Para que un periodo histórico pueda simbolizarse con el nombre de una persona, ésta hubo de imprimirle su propio sello y una fisonomía espiritual particular. El siglo de Augusto , que se extiende desde la muerte de César (44 a.C.) hasta la del mismo César Octavio (14 d.C.), es uno de esos periodos: el principado augustal supuso una renovación política y administrativa, el apogeo del arte y la literatura latinas, una nueva concepción arquitectónica, y la pacificación de los vastos dominios del imperio.
Admitted to the École Normale Supérieure in 1933, and receiving a third in the "Agrégation des lettres" in 1935, he was member of the French School at Rome (1935-1937) then taught Latin at a Rennes lycée. Then he was active as a professor of Roman civilization at the faculties of Caen and Bordeaux, and finally at the Sorbonne for thirty years. He published studies on the Roman civilization, of which many volumes to the "Que sais-je?" series, and translations of Latin classical authors (Cicero, Seneca the Younger, Tacitus, Plautus, Terence). On his retirement, he also published biographies and fictionalized histories (Mémoires d’Agrippine, le procès Néron), more intended for the general public. At the end of his life, he campaigned for the safeguarding of literary teaching.
Estudio conciso sobre cómo un hombre puede aprovechar la inestabilidad política para hacerse con el poder, reformar el gobierno simulando que restaura el sistema republicano pero en realidad perpetuar su posición como emperador, usar la literatura, la arquitectura y otras artes para legitimar e incluso idealizar su figura... y acabar siendo venerado en todo el mundo conocido e incluso en siglos futuros. Tan fascinante como terrorífico.
Para los amantes de la cultura romana y en particular del periodo del fin de la república y el principio del imperio El siglo de Augusto es un libro que vale mucho la pena.
Pierre Grimal relata la llegada al poder de Octavio tras la muerte de Cesar y la edad dorada que el imperio vivió bajo su principado. Grimal presta gran atención a los aspectos culturales del periodo a la poesía, la arquitectura y las artes en los trabajos de Virgilio, Horacio, Ovidio, Tito Livio etc.
El legado de Augusto fue el de estabilizar la sociedad romana y dotarla de instituciones renovadas que habrían de perdurar en los siglos que le siguieron.
La interpretación de Grimal conserva un cierto misterio. Lo que le interesa es el misterio de lo que pudo significar (fáctica, mítica, política y culturalmente) el imperium; pero ese misterio aparece en un recuento excelente de la transición de la República al Imperio.
Por lo general demasiado sintético, hasta el punto de que si no vienes con conocimientos previos sobre Augusto y su época hay muchas cosas que no vas a entender. Quitando la parte dedicada a la literatura (lo cuál es entendible tratándose de la obra de un filólogo), es un libro bastante mediocre.
Grimal logra exponer brevemente el ascenso de Octavio y su transformación en Augusto. Lectura breve y sintética; muy recomendable para introducirse a la vida del primer emperador.
Leído para acompañar a la monografía de Syme. Un ensayo bastante sintético sobre el reinado de Augusto. A modo de introducción al ámbito es muy útil, sin ser excesivamente divulgativo; Grimal combina el análisis político con un estudio de la literatura augustal, privilegiando la perspectiva filológica. Eché en falta fuentes primarias y acompañamiento visual en el apartado sobre arte.