Mary Pain, una mujer en la frontera entre la juventud y la madurez, se ve obligada a volver a casa de sus padres debido a la crisis económica. Regresa a su pueblo tras más de una década sin pisarlo, a ese lugar rancio y de calor aplastante del que huyó para vivir lejos de los secretos familiares y del qué dirán. Tendrá que enfrentarse al peso de no encajar, a los prejuicios, al fracaso y la soledad. Pero Mary Pain está decidida a ponerle cara a su pasado, destapar los tupidos velos que se corrieron hace demasiado tiempo y darse una última oportunidad.
“Maganta”, término en desuso pero habitual en la zona de origen de la autora, se emplea para referirse a personas vagas, pensativas, débiles. La protagonista carga con esa mochila de adjetivos a sus espaldas, hasta que empieza a soltarlos y a elevarse como un globo hinchable, con peligro de inflamarse.
Maganta es la vuelta al cómic de Lola Lorente tras su primera obra, Sangre de mi sangre (Astiberri, 2011), galardonada con el premio al autor/a revelación del Salón del Cómic de Barcelona. Un trabajo de orfebrería que sale a la luz tras casi diez años madurándolo, en una edición delicatessen.
Cómic leído en una biblioteca de Madrid rapidísimo porque tenía que coger un BlaBlacar. La verdad es que es pasaje con escenas ensasillables dentro del terror. No hay nada que dé más miedo que enfrentarse a la familia y a un pasado lleno de conversaciones pendientes. çç
Nuestra protagonista regresa a su ciudad natal, aunque no necesariamente a su hogar. En su recorrido por las rencillas del pasado más atroz (aquel propio de la juventud y la adolescencia) nos muestra del circo humano de su localidad. Un reflejo doloroso del peso de las expectativas ajenas, siempre superficiales y bajo la atenta mirada del juicio.
Crudo y emocional. Me quedaré pensando en la manera en que captura algo tan complejo como el duelo, la pérdida y el reencuentro con una misma. El estilo gráfico es precioso.
Un relato crudo, emocional, brutal, surreal, y con pequeños detalles muy humorísticos. Casi me muero de risa por la broma del Western. Muy cautivante el estilo de arte, y evoca las traumas de una mujer volviendo por necesidad a su pueblo rural de españa. Como sigues su historia, te sientes la frustración, nostalgia, anhelo, desesperación, y dolor de Mary Pain.
Lo encontré por casualidad en mi biblioteca local y les recomiendo a todos echar un vistazo, que se puede completar fácilmente durante una tarde o por unos viajes en el metro.
Mary-Pain, comme plein de jeunes espagnols, retourne à la maison parentale après l'éclat d'une crise économique épouvantable. Le retour au village n'est jamais facile pour ceux qui sont partis, car les bruits courent les rues et les apparences y sont pour beaucoup… Mais Mary-Pain veut sortir la tête de l'eau enfin et respirer. On sent la douleur, on sent le travail de soi, on sent, après tout, la lumière. Cette BD me touche particulièrement parce que lorsque l'on part et que l'on revient, il y a toujours une part d'absence chez nous. Et le trait de Lola Lorente marque cette absence avec poésie <3