El libro es, como dice el título, una recopilación de monstruos empleados por los padres de distintas regiones españolas a lo largo del tiempo para asustar a los niños díscolos.
El texto, de una página por monstruo, va acompañado de unas ilustraciones preciosas en tinta negra que son, sin duda, el gran atractivo del libro. En las explicaciones se habla de dichos monstruos, de sus variedades regionales, de las costumbres locales en las que se inspiran o que han inspirado...
Pese a todo, se le ha caído la quinta estrella. No es por las ilustraciones, que me han parecido maravillosas, sino porque algo en el texto no me ha llegado a enganchar. El texto está bien documentado, con abundantes datos y referencias, pero sin llegar a ser un ensayo serio, lo que sin duda no pretende. Y creo que ha sido eso lo que no me ha acabado de convencer: creo que se queda entre dos aguas, demasiado riguroso para ser entretenido, demasiado vago para ser divulgación, aunque es una fuente de referencias y un buen punto de partida...
... aunque sobre esta función como listado de monstruos creo que también cojea. A menudo (casi siempre) varios monstruos muy similares en características y nombre (obviamente deformaciones regionales de un mito inicial común) están agrupados bajo el título de uno de ellos, pero se echa a faltar un índice que muestre todos los monstruos descritos, y no sólo el índice con los títulos que los agrupan.
Pese a todo, es un buen libro, bien editado, abunda en datos, lista monstruos y mitos que no deben perderse y los acompaña con unas ilustraciones que son deliciosas.