La relación entre la poetisa rusa Anna Ajmátova y el artista italiano Amedeo Modigliani da para descubrir la intensa vida parisina de primeros del siglo XX. Especialmente recomendada para los amantes de la pintura, la escultura y la poesía, quienes sabrán ubicar y apreciar mucho mejor cada detalle de la narración. Personalmente, me ha resultado difícil seguir la lectura ante la avalancha de múltiples personajes, narradores y saltos temporales. Sin embargo, me quedo con la complicada relación entre ambos protagonistas y con la nostalgia poética que envuelve las últimas páginas, quizá porque con la edad la mayoría tendemos a recordar tiempos mejores. Gran labor de documentación y una capacidad admirable para unir todos esos datos y convertirlos en relato biográfico la de la autora Élisabeth Barillé.
"Cuando lo dominaba la angustia, tenía el arte de volverla en su provecho. La angustia es la suerte del artista, pensaba, la angustia se trabaja, como el mármol".
La afinidad de la autora con los "personajes" es evidente pero no sofocante. La ironía y la estructura no lineal del tiempo hacen más dinámica aún la lectura. Me encanta Ajmatova, me encanta Modigliani. Me encantó este libro.
La relación entre iguales. Creadores en busca de la belleza: la escultura, el verso. Distinto lenguaje, otra estructura, igual mirada. Es la mirada lo que construye el arte. Ver lo distinto, de un trozo de mármol un perfil de nariz, de una calle ennegrecida de París el verso alargado. Dos seres distintos se hacen iguales en la búsqueda de lo imposible. www.enbuscadeaquellaniche.wordpress.com www.preferirianotenerquehacerlo.wordp...
La prosa poética era la única manera de relatar esta historia, la investigación y elucubración de un amor tan intenso como imposible entre la poeta Anna Ajmatóva y el escultor Amedeo Modigliani. La candidez y el pudor en reconocerse en el otro, las calles de Paris y el recordarse siempre.
Periférica es la editorial experta en amores imposibles.
Me ha costado trabajo leerlo. No es una novela al uso y no habla casi nada de la relación entre Ajmatova y Modigliani, lo cual no me parece mal. Pero si el libro iba a ser la historia del arte de esa época, hubiera preferido una redacción cronológica distinta y más amena.
Había momentos que no entendía nada y otros me perdía. Amo a Ajmatova pero esa relación con Modigliani tampoco me cuadra mucho. Muy enrevesado y carente de verdad