En la pequeña ciudad de Lumturo, donde las desapariciones y muertes empiezan a ser algo común, Norman Barker, un enterrador que conduce a los muertos a su último lugar de descanso, posee el don de ver el alma del difunto que acompaña. Ayudándoles en el transito al más allá, sin saberlo, interferirá en los planes de unos seres oscuros que se alimentan del alma de los muertos, provocando así su ira
Una mezcla entre un terror cruel, rituales, detectives y un mundo que no conocemos, que puede ser real… Y eso asusta más que si no lo es.
Me ha sorprendido gratamente este libro. A pesar de ser corto y de ser una de esas obras que aparecen por sorpresa en Amazon sin que nadie haya hablado sobre ella, decidí leerlo basándome en la sinopsis.
Tiene un gran giro casi final, pero en general no resultó sorprendente. Sentí que me faltó algo de información y que me habría gustado que fuera algo más largo, pero las partes de terror están bien construidas y descritas.
Nos encontramos con varias desapariciones que terminan en muertes y una nueva desaparición pone en tela de juicio la investigación. En medio, aparece el dueño de una funeraria.
Las escenas de detectives son algo flojas y me habría gustado que se potenciara esta parte, pero entiendo que lo principal era la trama de terror.
Es una buena lectura ligera, rápida y adictiva. Tiene capítulos cortos, así que se hace muy fácil leerlo y avanzar. La personalidad del dueño de la funeraria y la historia “malvada”, por definirla de alguna manera, son las partes mejor construidas del libro.