Siempre he amado la música de Miguel Bosé, me ha parecido un personaje fascinante desde que tengo uso de razón, así que apenas supe que salía a la venta su autobiografía, la compré sin dudarlo.
Jamás me imaginé la vida que tuvo junto a su madre, la actriz italiana Lucía Bosé, y su padre, el torero Luis Miguel Dominguín. Un matrimonio de estrellas de la época, constituido por dos personas emocionalmente inestables: una mujer de la pantalla grande italiana con delirios de grandeza y un torero español machista y tóxico al extremo. Los niños (Miguel y sus hermanas) fueron criados por Remedios, la Tata, la niñera confiable de toda la vida, mientras los padres se la pasaban viajando y viviendo la vida de fama.
El extenso libro me dejó boquiabierto. Los detalles sobre la niñez de Miguel, los lujos y derroches que disfrutaban, las peleas entre sus padres y las experiencias que vivió están narradas de forma sorprendente. Y no es de extrañarse, las letras de Bosé en todas sus canciones son sensacionales. Ese talento se ve en la narración de cada capítulo, el lugar desde donde lo aborda y la conclusión a la que llega. Su forma de escribir se siente honesta, no deja a nadie bien parado y revela detalles íntimos que jamás me imaginé encontrar. A veces los capítulos pueden parecer muy largos y pesados, pero es inevitable querer saber más de su fascinante vida.
Y sí, se habla con profundidad sobre su cercana amistad con el maestro Pablo Picasso, los veranos que pasaron en su casa y la arpía mayor, Jacqueline Roque. Pero lo más devastador es conocer a Dominguín a través de los ojos de su hijo. El Capitán Trueno es, en pocas palabras, un hijodep.... Su ego y su machismo lo llevaron a un maltrato psicológico y físico constante con su esposa y su hijo, a Miguel lo presionó demasiado para ser el hombre que su padre soñaba, un niño que quería que su papá le pusiera atención y fue ignorado infinidad de veces, siempre estaban primero las mujeres y la fiesta.
Dominguín puede llegar a ser uno de los personajes que más he odiado en un libro. Superó a Esteban Trueba de "La Casa de Los Espíritus" (Isabel Allende) con creces, y lo más preocupante es que él SÍ EXISTIÓ. Este torero fue un hombre que caminó por la tierra y su comportamiento fue aceptado. Él representa la infinidad de hombres, en España y el mundo entero, que por haber nacido con ese género se creen los dueños del mundo y con la libertad de pasar por encima de quien se les dé la gana.
Esto genera traumas profundos en los que lo rodean, no es de extrañar que Miguel Bosé sea como es. De hecho, es sorprendente que no sea exactamente como su padre y haya aprendido cosas diferentes, que haya salido "poeta y no una fiera, hijo de su madre", como dice la canción que le da el título al libro, mi favorita del gran repertorio Bosé. Ahora muchas canciones del autor tienen un sentido diferente para mí, ahora veo en el cantante que siempre he admirado un sobreviviente del maltrato y del dolor, que ha volcado sus sentimientos en la música y lo ha hecho de forma sorprendente.
Pero Lucía no se queda atrás. Una diva del cine y de la vida, celosa y envidiosa con sus propios hijos, malcriada y sufrida, como protagonista de telenovela. Inocente por momentos, perversa en otros. Y las peleas que se montaban con Luis Miguel eran SALVAJES. Hay unos momentos que, a mí, me dejaron con la boca abierta.
Y es gracias a la cantidad de detalles que usa el autor. Son IMPRESIONANTES. O Miguel Bosé tiene una memoria impecable, o se inventó la mitad del libro. El color de los vestidos, los peinados, los lugares... Hasta el más mínimo detalle está ahí. Al comienzo es interesante, poco a poco se va volviendo agotador, aunque no deja de ser poético y sorprendente.
Miguel Bosé vivió una vida de rey, con grandes comodidades y extravagancias, hizo lo que quiso, con quien quiso (¡y vaya que tuvo amantes!) y como lo quiso. Un consentido de Ava Gardner, nos habla desde el privilegio y la fantasía que ha sido su vida... ¿Y eso está mal? Nunca. Él nació en ese mundo y eso es todo lo que conoce. De los pocos momentos en los que realmente sufrió fue en su "aventura" en Londres, cuando se arriesgó a irse con su hermana y sus amigas a probar suerte allá. Pero el joven y bello Miguel, hijo consentido y malcriado, no estaba hecho para la vida dura del inmigrante, puro sufrimiento. Toda esa aventura es sumamente entretenida, igual que el libro entero.