"Con Felicia estamos ante una obra donde, como sucede en pocas ocasiones, se da el encuentro preciso de la memoria con el sueño y la imaginación. Ambientada en la Baja California de finales del siglo XIX y comienzos del XX, nos adentramos en la vida de Felicia, una mujer cuyas vicisitudes la llevan por una serie de caminos donde tanto ella como la joven región coinciden y se desarrollan en medio de una intensa historia familiar en la que el tiempo por sí mismo se convierte en juez y parte".
La historia pudo haber sido una muy buena saga familiar, con unos toques de realismo mágico. Pero se quedó en una mezcla entre la monografía y la cronología.
La primera parte es la más lograda, pero en las otras tres hay ocasiones en que se repite lo mismo una y otra vez. Admito que la autora hizo su trabajo de investigación, pero la información, en lugar de contribuir a la creación de una atmósfera, terminó en párrafos que se asemejan bastante a un texto escolar.
Aún así, me gustó la prosa de Ruth Vargas Leyva, su forma de narrar, y le daré otra oportunidad en el futuro.
Hay un exceso de datos geográficos y económicos que no aportan nada a la historia. Hay un narrador omnisciente que toma el protagonismo para contarnos todo sobre los personajes, entonces no hay acciones y diálogos de los mismos que nos ayuden a seguir la historia, y si los hay son pocos. Parece ser una historia de familia pero falta desarrollarla.