos cortitos que permiten una lectura pausada, a sorbos. Muy recomendable.
No hace falta mencionar lo fanático que soy del tipo de relatos reporteril, de la documentación la investigación y de la búsqueda de todo lo que espera por ser contado. Los irrelevantes es eso, es un libro en movimiento, un gran reportaje que recorre Trípoli, Shenzhen, Hong Kong, Madrid, Los Ángeles, Adís Abeba, Kigali, Palmira y Londres en busca de voces e historias que nos expliquen el presente. Reflejo de una época hiperveloz y caótica, sus decenas de protagonistas muestran la complejidad de esta jungla global en la que la responsabilidad de la violencia y el hambre quedan diluidas. Donde las consecuencias de ciertas decisiones ocurren a miles de kilómetros de distancia y los algoritmos que rigen las grandes corporaciones operan como cajas negras cuyo funcionamiento ignoran incluso quienes las crearon. Guillermo Abril ha compuesto un caleidoscopio contemporáneo en el que las escenas y acontecimientos se suceden a un ritmo frenético.
Destacable la buena redacción del autor y su muy idónea manera de hilvanar los relatos unos tras otro con la intención de hacerlos lo más fácil y comprensibles. También, la edición de portada, desde mi punto de vista asemeja el caos en el que vivimos sumergidos sin darnos cuenta y lo hacemos cotidiano y lo llamamos vida.
En conclusión, Los Irrelevantes es un libro que vale la pena ser leído, entretenido, vivo, certero y auténtico.
Quiero definir este libro como uno de los más dignos que he leído últimamente. Por dos motivos principales: uno, porque nos comunica una mirada consolidada sobre el verdadero panorama del poder global actual, no solo de quienes lo obstante sino también a que nuevas zonas tectónicas está desplazándose; dos, y quizás fundamental, nos propicia una herramienta perfecta para reflexionar y replantearnos si lo hace una manera justa o deja por el camino a los mismos olvidados de siempre, o más.
Como reportero en El País Semanal, Guillermo Abril atesora la dialéctica necesaria para incentivar a la reflexión desde un punto de vista didáctico y necesariamente ameno, y la experiencia, curtida en numerosos viajes por el mundo para ejercer su labor reportistica, para enseñarnos en un viaje total (Madrid, Trípoli, Hong Kong, Londres, Palmira, etc..) lo que es una realidad más actual, la de un mundo en permanente giro económico y deriva moral. Un libro que utiliza breves escenas que funcionan como guantazos de realidad, que describen el desequilibrio reinante, nos enseña la tecnología que a la vez es cal y arena, y nos activa las neuronas para hacernos pensar. Y mucho…
Con el aspecto fragmentario de “Koyaanisqatsi”, el realismo social de “Los olvidados” de Buñuel y el cataclismo moral que Steinbeck (o Ford) nos traslada en “Las uvas de la ira”, nos muestra un monstruo que está en todas partes y si no logramos verlo necesitamos que alguien lo enseñe. Y este ejercicio periodístico lo hace con la firmeza necesaria. Los olvidados de antes son los irrelevantes de ahora.
Esta crónica de alcance global no sólo documenta la realidad: la interroga, la humaniza y la amplifica. Es lectura obligada para quienes buscan comprender cómo los engranajes del poder, la economía, la tecnología y la migración actúan sobre las vidas que raramente aparecen en los titulares.