Cuando vi la portada de este libro me recordó a El Murmullo de las abejas, y claro, la realizó Amalia Ángeles, un gran acierto.
La narrativa es buena, está bien escrito, sabes que los personajes están viviendo la revolución mexicana.
Aunque me gustó pienso que como he leído a Sofía Segovia o a Laura Esquivel antes, esta lectura no me aporta nada nuevo, es una historia de familia en México y fin. La autora pretende hacer uso del realismo mágico, y que con esto el libro tenga un gran éxito, sin embargo, no lo logra, el libro pasa desapercibido. Se le aplaude su esfuerzo, pero se quedó a medias, me hubiera gustado una historia que saliera de lo común, adentrarse más en los personajes, que estos sean entrañables.
Hago esta reseña siete años después de que leí El Murmullo de las Abejas y me acuerdo perfectamente de Simonopio, nana Reja, Francisco, Beatriz, es más hasta de Lupita la lavandera. O, por ejemplo, hace seis años que leí Como agua para chocolate y me acuerdo de Tita, Mamá Elena, Chencha, Rosaura, Pedro, etc. Leí Y al polvo regresaremos hace aproximadamente 5 meses, y sólo me acuerdo del General y la abuela, pero no me acuerdo de sus nombres. Sé lo que pasa, pero los personajes son planos y fáciles de olvidar.