Guignebert inicia su investigación con un estudio de la figura de Jesús y su lugar dentro de la vida religiosa de su comunidad. Después analiza la obra de los apóstoles y el suelo espiritual en el que sus enseñanzas habrían de producir los primeros frutos, para llegar a san Pablo, quizá el hombre de mayor importancia para la consolidación de la religión cristiana.
siento que el mundo en el que me tocó vivir tiene un elefante en la habitación que es utilizado a conveniencia por quienes ostentan el poder para impulsar sus agendas. en esa habitación hay quienes admiran al elefante, otros le rinden pleitesía porque ven beneficios en arrodillarse ante él, algunos le gritan, unos cuantos simplemente le guardan rencor, pero pocos intentan comprenderlo.
ese elefante es la hegemonía religiosa que el cristianismo ha ejercido en occidente.
Charles Guignebert intenta aportar a ese entendimiento a través de una aproximación historiográfica que reconstruye las figuras de Jesús, Pablo y la Iglesia institucionalizada de Roma.
la tesis resulta interesante porque, más que definir el cristianismo a través de prácticas, dogmas o estatutos, el autor busca comprenderlo desde su contexto histórico. la propuesta de fondo, según la entendí, consiste en abordar el cristianismo desde una ontología dialéctica: entenderlo a partir de sus contradicciones, tensiones y transformaciones, muchas de ellas derivadas de su propia vocación universal.
desde el encuentro de Pablo con el judaísmo de la diáspora helénica, pasando por la persecución imperial, hasta las controversias con corrientes como el gnosticismo, el maniqueísmo o el neoplatonismo, Guignebert presenta un cristianismo en constante negociación con el mundo que lo rodea. en ese sentido, resulta difícil entenderlo como un monolito inmutable y más apropiado verlo como el producto de una transformación permanente hecha de adaptaciones y concesiones.
no creo que este sea un trabajo exhaustivo ni que pretenda formular una tesis definitiva. por momentos deja huecos importantes en sus argumentos y conclusiones. aun así, me pareció una obra provocadora que invita a pensar el cristianismo más allá de sus definiciones tradicionales.
I did not like this book, because in my opinion it gets lost in superficial details of Greek aesthetics and does not give importance to the meaning of the message that happened to Latin and Western Christian communities, as old and true as the Eastern ones.