¿Podemos considerar la traición como una (anti) patriótica tradición peruana?
Bajo la influencia ejemplar de Ricardo Palma, emulando la tradición, una forma casi perdida de acercarse a la historia y a la ficción, Alejandro Neyra retoma aquel relato de peruanísimo origen para contar las traiciones de exgobernantes, de espías y nobles, de incas y conquistadores. ¿Es la historia del Perú una historia de la traición? En medio de un quinquenio signado por el puñal por la espalda, estasbreves narraciones, carentes de moraleja, nos enfrentan a dieciséis antihéroes en episodios estelares de nuestra peruanidad.
No sé si es que correspondía más del libro que lo que yo esperaba. La narración no pretende ser informativa pues así lo aclara, deriva hacia otros libros que profundizan en el tema, por lo que desarrolla más la opinión del autor respecto de los personajes que describe y de forma muy escasa el lector se hace una idea de lo que hizo el protagonista para encajar en la lista.
Lo curioso es que en la lista se incluyen personajes que el propio autor sabe que no son considerados traidores dentro de los estándares normales, P.ej. Abimael Guzmán, y también se incluyen a "traidores" que él mismo no considera traidores (da esa impresión de Iglesias y Prado). Pero también incluye traidores clásicamente considerados así, y esto trae entonces una confusión en dónde el término traidor se vuelve algo difuso, sobre todo si incluye a dos futbolistas y a dos espías, además de alguno que otro que no traiciona al Perú sino a su partido.
De tal apreciación entonces encuentro que es difícil evaluar lo que dice o dirigirme a los libros que cita, en tal caso usar este como una guía de referencias aún así resulta escaso. Mientras escribo esto encuentro menos gracia a lo que el autor escribió.
Interesante apuesta de Alejandra Neyra, que usando el gran libro de Ricardo Palma, narra la historia de 16 personajes, en el cual todos han estado ligado a un episodio de traición (algunos injustamente) y otros merecidamente. Me parece que hay algunos personajes cuyas historias están forzados (ya que algunos son casos mínimos, los cuales no considero que tengan algo que ver con al traición.) No obstante, una lectura interesante que entretiene.
Simpáticas estampas de personajes infames de nuestros 200 años de historia republicana. Me quedo con los traidores incomodos como Iglesias y Reynoso. Aquellos donde la traición y supervivencia se cruzan.