La grandeza en la discreción...
Mi corazón anhelaba leer esto y yo no lo sabía.
Ya me había propuesto comenzarlo, desde "Testigos del Señor Jesús" tenía muchas ganas de leer más de San José, y qué bueno que lo hice.
Una carta apostólica cortita, pero como ya es costumbre el Papa Francisco tiene ese particular don de ser breve pero determinante en el objetivo de sus escritos.
San José padre amado; humilde, valiente, casto...
Creo que conocemos muchas de sus virtudes, pero desconocemos el por qué de estas. En esta carta el Papa nos platica un poco de las razones por las que se le reconocen y las razones por las que se nos exhorta a imitarlo en ellas.
Aunque ya se ha bajado un poco la guardia en cuestión de pandemia, es importante reconocer el trabajo de aquellos quienes como San José; de manera discreta y silenciosa ayudaron a muchísimas personas durante la crisis pandémica, en el área de la salud, pero también en muchísimas otras áreas.
Recordar lo cruel que fue saber que a muchas personas la vida les cambió por completo al ser desempleados en medio de una crisis mundial y agradecer si no sufriste cambios o pérdidas a tal grado.
La carta nos exhorta a encomendarnos a la intercesión de San José, pero también a 《 experimentar, en medio de la crisis que nos está golpeando, que nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show, pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia》.