No se muy bien como relatar las sensaciones que deja leer el libro. A nivel general, debo decir el formato me parece de lo más entretenido. Un relato casi diario, donde se cuenta el menudeo de la política en el gobierno de Alfonsín y como fue la relación de la misma con las decisiones económicas tomadas durante el mandato. Dado que fue escrito en su momento y que no se encuentra contaminado con lecturas presentes de hechos pasados, ofrece una visión sincera y real de los hechos, sin ocultar nada. Esto lo vuelve verdaderamente una reliquia, ya que permite conocer mucho mejor que es lo que sucedían durante esos días de gobierno. Al ser así, creo que se vuelve un libro muy recomendado para todo aquel que este interesado en la política partidaria, en los asuntos gubernamentales, o que pretenda conocer a fondo las discusiones de la gente al mando del poder político. También para conocer las dificultades, las traiciones, las operaciones (a veces desalmadas), el poder de la presa, de los sindicatos, de las empresas y del lobby en general. Además, y a pesar de que posiblemente todo lector de este libro conozca su final, genera una historia muy entretenida de leer, en la que uno quiere seguir sabiendo que pasa todo el tiempo, principalmente hasta los primeros momentos del Plan Austral. Luego, la historia se vuelve más triste, aunque el libro no pierde su encanto.
Por otro lado, el libro ofrece una historia de amistad que nace de las vicisitudes y la comparecencia de Juan Carlos con Juan. A lo largo del texto vemos como esa relación nace, crece y sobre el final se consolida con el entendimiento casi mental de ambos "personajes". La última página, sobre la muerte de Juan, pianta un lagrimón para aquellos que sentimos la forja de una relación de ese tipo, nacida en la dificultad de la tarea común que tenían ambos.
Por último, me parecen injustas, como leí por ahí, las críticas sobre la falta de una "conclusión final". Creo que eso fue evitado, adrede por el autor. En todo momento se nota su actitud reacia a sacar conclusiones por sobre lo que los hechos indicaban. Principalmente, esto se nota sobre el final, cuando deja el quinto piso formalmente.
En conclusión, el libro me encantó. Si bien lo tengo fresco, espero que el futuro y asentamiento de lo leído no me haga arrepentirme de algunas palabras acá dedicadas. Creo, por lo pronto, que no pasará.