La sonrisa de la Gioconda es, dentro de la obra de Huxley, un divertimento nada circunstancial, una incursión en el género policíaco. Novela ajustada formalmente a los esquemas teatrales, cuyo protagonista apasionado por los bellos libros, la música, la pintura y el sexo acercan esta obra a lo que fue la vida británica de entreguerras.
La mirada del hombre del Renacimiento por antonomasia nos relata la vicisitudes de una época interesantísima en un país floreciente, joven e impetuoso. Asimismo nos habla de la importancia del conocimiento científico en las artes, de las muchas de egos, de las insidias políticas. Bien relatado y atrayente, en algunos momentos se me ha hecho un poco reiterativo.
Memorias de Leonardo, un libro que me ha hecho amar mucho más a Da Vinci y admirar más sus obras. Me ha ayudado a entender de dónde viene La Gioconda y cómo la hizo (aunque es de lo que menos habla en el libro). Me he sentido como si hubiese vivido en esa época y he sentido a Da Vinci más cerca de mi conforme iba leyendo
He tardado mucho en leerlo, y aunque históricamente es interesante, ya que te sitúa en las tramas políticas y artísticas de su época, su lectura me ha resultado penosa y laboriosa.