Conocer la intimidad de una maestra, acongoja el alma y muestra esa superioridad literaria que sólo algunas personas consiguen. A parte de su poesía, sus cartas, los escritos por encargo, las respuestas, los artículos específicos que escribe, a pesar de todo ello, se daba el tiempo de llevar un diario de vida. Aquí encontraremos sus reflexiones, sus pensamientos, sus oscuras percepciones y su agudo sentido de análisis. Al pasar por sus páginas sólo descubres lo maravillosa que es la vida de una poeta como la Gabriela Mistral.
¿Qué habría dicho de lo que sucede hoy por hoy, de un Chile que despertó? Quizás ya hubiese hecho un llamado a escuchar a un presidente tan indolente que le duele el corazón, pondría su cargo a disposición, cualquiera que haya sido; para que las autoridades y el gobierno hubiesen hecho algo por su pueblo que sufre. Así me la imagino, intentado hacer escuchar a un gobierno que sufre de una sordera impecable.
(...) “La verdad, lo más grave de nuestro mal es la conciencia desorientada y envenenada por desvaríos de nuestra gente y el testarudismo de los latifundistas. Habría que hacer la defensa del orden a base de campesinos deudores de algún beneficio efectivo al Gobierno (una verdadera división de la propiedad), pues son la única fuerza que se puede oponer a los obreros en una guerra civil que, tarde o temprano, va a venir.” “Leo, leo y leo, y me hace tanto mal ver el descalabro del mundo, que hoy estaba pensando en que no puedo curar mi alma, a no ser de que abandone por completo esta lectura matinal que me daña el día entero. Porque viví diecisiete años en Europa y ese continente, sin que yo mismo lo supiera, es casi una mitad de mi alma.” (...)