Esta novela debut publicada en la década de los ochenta por Seix-Barral, le dio oportunidad a Enrique Serna de posarse en la mira de la narrativa contemporánea. Quizá algunas personas pueden leer la sinopsis y decir que suena a que es una historia simple, quizá un poco glamorosa, pero la belleza de la literatura de Enrique Serna muchas veces no radica en la trama, sino en la manera de contarla. Y esta historia, contada con una estructura sólida, una prosa honesta y fluida, logra entrever al que sería años más tarde uno de los mejores cuentistas mexicanos de la actualidad.
Estructura de la obra:
No puedo comenzar a hablar de la historia sin explicar su estructura, ya que esta organiza la historia en dos historias, o sea que se puede leer de dos y hasta tres formas este libro. Son quince capítulos, y capítulo tras capítulo se van alternando los narradores. El primer narrador es un narrador omnisciente que va contando desde el final hasta el inicio la vida de la protagonista, o sea que comienza narrando su muerte y va retrocediendo hasta su nacimiento. El segundo narrador es la protagonista narrando en segunda persona para un entrevistador y ella le cuenta la historia desde su niñez hasta ese momento. Por lo que se puede decir que no tiene una estructura lineal, o por lo menos tiene una así:
Cap. I <— (desde el final hacia atrás • Cap. II —> (desde el comienzo hasta el final) • Cap III <—— • Cap IV ——> • Cap. V <——— y sí así sucesivamente.
En su totalidad, la estructura de la obra podría verse así:
<———————————
———————————>
Como dos líneas, una que se regresa y otra que apenas va, pero ambas viajan casi al mismo tiempo. Por eso la obra se puede leer de tres formas. La primera: leyendo tal cual cómo está en el libro, yendo y viniendo. La segunda: leyendo únicamente el viaje en reversa que cuenta el narrador omnisciente, en el que se revelan todos los secretos que Selene no dice en su entrevista. Y la tercera: la entrevista de Selene con el entrevistador en la que maquilla su pasado y trata de no mostrase tan sumida en la miseria, aunque a veces se le escape una que otra honestidad.
Además de que en la estructura se puede dilucidar la faceta cuentística de Serna, ya cada capítulo va tomando momentos de no muy larga duración en la vida de Selene. Así que la historia fragmentada de la protagonista se siente como un libro de cuentos en el que todos tienen el mismo personaje principal solo que en distintos puntos de su vida.
Por esta habilidad de crear caminos y distintas formas de leer la novela, este libro se lleva una puntuación muy alta en este aspecto.
Puntuación: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Trama:
La historia es sencilla: la vida y el ocaso de Selene Sepúlveda, la Señorita México 1966. Ambos narradores cuentan desde su infancia hasta el momento final. La vida de la protagonista puede ser sencilla pero eso no significa que sea cruel, satírica, e inocente.
Puntuación: ⭐️⭐️⭐️
Personajes:
No me pude sentir del todo identificado por los personajes, sin embargo sí sentí empatía por Selene, además que me arrancó más de una carcajada. Tengo que admitir que el personaje de Marilú también me gustó, pero odié a otros personajes como Rodolfo, el esposo de Selene, y el amante de esta, un senador con poder que solo la utilizaba. Sin embargo, todos los personajes se sienten naturales, honestos, que reflejan la naturaleza (muchas veces oscura) de las y los mexicanos, sin importar su estrato económico.
Puntuación: ⭐️⭐️⭐️⭐️
Escenario (o marco escénico):
No me sentí inmerso en los lugares que se presentan en la trama, pero sí me los pude imaginar y sobre todo imaginar a los personajes ahí. A comparación de otras novelas que se desarrollan en su mayoría en la Ciudad de México, como La tumba de José Agustín que solo menciona lugares pero en ningún momento los describe como si todos los lectores conocieran ese lugar, esta sí que describe con detalles que, aunque sean pocos, logran poner al lector en contexto.
Puntuación ⭐️⭐️⭐️⭐️
Prosa:
Esta novela se puede juzgar de naca por la forma de expresarse de los personajes, pero yo la veo como un muestrario o una crítica satírica a los mexicanos, y hay que sabernos reír de ello. La prosa de Serna es sencilla, satírica, precisa, como un alfiler que se te clava pero surge un chiste que te hace reír para olvidarte de ese dolor. En ningún momento se siente que se caiga, en la mayoría de los capítulos consigue engancharte. Aunque pueda tener ciertas frases o párrafos que si se los quitan no pasaría nada, pero este error es un error común de los narradores noveles.
Puntuación: ⭐️⭐️⭐️⭐️
Esta obra, a comparación de sus cuentos, te muestra un universo desnudo casi en su totalidad, y demuestra que Serna es capaz de mantener al lector pegado al libro haciendo que llore, que ría, que sienta empatía, y que se puede encontrar a sí mismo.
Puntuación de la obra: ⭐️⭐️⭐️⭐️