Varios microrelatos que cuentan un año en la vida de nuestra protagonista y juegan a ser una biografía de la misma autora (traductora, padre filosofo, Virginia como nombre). La lectura es mucha más rica si se la lee como una novela. Es la crónica amarga y desoladora de una vida en crisis: crisis económica, sexual, parental. El gesto de llegada al final del año terrible es un acto de resistencia, pero vano, por lo que se convierte en un llamado al lector a ponerse en crisis a si mismo. Como en toda buena comedia, las situaciones terribles se acumulan, como la insistencia vía mail rogando por un trabajo que nunca llega. Es una novela de quebraduras, de edificios que se caen: un país, un cuerpo enfermo, una pareja imposible. Su único punto débil es que tiene capacidad de reírse de todo menos de la militancia, de la ilusión política, de las figuras históricas que más parecen leyenda que realidad. Cuando la autora levanta un dedo hacia un chico de clase alta, se lo levanta al lector. Que no se ría de si misma en ese momento pone didactico y simple un relato que era mucho más complejo. El progresismo es malo para reírse de su ideología, su propio orgullo no lo permite y esa es su marca de fracaso. De todas formas recomiendo. Es una lectura muy placentera y a la vez dolorosa. Es difícil no sentirse aludido entre tanto derrumbe. Hay que despertar de la ilusión. Soñando se nos puede ir la vida.
En casa nos encantò. Compartimos algunos cuentos en voz alta y nos divertimos un montón. ¿Hay mucho decepción y frustración? Seguro que sí; sin embargo esa mirada sutil, ese "saber reirse de uno mismo" que atraviesa la historia y las historias, lo convierten en una lectura deliciosa.
Es buenìsimo. La independencia, la cualidad de autoconclusivo de cada relato, más la totalidad que va construyendo (porque es un libro de micro cuentos y también es una novela) terminan de arman un libro hermoso.
Es un libro Político, político en tiempos de política. Hoy en día envejeció y podría decirse que bastante mal. En escritura no está mal; tiene una escritura cotidiana, es como hablar con una amiga.
“Por qué esta bueno? Si lo podes hacer vos también…”