Una obra literaria basada en un magnífico trabajo de metalenguaje a través del cual su autor nos deleita y asiste en el redescubrimiento del placer de la lectura. Damián González Bertolino deshilvana su vida personal con soltura y sin dramatismos, así como la de su familia, su barrio y variopintos personajes que lo acompañan desde que tiene recuerdo. Con sus luces y sombras, relata todo lugar, persona o situación en la que se vio fascinado por la aparición de una palabra —aquella que definió un contexto o le generó confusiones— como si se tratara de una autobiografía, una novela de aprendizaje o una monstruosa caja de Pandora. Las palabras, e incluso las propias letras, pasan como en un caleidoscopio bajo la mirada del autor y cambian de forma y peso, llevadas por la memoria a conclusiones extrañas y, al mismo tiempo, conmovedoras. Desde la elegancia de un depurado swing de golf hasta la picardía del raterismo, este libro insiste en ubicar a su autor como una de las más destacadas voces de las letras contemporáneas uruguayas.
Author of the volume of short stories, El increíble Springer, which won the 16th Narradores de la Banda Oriental Fiction Prize, and which was published by Ediciones de la Banda Oriental (Montevideo, 2009); this book was later republished by Estuario Editora (Montevideo, 2014) and Editorial Entropía (Buenos Aires, 2015). He has also published the novels El fondo (Estuario, Montevideo, 2013) and Los trabajos del amor (Estuario, Montevideo, 2015). His novel Herodes will be published during 2017. In 2016 he was included in the Guadalajara International Book Fair’s Ochenteros list of twenty new voices in Latin American fiction to look out for. He lives in Punta del Este, where he teaches Literature at the secondary school level.
Voy a ser sincera: me costó mucho conectar con el inicio de este libro. Fue culpa mía, lo empecé a leer "mal", creyendo que me conduciría a alguna gran revelación, un gran giro, cuando en realidad ese no era su objetivo. En esta obra, Damián reconstruye y conecta diferentes recuerdos de su infancia y juventud, y el único hilo conector entre las escenas es el impacto que han tenido en su vida las diferentes palabras que componen su vocabulario actual. Es un ejercicio interesante, que por lo menos a mí me llevó a reflexionar sobre mi propio lenguaje.
Quizás la primera parte fue la que se me hizo más lenta, en parte porque no lograba conectar tanto. Gran excepción a esto que digo es la escena inicial, la que me movió a sacar este libro de la biblioteca en primer lugar. Me explico: hace unos tres años atrás Damián fue a presentar este libro al centro donde yo estudiaba, y aunque no acudí a dicho encuentro, uno de mis profesores lo trajo a colación en clase. La anécdota del tapón fue como si oyese un pedacito de mi vida desdoblada y recogida por otro que la escribe deformada, imperfecta, como si la hubiese visto reflejada en un espejo curvo.
Me deleité especialmente con toda la segunda mitad del libro. Mi vida ha sido muy diferente a la de Damián, y sin embargo, hay tantas cosas con las que resueno. La vida en el interior. El ansia de escribir y leer. La incomprensión. Hay una reflexión, ya finalizando el libro, que me traspasó, aquella en la que Damián le dedica unos largos párrafos a la figura de su padre, a lo que representa, a su relación. Terminé llorando y tuve que despegarme por unos minutos de la lectura porque me atravesó por completo.
En síntesis, una lectura que me movió y que recomiendo. Un libro que demuestra que no se debe tener una vida alucinante para volverla poesía siempre y cuando se tenga la maestría para hacerlo.
A continuación dejo, a modo de recuerdo para mí, algunas citas que fui destacando a lo largo de la lectura:
"Sabemos que cierto tipo de desgracia gusta de anidar en la normalidad y es por eso que, de una manera atávica, desconfiamos de esta última" (p. 15).
"Siempre estaba ahí a un lado, pronta para rozarte con sus dedos helados, la idea de que gran parte de lo que ocurría le sucedía en verdad a los otros. Eran otros los que vivían las grandes pasiones, quienes disfrutaban de determinados instantes y lugares, quienes se percataban de que ese vector que llamamos la Vida los atravesaba por completo" (p. 186).
"Al contrario de lo que consideraba Juan Filloy (...) para quien un escritor debía escribir con todas las palabras que la lengua le brindaba, llegado a un punto empecé a sospechar que gran parte del estilo de un narrador se juega en la elección de un léxico, la formación de un repertorio [casi] finito y solidario de vocablos que se intercambian permanentemente (...) Existe en quien escribe un cerno de sustantivos, adjetivos, adverbios o verbos que se hallaban trabados entre sí y del que difícilmente la voz narrativa pueda prescindir" (p. 213-14).
"Escribir es sobrevivir, como he leído y he pensado. Pero, además, escribir es pensar el problema de lo que sobrevive" (p ??)
El origen de las palabras, de Damián González Bertolino
No puedo expresar con la justicia que amerita la facilidad que tuvo este libro para convertirse en unas de mis mejores lecturas, no solo del 2024 sino en mucho tiempo. Suficiente es decir que desde el momento que comencé a leer ya no pude dejarlo y que su lectura me sorprendió en diferentes lugares y horarios y que parece que viajé durante días con él (y a través de él) pero en menos de cuarenta y ocho horas ya lo había subrayado y anotado de principio a fin. Damián González Bertolino es un escritor que admiro y aprecio y en la lectura de esta, su más reciente novela publicada, tan apreciada a su vez por la crítica y por sus lectores, descubrí que es uno de esos escritores que nacen ya con la Estrella de la literatura alumbrando sus vidas. Y por eso solo un escritor así es capaz de escribir una novela autobiográfica ligada a la memoria del lenguaje, y a la identidad del propio escritor como tal. Eso es lo que hace González Bertolino: tomar una serie de palabras y llevarnos al momento de su vida en que se encontró con ellas, y de paso enseñarnos todo un paisaje local, con sus personajes locales tan diversos como coloridos (y por eso creíbles, y por eso reales), y ubicarnos en una etapa que abarca a toda una generación pero también a toda una sociedad. Es mágico. «El origen de las palabras» se ha convertido en uno de mis libros favoritos. Un homenaje a la memoria y a su vez una clase magistral de escritura.
No es un libro para las personas que buscan que la literatura responda las preguntas que plantea Se presta a reflexionar sobre un periodo de la vida. Y especialmente interesante si uno es uruguayo
Escritura muy inteligente que atrapa al lector. Através de mojones con palabras importantes en la vida del autor logra atraparte sin que te des cuenta en un relato biográfico.