Sin miedo al deber es un libro extraordinariamente fascinante y sencillo de leer, que puede llegar a ser una verdadera fuente de inspiración para estudiantes, emprendedores, visionarios de todas las edades, o para cualquier persona que esté en busca de las bases que lo ayuden a cultivar una mente emprendedora.
Sin miedo al deber es una lectura muy amena, basada en experiencias reales que están sustentadas en mucho sacrificio, esfuerzo, perseverancia, fe, habilidad empresarial, suerte, pero, sobre todo lo en experiencias que están motivadas en el poder soñar, en no tener miedo y, en algunas ocasiones, hasta en tomar decisiones irreverentes, arriesgadas y arrebatadas, que no tomaron en cuenta la prudencia necesaria. Aún así, y a pesar del riesgo que esto conlleva, habría salido más caro no tomarlas.
Claro que el riesgo siempre va a estar latente en el emprendimiento -es inherente a él-, y cuando aparezca o se asome, es importante que el empresario tenga el temperamento, la inteligencia, la capacidad personal y la de su equipo de trabajo, para que aproveche las áreas de oportunidad que se le presenten.
Cuando se dé un fracaso, es importante que el empresario lo reconozca como una oportunidad de aprendizaje que le permita ejercitar la confianza, el temple, el optimismo, el orgullo y el valor que se requiere para volver a intentarlo, para no darse por vencido, para no tener miedo.
Sin miedo al deber nos ofrece una guía para motivarnos a buscar el apalancamiento bien meditado, conseguir deuda buena -deuda generadora de flujos de retorno para pagar los préstamos y los financiamientos-, así como ser el motor del crecimiento de la negociación, la aceleración o, en su defecto, la diversificación.
Como empresarios, debemos trabajar para tener una solvencia moral antes que la económica, porque la primera es la que siempre nos va a abrir las puertas en cualquier institución para acreditarnos con algún financiamiento. Por eso, es importantísimo cuidar nuestra solvencia moral, nuestro prestigio como empresarios. Debemos pagar siempre todas y cada una de nuestras deudas, de manera que otros “Él siempre paga. A veces tarde, pero es seguro”. Esto último se debe a que, en algunas ocasiones, los planes no salen como se esperaba y hay “baches” de liquidez, pero al final siempre se debe de cumplir.
Si vemos una oportunidad de negocio y no se cuenta con el dinero líquido, hay que pensar en algún esquema de financiamiento, de deuda buena.
Es un libro introductorio, se lee rápido. Lo leí porque escuché al autor en un podcast y me llamó la atención pues recientemente comencé un emprendimiento. Me quedó con el capítulo 15 y 16, aunque fueron los más complicados para mí porque tienen muchas definiciones de términos con los que recién me voy familiarizando.
El autor tiene una manera muy clara y sencilla de explicar finanzas, deudas sanas y deudas malas. Es un libro corto, pero con gran cantidad y calidad de información. Aprendí bastante leyéndolo y lo disfruté mucho. Lo recomiendo mucho.
Es un muy buen libro para introducirse en temas financieros y de emprendimiento, básico y muy fácil de entender. A excepción por un par de capítulos que son más técnicos. En general este libro aporta valor para quien quiera obtener conocimientos básicos y aventurarse en el mundo del emprendimiento.
Diría que es un essay o ensayo donde el autor ofrece algún que otro valor que en general hubiese podido ser resumido en la mitad de las páginas, o menos.