Vuelvo a mirar desde lo alto de los tejados para recordarme que soy capaz de echar a volar de inmediato si alguien insensato pretende cortarme las alas. Quiero que te entiendas en todas tus versiones, que crezcas conforme la cosa se ponga complicada. Que definas, que solo creas en tu equipo, que el último penalti salga de tus botas y, si es necesario, ese último mensaje también.
La primera parte de esta historia se escribió hace cinco años, cuando esperaba a la vida a porta gayola. Ahora entiendo mis tachones y cursivas. Quiero desmitificar el amor de las pelis, y vengo a deciros que ponerse por delante es imprescindible para dar portazos y seguir avanzando.
Este libro va de una canción Pol 3.14 (“Lo que no ves”) y de dos cosas que quiero que tengáis claras: llevad vuestros errores muy cerquita del pecho para que nadie os los quite, y defended siempre que el amor se sujeta con hechos, no con techos. Cerrad los ojos. Seguid bailando.
Lae Sánchez vuelve con su quinto libro y con un título muy rotundo. Con prólogo de ZPU e ilustraciones de Elena Pancorbo.
A estas alturas puedo decir que Lae Sánchez es una de mis autoras preferidas de prosa poética junto a Lucía Tudela. Conecto muy rápido con todo lo que escribe, bien sea por haberlo vivido o por comprender perfectamente lo que se siente ante determinadas situaciones. Con solo ver el título sabía que este libro sería muy especial. No me equivoqué.
«Lo que nadie te dice es que un día vas a ser feliz y al siguiente te van a quitar esa sensación sin darte ninguna explicación».
He sentido cada página de este libro como un proceso de duelo por una ruptura sentimental con todo lo que ello implica. Al igual que cuando perdemos a un ser querido, es un proceso de reajuste por el que necesitamos pasar para volver a sentirnos plenos.
Entre sus páginas se distingue la ira, la tristeza, el empoderamiento y la aceptación que marca el punto de partida de una nueva etapa. Desde esas ansias de venganza que con el tiempo se queda en nada, hasta ese momento en el que abres los ojos y cae del pedestal, volviendo a estar tú ahí arriba. Tu prioridad eres tú, pero para llegar a esa conclusión, es necesario recorrer un camino de espinas en el que Lae Sánchez nos da la mano. Tal y como dijo Tiedge hace algunos siglos, el dolor compartido es la mitad del dolor.
Este libro es un imprescindible en la prosa poética. Muy necesario.
«Venirte abajo será necesario para llegar lo suficientemente arriba. ¿Qué es suficiente? Nada debe parecer suficiente».
Como amante de la poesía contemporánea, a veces toca encontrarse con libros de poco contenido mucha metáfora pobre. Está “bien” para sacar la rabia afuera si alguien te ha hecho muchísimo daño, pero desde luego, demasiadas referencias al fútbol.
Libro de desamores y poca sororidad. Si la tuviera delante me gustaría decirle: "contigo no les salió lo que tú querías o necesitabas pero a la "siguiente" como bien dices en muchos de los textos les puede salir todo, pueden ser mil veces más felices de lo que fueron contigo, pueden conocer lo que supone amar". El objetivo, siempre, cuando se termina una relación, es justo no terminar con otra persona igual que la anterior.
Es un poco abrumador y pesado leer sobre lo mismo una y otra vez en cada texto. Es como si se hubiera dedicado a coleccionar gilipollas para tener algo que contar.