Cuando la joven Irene llega a Constantinopla desde Atenas no conoce su futuro, pero pronto sabrá encauzarlo: no fue sólo esposa y madre de emperadores, sino que ella misma llegaría a convertirse en la única e indiscutible emperatriz de un Imperio romano de Oriente que, aun en decadencia, todavía conservaba el esplendor de su pasado. Desde Constantinopla y rodeada de un pequeño grupo de fieles, fue capaz de gobernar en solitario y con mano férrea el destino de hombres y tierras, pese a ser mujer. Para ello tuvo que enfrentarse a las conspiraciones y traiciones que una vez tras otra trataron de arrebatarle el poder. Sin embargo, en no pocas ocasiones tuvo que mancharse las manos con la sangre de sus enemigos, e incluso, tal vez, con la de su propio hijo… Con gran pulso narrativo y un estilo reflexivo y pausado, pero a la vez potente, merecedor de los mejores ecos de Memorias de Adriano, Irene de Atenas es el relato en primera persona de uno de los emperadores más poderosos del Imperio. Históricamente reconocida por gobernar en tiempos convulsos, su reinado llevó al fin del primer periodo iconoclasta en Bizancio y fue testigo del surgimiento del poder carolingio en Occidente y del apogeo del califato abasí de Bagdad. Pero, además, Álvaro Lozano, en ésta su primera novela, consigue como pocos recrear al personaje por dentro, desde su conciencia, con una relación mujer-poder-maternidad en el entorno hostil de la Constantinopla del siglo viii que fluye hasta lo más recóndito del corazón del lector.
Una novela en la que se ve el trabajo, estudio, dedicación y rigurosidad histórica . Tiene una redacción tan descriptiva que nos transporta siglos atrás con lujo de detalles. Sin lugar a duda una recomendación 100%
"¿Tan malo es encontrar placer en el ejercicio del poder? Hombres más ambiciosos que yo han cometido crímenes peores, y los juzgamos con mayor levedad; pero yo soy una mujer, y esa misma ambición en mí es un pecado nefando, una blasfemia que alimenté durante años, hasta que la noté morir aquella tarde que tan remota me parece tan sólo meses después, la tarde en que sintiendo la enfermedad crecer en mi interior abandoné toda aspiración de seguir conservando el trono."
Me quedaría sin adjetivos. Una obra magnífica!!! De fácil lectura.Apasionante historia y apasionante mujer. Y ahora se ha descubierto el feminismo? Leamos esta biografía y demos el lugar que le corresponde a la mujer,como persona y como cabeza pensante.... Recomiendo la lectura de esta magnífica biografía. Gracias,D.Álvaro Lozano
Novela muy bien documentada que nos descubre la biografía de la injustamente denostada Irene de Atenas. El autor consigue que el lector se meta en la piel de este personaje histórico y haga suyos los diversos dilemas a los que tiene que hacer frente a lo largo de su reinado.
Mi perfil de lector es: hombre, setentón, padre y abuelo, aficionado al senderismo y a la lectura.
Empecé este libro hace muchos meses, y con muchas ganas, porque es una época de la que no sé tanto como de otras, y que el protagonista fuera una mujer, y una emperatriz, en una época tan compleja y fascinante como la bizantina, le daba todas las bazas para cautivarme. Pero no ha sido así.
A lo mejor es porque está narrado en primera persona y empieza por el final, dando a conocer los intríngulis principales del argumento, eso por adelantado, con lo que, de entrada, ya sabemos prácticamente todo lo que va a pasar, y cómo va a terminar la protagonista. Eso le quita intriga, e incertidumbre, y la mayoría de las sorpresas, y no remonta a lo largo de la novela, ni siquiera al final, porque sabemos de sobra qué va a pasar, y por qué. Y eso que hay asesinatos, guerras, conflictos de religiones, fanatismo, de todo, para volverla interesante.
Segundo detalle que no me convenció es que no hay ni un solo renglón de diálogo en toda la novela. Y eso no puede ser: creo que siempre debería de haber diálogo, acción, descripción y una parte de los pensamientos de cada personaje, pero aquí, no. Cero de diálogo. Hay un desequilibrio mortal entre todos esos elementos que ayudan a que una novela sea variada y se lea con interés, porque aquí, es todo, 100% descripción, y todo, 100%, desde el punto de vista de Irene. O sea, los personajes no hablan directamente en ningún momento, no se "oye" su voz, su estilo, sus muletillas, su personalidad, y eso no solo vuelve la lectura bastante pesada (es todo en plan, él dijo, entonces ella respondió, y luego él dijo, o escribió, o hizo... pero el lector nunca siente que sean personas vivas, distintas entre sí, animadas, con sus lados buenos y malos, porque todo está pasado por el filtro de Irene, y de nadie más). Para hacer algo así y que funcione, como sí funciona en "Memorias de Adriano", o en "Yo, Claudio", o en "Yo, Julia", por poner algunos ejemplos de novela histórica clásica que está narrada en primera persona (y hasta en esos ejemplos sí que hay diálogo, aunque sea poco, pero solo a través del diálogo consigues conectar de verdad con el lector), hay que ser un escritor muy, muy bueno y hábil, con mucha experiencia, y muchos recursos, si no, el resultado es plano, sin vida y sin contrastes, como aquí.
Tercer detalle que no me convenció, fue el personaje de Irene. Todas y cada una de las mujeres, ya sean reinas, o esclavas, o artistas, tiene unos cuantos hitos de mujer, o ritos de pasaje, como son enamorarse por primera vez, la primera noche de amor, la experiencia de tener a un hijo, o de ser engañada. Irene es la protagonista total, ella cuenta su historia, pero de todos esos momentos importantísimos en la vida de una mujer, no dice nada de nada. Ni de refilón. Se supone que son sus memorias y que lo cuenta y lo explica todo, dando detalles personales para que el lector del futuro pueda entenderla, y comprender por qué era así, y por qué hizo algunas cosas horrendas. Pero no. De Irene, la amante, la madre, la niña que se convierte en mujer, no nos dice nada de nada. No me importa que el autor no quiera entrar en detalles si le parece que puede ser un tema muy sensible, pero es que ni siquiera aporta una sola reacción, si la experiencia fue traumática, o no, si le ayudó a madurar, o no, si le enseñó algo, o no. Nada de nada. Y así no hay forma de conocer para nada a Irene, la niña, la persona, la madre, la amante, la mujer, y todas ellas son etapas importantísimas que se pasan por alto desde el punto de vista síquico, emocional y físico. ¿Será porque el autor no sabe nada de esas experiencias como mujer, igual que tampoco sabe de diálogos creíbles de personajes tan antiguos, y por eso no se arriesga, no se moja, no pone nada de nada?
Pero así, sin un solo diálogo, sin casi acción directa, porque todo es "entonces él hizo... y ella hizo esto otro... y ellos fueron... y los otros vinieron", ni experiencias íntimas, y personales, y sin ningún humor, a la novela le falta pasión, vida, emoción, en una palabra, ser creíble. Todo se lee como muy remoto, e Irene parece desde el principio hasta el final una mujer de otro planeta, muy fría, incapaz de conectar con otros, o de tener sentimientos profundos, o de evolucionar como personalidad. No sé qué quería hacer el autor con esta novela, si solo escribir una biografía con los recursos mínimos y sin arriesgar nada, o no mostrar simpatía ni antipatía por Irene, cosa que se le contagia al lector.
Porque, sin esa base tan importante del toque humano, del diálogo "en vivo", por mucho que la ambientación esté cuidada y esté escrita sin casi fallos, la novela no me ha transmitido gran cosa, y es una pena, porque, en principio, me atraía mucho.
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Después de introducirme a la historia del Imperio Bizantino, este hito fue el que más me pareció interesante, y encontrar una obra con tan buen rigor histórico sobre Irene, me pareció increíble. El libro rara vez se vuelve cansino o tedioso; y aunque uno sepa ya lo que va a ocurrir, la narración está estructurada de tal manera que hace atrapante el ir entendiendo como fueron ocurriendo las cosas ayudado por la narración en primera persona.
Cautivadora y estimulante. No soy un lector habitual de novela histórica, sin embargo, me ha sorprendido muy gratamente este libro que recomiendo encarecidamente. Historia muy bien documentada, digna de conocer, llevada a novela como relato en primera persona con una narrativa fluida y “adictiva”
Una historia apasionante con un estilo magnífico. En resumen, un gran libro (espero que el primero de muchos de Álvaro Lozano), incluso si no te gusta la novela histórica.
Vi o livro no escaparate duma livraria sevilhana e não resisti. Tinha tudo para me conquistar. (Talvez por isso) Ficou aquém. O autor, na minha opinião, escolheu duas estratégias que diminuiram o interesse da obra: (1) apresenta a estória como uma narrativa, um ditado, na primeira pessoa - Irene ditando a Teófanes, confessor, uma espécie de testamento político. Por muito bem escrito que esteja, e está, acaba sendo um pouco maçador. (2) começa por nos contar o fim (de Irene e da história), não é que seja o testamento de Maria Antonieta, em que toda a gente já sabe que a heroína 'perde a cabeça'. Irene é suficientemente desconhecida para poder explorar alguma expectativa sobre o desfecho. Tendo dito isto, não me posso esquecer, que há muito anos, em Belém do Pará, assisti ao Titanic e havia espectadores que choravam incrédulos com o fim trágico dos protagonistas...