«Gamboa ha escrito un libro del que hablaremos, subrayaremos, recomendaremos, regalaremos y que probablemente sea su obra cumbre».Alberto Fuguet
Un estudiante llega a una universidad de Colorado, en los Estados Unidos, en busca del sueño americano en su versión académica. La promesa del campus como un santuario en cuyas fronteras se han resuelto los problemas de Occidente -origen, raza, clase- sucumbe ante la realidad los alumnos deambulan por los extramuros de la ciudad, a la caza de todo aquello que el día les luz, compañía, ternura, certezas.
La mirada del protagonista explora las historias que se enhebran durante una noche la obsesión por Sudamérica como destino romántico, sexual y político; los amores paralelos y tóxicos; la necesidad de borrar las señas de identidad para crear otras nuevas; la literatura como resguardo; el futuro en la forma de una oscuridad apenas iluminada por algunas estrellas lejanas y ajenas.
«Estamos ante una historia perfectamente construida y condensada en una sola noche que todo lo dice y todo lo resume. Una novela de amor con un hermoso final, con un principio inquietante y con una técnica narrativa impecable que se mantiene sin titubeos de principio a fin». Héctor Abad Faciolince
«Un escritor perfectamente dueño de sus medios expresivos, que sabe concentrarse en lo esencial, que es siempre contar una historia bien contada». Mario Vargas Llosa
«En la noche oscura del alma tiene que haber una luz. Gamboa la encuentra con el ritmo y la lengua, la complejidad y la gracia, la trama veloz y la reflexión. Se mete en una grieta íntima y la construye universal. Animales luminosos es una novela hermosa».
Gabriela Cabezón Cámara
«El autor de Animales luminosos redobla su apuesta desde la fuerza de una narración que parecería "una bola de fuego" y que deja en el cuerpo abrumadoras sensaciones de rabia, impotencia y desamparo. Una novela estupenda trabajada en el centro del estilo y que avizora que el reconocimiento del pasado es lo que hace posible el futuro».
Emiliano Monge, El País
«Vargas Llosa lo avaló entonces como una gran promesa de las letras de su país y de la lengua española, y ahora ya parece que ese destino, ser de los grandes autores hispanoamericanos, tiene el acuerdo de todos».
Juan Cruz, El Periódico
«Tanto Contarlo todo como Animales luminosos son, por encima de todo, trabajos de orfebre, de artista que se mete en más problemas de lo que su solvencia narrativa le exigiría.
Una sorpresa, una novela hermosa y potente con un narrador de lujo. El libro sigue una sola noche de fiesta del protagonista, un peruano treinteañero migrante en Estados Unidos, país al que se fue a estudiar. En esta noche se encuentra con compañeros del campus y se va desentrañando el trasfondo de cada personaje. Cada uno de ellos con una construcción muy buena, personajes complejos y con diálogos muy estimulantes y agudos. Compré este libro en un persa por tincada y me pone feliz el descubrimiento. Lo voy a recomendar siempre.
Animales Luminosos es una novela que va construyendo la identidad de su protagonista en el transcurso de una noche. No solo el lector lo conoce, sino que él mismo se descubre en un contexto diferente al habitual. Está saliendo por primera vez en un país que no es el suyo. Comienza siendo casi un extra en una conversación de amigos en Estados Unidos y con imágenes bien logradas, haciendo metáforas de luz y oscuridad, se va clarificando su figura con sus orígenes, su historia, sus inseguridades y sus rabias. Toca distintos temas que ningún peruano puede ignorar: el terrorismo, el racismo, el machismo y la inmigración. No es indistinto tampoco al instinto humano, al amor y sus heridas, a la familia y sus traumas. En pocas páginas, Jeremías Gamboa transita distintas caracterizaciones: el estudiante intelectual, el enamorado idealista, la madre primeriza, el racializado silencioso. Todo esto lo logra con fluidez y profundidad. De lo mejor que leí últimamente.
Puta que le costó despegarrr, pero bien, qué bueno que tomara otro rumbo distinto a la salida con los amigos de noche. Un libro de viaje, de migraciones, de un tímido estudiante de lit en USA. El sueño del pibe igual, utópico ¿a quién no le gustaría pinchar en una cafetería o encontrar tu compañía de viaje en tu primera ida a un bar?
Aburrido, infantil, esnob, explícito. No hay conflicto ni incomodidad porque las problemáticas de la cultura universitaria norteamericana resultan ridículas vistas desde Latinoamerica. Como si no hubiera nada que contar sobre Perú...
Toda la historia (y revelaciones) sucede en una noche. Al principio, el relato es un poco lento, si bien interesante. Empieza presentando a 4 amigos que estudian en una misma universidad, aunque todos con orígenes distintos. Se va explorando la historia de los 4, hasta que solo quedan 2 (Nate y el narrador). Cuando de alguna forma, la historia de Nate llega a un punto donde no puede seguir avanzando, el narrador (un treintañero peruano que está en una beca de posgrado y que planea quedarse en EEUU de por vida, aparentemente huyendo de su pasado) obtiene mayor peso. Inicia su aventura con Josefina, otra estudiante de la misma universidad, que coquetea con él; aunque en gran medida, se profundiza más bien en la historia de ella hasta que eso da pie al pasado del narrador (donde por fin se menciona su nombre). Esta última parte es veloz e impactante, mucho sucede impidiendo dejar el libro. Todos los relatos de los personajes giran en torno al amor, la migración y la "diferencia". Estando todos estos puntos interconectados. La diferencia es aquello que facilita o dificulta para algunos las oportunidades que puedan obtener, incluso en su prospecto amoroso. Es también un motor para la migración, aunque aparentemente nunca se va y los marca. El personaje de Josefina en cierta medida, ofrece un punto de vista distinto, el pertenecer desde los vínculos forjados, más allá de la migración, más allá de ser diferente.
5 días y 221 páginas después. El primer libro que leo del autor, y que quedé prendado cuando leí la sinopsis y la portada. Aunque no es realmente comparable me recordó a Animales Nocturnos (y justo ayer ví la película de nuevo).
Esta historia me recordó a la inversa de cuando estuve en Perú, todo era diferente. Todo era nuevo, y un halo de oquedad se cernía en mi. Lima era así.
La trama del autor es rara, tiene una forma de hilvanar las cosas que me parece ingeniosa pero no me acaba de encantar, sin embargo eso es algo diferente a lo que he leído. Quiero explorar más de él.
Estar como extranjero en otro país siempre es difícil y este libro habla de ello, y nos lo ejemplifica de distintas formas. El autor usa palabras re peruanas que podrían no parecer generales, pero lo son.
Pese a los altibajos que tiene, el final cierra bien, y después de la mitad todo toma ritmo para poder hacerlo mejor.
“Animales luminosos” recurre a una trama sencilla para explorar y explicar la complejidad de sociedades como la peruana y, también, la estadounidense, pero entendidas desde un punto de vista que encuentra su centro en lo marginal. A lo largo de sus páginas, el autor va desvelando poco a poco la identidad de su protagonista, tanto para los lectores como para el personaje en sí mismo y eso resulta en un viaje maravilloso, enriquecedor y completamente cautivante. Además, Gamboa reflexiona sobre los múltiples problemas propios de la juventud, tales como la pertenencia, la identidad, el amor, la paternidad, la adultez, etc. Es un libro hermoso.
Edward Hopper ha sido un tema recurrente en las obras anteriores de Jeremías Gamboa y tal vez sea por eso que esta novela también me lo ha recordado. Ya en el primer párrafo se describe una escena que me llevó inmediatamente a imaginar un cuadro de este pintor. No digo que ese cuadro exista, sino que la descripción que hace el narrador perfectamente podría ser de un cuadro de Hopper. Y ya sabemos que hablar de Hopper es hablar de soledad, es hablar de lugares en que la presencia de personas no basta para evitar la opresión que causa el aislamiento, la incomunicación y el peso de las estructuras en el ser humano. ¿Se valida esta impresión una vez que se avanza en la novela?
Todo el relato transcurre en una noche. Un estudiante peruano, de treinta y algo, contesta un aviso de un estudiante gringo de su universidad para intercambiar conversaciones que los ayude a este en su inglés y a aquel en su español. Poco a poco, esta relación de mutua conveniencia se profundiza al tener ambos la literatura como un interés común. Una noche, Nate lo invita a ir con él para reunirse con unos amigos y así comienza este periplo nocturno por una ciudad universitaria tan pequeña que ni siquiera se ponen de acuerdo en decidir si es o no una ciudad.
En este recorrido nocturno, nuestro protagonista, cuyo nombre no se menciona hasta casi el final, vuelca sus impresiones, sus temores, sus inquietudes, en reflexiones y conversaciones con aquellos estudiantes a quienes apenas está conociendo. En gran parte de su extensión, la novela aborda la vida interior de este grupo que apenas se conoce, pero especialmente del protagonista quien, se entiende, está en una permanente huida de una vida anterior, de un país que ha dejado profundas cicatrices que no sabe cómo sanar.
En principio de nuestro protagonista no sabemos casi nada, solo que viene de Sudamérica y de a poco uno se va enterando de otras cosas: que su salida de su país se debió, tal vez, al terrorismo de Sendero Luminoso, aunque esa idea no queda tan clara; que posiblemente haya sufrido discriminación racial en su país; del choque cultural que le produce el vivir en un país tan distinto al suyo.
Animales luminosos es una novela corta, poco más de 200 páginas, pero en su sencillez, resulta bastante compleja y hasta se adivina algo de autobiográfico. No es una novela que supere a la anterior, pero veo en ella una forma distinta de narrar un mundo que, si bien conocemos, adquiere una forma literaria que hace que la historia salga de lo común.
Observaciones:
Página 12
"le gustó porque queda cerca a su casa"
> El adverbio "cerca" forma grupo con la preposición "de", no "a".
Página 72
"camisetas que pretenden desaliño"
> En español el verbo "pretender" no significa simular o aparentar.
Página 99
"se enrosca cobre el cuello"
> sobre
Página 102
"Está algo lejísimos de casa"
El uso de dos adverbios donde uno indica "poco", "no muy" y el otro está en grado superlativo absoluto, resulta una construcción extrañísima, contradictoria y difícil de entender.
Página 207
"ha visto la ascua relumbrar"
> el ascua
Trivia
La escena con la familia de la chica que comienza en la página 181 es muy similar a la que se relata en el capítulo 2 de Contarlo todo.
Este libro guarda, en realidad, dos historias diferentes: la primera, en la que el protagonista tiene que comunicarse (hablar, escuchar, pensar, describir) en inglés, un idioma que no domina, y la segunda, cuando puede hacerlo en su lengua materna. La relación con todo lo que le rodea se modifica de manera evidente dependiendo del idioma que se ve obligado a utilizar, hay una transición clarísima entre ambas partes de esta historia; su manera de estar presente cambia. Es interesantísimo cómo Gamboa lo refleja en la novela; cuantísima libertad nos da y nos quita el lenguaje.
No sé si esto es algo buscado por parte del autor, igual estoy sobreanalizando lo que he leído, pero creo que, si es intencionado, debió ser complicado llegar a reflejar ese cambio de manera tan obvia y natural al mismo tiempo, lo valoro mucho. Si fue sin querer: enhorabuena.
He disfrutado del libro, aunque mucho más de todo aquello que se muestra pero no se explica de manera directa, todo lo que únicamente se sugiere. Me ha interesado menos lo que sucede en la noche que ocupa esta novela (fantástico también cómo el autor utiliza a su favor el espacio temporal de la historia), la acción en sí, que el reflejo de las dinámicas sociales y culturales que llevan a todos sus personajes a comportarse o a pensar de determinada manera. ¿Tiene sentido?
Querría ponerle más nota, pero a pesar de todo lo bueno (que es muchísimo) no he llegado a entrar del todo en el relato, creo que porque lo he leído en la playa y en la playa leo fatal, me distraigo mucho. Algunas partes me han parecido un poco ñoñas también (y lo cursi no siempre me sienta igual de bien), pero lo cierto es que lo que predomina es la voz de un escritor capaz de exponer ideas complejas de una manera muy precisa y delicada.
Las últimas páginas las terminé a toda prisa, pero creo que están escritas de manera que el propio relato invita a acabar así, de forma apresurada. Llega un momento en el que simplemente no quieres dejar de leer hasta haber terminado.
Obviamente voy a leer más libros de Jeremías, me parece que su manera de escribir transmite mucho respeto no sólo por lo que cuenta, también por la persona que lo va a leer (no sé cómo explicar esta impresión pero seguro que quien haya disfrutado de Animales luminosos está de acuerdo conmigo en esto).
La verdad creo que este libro es un 4.5. Animales Luminosos empieza describiendo el ambiente, para luego presentar a 3 personajes el cual al inicio pensé que serían los protagonistas. Pero el protagonista (cuyo nombre y lugar de origen no se revela hasta la mitad de la novela), entra en la novela como un extra para luego tomar la posta. Personalmente, me gustó la forma de describir a todos los involucrados, de parte del autor, sobre todo la descripción de Josefina. Recomiendo mucho esta lectura, que podría incluirla en un genero de noche y fiesta, pero que luego trata sobre nuestro lugar de origen, los migrantes y dolor.
Siempre me parecerá curiosa la enorme coincidencia de que, siendo alguien que no leía mucho, JUSTO los 2 libros que llevé a mi W&T en el que terminaría haciendo uno de los viajes más hermosos de mi vida a Colorado hayan sido 2 libros cuyas historias se desarrollan en este estado.
¿Cuáles eran las posibilidades? Yo no tenía ni idea de eso cuando elegí El Resplandor y Animales Luminosos como mis lecturas de finales del 2022. Lamentablemente recién a comienzos de 2025 retomé el hábito de la lectura y es ahora cuando recién pude acabar este par de libros.
Imposible no caer en la nostalgia cuando King mencionaba a Estes Park y Gamboa hacía lo propio con Boulder. Un pueblo y una ciudad preciosos a los cuales espero regresar pronto. Con los recuerdos de aquellos amigos con los que compartí aquel viaje y en la imaginación los personajes tan distintos de este par de novelas.
En cuanto a este libro: Tiene 2 partes. En la primera se relatan las historias de los personajes secundarios a través de los ojos del protagonista, aunque con ellos apenas se logra crear interés. Personalmente siento que este arranque, que ocupa casi la mitad del libro, no funciona muy bien y hasta llega a aburrir. Sin embargo, ayuda a ir conociendo de a pocos la complicada psicología del personaje principal. Uno que ya pasa los 30 años y que no podía imaginar de otra forma que como un perdedor. Quizá en mi idealización de la juventud considero un fracaso absoluto llegar a esa edad con tantos miedos, dificultades sociales e inseguridades. Este protagonista es alguien que yo nunca quisiera ser. Aunque quizá esté siendo muy injusto con él.
En la segunda parte, por fin este personaje es quien lleva las riendas de su historia, la cual se desarrolla en una sola noche en la que lo acompañamos en su transformación de alguien sin mucha confianza y temeroso del lugar nuevo en el que se ve obligado a socializar, a alguien que se atrevió por fin a romper algunas barreras en su interior para sentirse parte de su nueva realidad.
Temas como la migración, el choque e intercambio cultural, el racismo y la identidad relacionada al lugar de origen son tocados de manera interesante a lo largo de las 221 páginas.
El hecho de que el nombre del protagonista apenas sea mencionado hacia el final del libro, al igual que su nacionalidad nos hacen entender lo que significa para él ser peruano, o ser andino. Algo de lo que evita hablar por vergüenza... y es la sociedad peruana quien le ha fallado. Y aunque el mismo prota lo niegue, no me creo que el "amigo" de su desgarradora historia del ataque racista y clasista de su ex-novia no haya sido él mismo. Se trata de un personaje principal con muchas heridas, temor y acomplejamiento por culpa de las experiencias que pasó en su antigua realidad. Sin embargo, hacia el final, junto a una chica con tantas heridas como él, parece ser que por fin podría dejar todo eso atrás.
Un relato más crudo del que aparenta al comienzo, y que me llevó a reflexionar y empatizar con realidades y orígenes un poco distintos al mío. No todos la tuvieron tan fácil.
Una verdadera joya, me encanta descubrir libros tan buenos y con argumentos tan novedosos. En este caso llegué por casualidad al libro, y a pesar de que tenía como escenario a Estados Unidos, decidí darle una oportunidad. No me arrepiento en absoluto.
El narrador es un lujo, es complejo e íntimo de la historia, conoce bien -o eso pareciera- a los personajes, quizás más que ellos mismos. Esta novela aborda temas de nuestra época como la migración, el sentido de pertenencia, los choques culturales, el desplazamiento, el racismo, la idealización de un mundo distinto, el irse de casa. Es un argumento extraordinario porque además se nutre mucho de los diálogos que se van construyendo entre jóvenes que anhelan vivir de la lectura. La literatura juega un papel fundamental en el entramado del argumento; casi siempre se habla de libros, incluso cuando no se pretende. Hay una mirada incisiva en el protagonista, explora el antes y el presente, casi nunca hay una inspección del futuro. Se conoce a la par que el lector lo va desentrañando, eso es maravilloso porque difícilmente uno puede saber cómo terminará la historia. Vamos marchando a paso lento. Al principio el libro me pareció un poco aburrido pero después todo se sacude y vienen reminiscencias de Latinoamérica, lo difícil que es vivir del arte en esas latitudes.
La historia tiene un toque jovial, no solo porque toca temas contemporáneos, sino porque todo se da en noches de fiesta juveniles que terminan en charlas profundas; me gusta que las conversaciones se dan muy bien, con titubeos pero con una voz clara y directa. El papel ha sido una escucha, como si el libro fuera una especie de sucedáneo para narrar aquello que no se ha contado. La prosa muy digerible.
Me ha encantado y estoy feliz de conocer a este escritor.
Si piensan que se trata sobre animales o ciencia, no lo lean jajaj no tiene nada que ver, yo caí en eso jaja. Si bien no era lo que esperaba, el final me convenció un poco. Se me hizo muy tedioso poder terminar el libro, ya que parte de una forma tan rara y poco explicativa para nada agradable, ya que no sabía hacía dónde apuntaba la historia, y al final tampoco, pero desde un punto hasta el final, el relato cobró un poco de sentido. Es muy interesante conocer la perspectiva de vida de un peruano andino. Es un libro con el cual te puedes identificar fácilmente si alguna vez has llegado a un lugar nuevo.
Me gusta que Animales luminosos transcurra en una sola noche. Jeremías Gamboa no necesita más tiempo para narrar el camino de descubrimiento y aceptación de su protagonista. Es un libro que no pretende ser político, pero que inevitablemente habla del racismo en América Latina y de la supremacía blanca en Estados Unidos. La narración atrapa desde el inicio y mantiene la incertidumbre sobre hacia dónde se dirige la historia, lo cual se agradece. Los personajes están bien definidos y las situaciones no caen en la sobrecaracterización. Me parece un buen libro, aunque siento que lo habría disfrutado más en otro momento de mi vida.
Le toma una eternidad empezar la historia, pero Gamboa es un narrador eficiente, y logra hacer que estés leyendo por muchas páginas. Debo confesar que, ilusamente, me esperaba algo como The Secret History de Donna Tart, pero en realidad es una historia de migración académica, que se emparenta con unos cuantos libros más, como La obligación de ser genial, de Betina González. Hay un par de escenas y tramos en que la novela alcanza vuelos de grandilocuencia, de una prosa bien ejecutada, con ideas y proposición. No logra sostenerlo, y ese sería su principal problema.
Buen libro. Me gusta que todo sucede en una noche que parece que va ser una típica noche de fiesta, pero el protagonista acaba poco a poco descubriéndose, para el lector y para sí mismo. Aquellos que hemos vivido en el extranjero podemos sentirnos identificados con algunas situaciones que le suceden al protagonista también. Aún así, me ha faltado algo para darle más nota, igual el hecho de que algunas tramas queden inconclusas me ha dejado algo frío.
Qué preciosura de libro en que el protagonista atraviesa la experiencia del exiliado en una sola noche norteamericana. Él (de quien sabemos su nombre hacia el final del libro) es un estudiante de magister en una universidad gringa. Viene del sur del continente y viene cargado de una pesada mochila por ser diferente. Pero en esta noche (a veces extenuante e híper detallista) tiene encuentros especulares y se refleja en otros que pertenecen tanto allí como a cualquier otro lugar del mundo.
Escrito de una forma muy particular, el autor logra un ritmo de lectura muy ágil y atrapante. Toca temas importantes como el aborto, la migración, las relaciones, y el amor. Todo esto a través de historias de distintos personajes que conocemos en la noche en la que transcurre el libro.
Una lectura que ayuda a ver desde distintas perspectivas. Muy recomendada.
Novela bien escrita que se trata de un peruano universitario mayor y sus amigos más jóvenes, ambientada en una univisidad norteamericana. Cuando enteré que la historia se realiza en una noche, pensé que quizás no iba a ser tan bueno el libro, pero con los flashbacks contados por varios personajes, todo funciona bien.
Libro de agradable lectura a fin de cuentas. Tal vez empieza flojo, o eso uno siente, pero va construyendo un edificio de sensaciones, ideas e historias entretejidas que pintan una imagen del extranjero de origen humilde que, gracias a su esfuerzo educativo y rompiendo barreras difíciles de franquear, consigue insertarse en una universidad norteamericana. Acarreando su propia historia de racismo o clasismo característico de Hispano América, llega a esa otra cultura que también es racista. Pero gracias a amigos se va abriendo camino y finalmente encuentra cabida, un sitio del que promete arrancar una nueva historia feliz.
Una historia que transcurre en una sola noche, noche de fiesta de un joven tímido, migrante y con barreras del idioma. En una sola noche la narrativa nos presenta a nuestro protagonista y a los que lo rodea esa noche. Tocando tengas desde lo personal, político y social. Excelente libro.
cuánto me gustaría adaptar algo así! como parte de una antología de historias de migrantes peruanos en distintas partes del mundo! a girl can only dream
Hay que tomarse su tiempo para leer este libro. Te va enganchando con cada una de las historias, especificamente con la última. Me hubiera gustado saber más de la última historia...
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Hermoso relato de un narrador realmente entrañable, al que vamos conociendo de a poco con todas sus complejidades. Todos los personajes están bien construidos y, en general, se narra de una forma hermosa la experiencia y el dolor de migrar para dejar atrás.
Novela sin complicaciones. El protagonista es un hispanoamericano que está cursando en una universidad de Colorado, y el relato no es más que las vivencias de una noche en ese lugar. Sus pensamientos, la gente que se va encontrando… Es más un cuento largo que una novela. Esperaba más del autor.