¿Terminará el ser humano adorando a las máquinas? ¿Tendrán las máquinas derechos? ¿Cómo se está transformando el paisaje interior de las personas ante la mutación del paisaje exterior? En La vía del futuro Edmundo Paz Soldán, una de las referencias ineludibles de la actual literatura latinoamericana, explora las perturbadoras y laberínticas relaciones del ser humano con la inteligencia artificial: todo un viaje insólito que abre las puertas de lo posible a un futuro que ya está aquí.
Así, a través de una Iglesia cuya divinidad es la Inteligencia Artificial, comunidades de trabajo dirigidas por un holograma, avistamientos de ovnis, androides de compañía, astronautas sin memoria y drogas que te transportan a otra dimensión, Paz Soldán mira de frente este mundo inquietante poblado de preguntas en ocho cuentos independientes pero relacionados entre sí, como planetas de una misma galaxia.
La ciencia ficción de La vía del futuro dialoga con la literatura fantástica y el gótico. Aquí hay personajes atribulados que tratan de encontrar su lugar en medio de un paisaje en el que no sabemos si las máquinas están pensando algo diferente a lo que sus creadores las hicieron pensar o si son, incluso, capaces de soñar. Con su indagación en el impacto de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana y su capacidad para convocar a lo extraño, este libro es imprescindible para adictos a series como Black Mirror o a los mundos de Stanisław Lem, Brian Evenson, Caitlin Kiernan y J. G. Ballard.
Hay una serie de cuestiones que quedan bien representados en esta ciencia ficción de los próximos cinco minutos. Sobre todo una realidad con fuertes desequilibrios y muy fragmentada, donde a pesar de estar plenamente observados y vigilados, y todo debiera ser certeza, queda espacio para lo incierto y lo sorprendente. Es algo que me parece parcialmente logrado en el primer cuento del libro, "La vía del futuro", pero que descarrila un poco en el resto.
Soldán abunda en un tipo de relato que cada vez me cuesta más aceptar: la narración estampa. Desplegar una situación y apuntar alguna idea sin trabajar a fondo la atmósfera o los conflictos. Apenas hay giros, ni tensión, y las referencias a otras obras (Solaris y "El astronauta Michael García"; Caitlin Kiernan y "Bienvenidos al nuevo mundo" o "Las calaveras"; el Ballard de su última etapa y muchos relatos...) hacen daño porque se queda en un reflejo de un reflejo de un reflejo. Cada narración encalla en su impotencia para ir más allá de las ideas que apunta. Y, sin inflexiones, ni color, ni presión, lo que sucede me ha interesado más bien poco.
"Ya en 1925, César Vallejo distinguía instrumentos de progreso «que no se dejan sentir (…) que no nos angustian, ni nos dan de trompicones, ni nos dominan, ni obstruyen el libre y desinteresado juego de nuestros instintos de señorío sobre las cosas; en una palabra, que no nos hacen desgraciados» (p. 24). Casi cien años después, Edmundo Paz Soldán (Bolivia, 1967) nos entrega La vía del futuro (Páginas de Espuma, 2021), un libro de cuentos conformado por ocho historias en donde ese discernimiento es más complejo, y en donde el futuro se lee desde una situación de zozobra constante".
-Ya se encuentra disponible en Bitácora de El Hablador mi reseña sobre 'La vía del futuro', el muy buen volumen de relatos de Edmundo Paz Soldán publicado por Páginas de Espuma el 2021, el cual se podrá encontrar en la Feria Internacional del Libro de Lima . Aquí el enlace: https://elhablador.com/blog/2022/07/1...
Interesantes cuentos con un toque esquizofrénico a lo Philip K. Dick, dónde la sombra de Lovecraft de repente cubre todo.
Más cercanos a la fantasía (y en algunos casos al horror) que a la ciencia ficción, aunque la decoración sea más de esta última.
Muy buena la forma como Edmundo Paz Soldán combina algunos de los temas candentes de investigación científica con lo más oscuro del pensamiento mágico y la ignorancia latinoamericana.
Los mejores cuentos son La vía del futuro, Las calaveras y La muñeca japonesa.
¿Qué estamos haciendo con la tecnología? ¿Y qué hará la tecnología con nosotros y con lo que hagamos de ella?
En estos ocho cuentos, Paz Soldán trabaja una ciencia ficción que a veces resulta inquietante por lo cercana, por lo posible: son cosas que podrían pasar demasiado pronto, incluso mañana.
En estos cuentos hay un culto a la Inteligencia Artificial como un nuevo dios que se acerca. Hay una criptomoneda que se utiliza para encandilar a los trabajadores de una empacadora de bananas, una compañía dirigida por un holograma. Hay un museo de ufólogos en La Matanza, donde cada tanto se avista luces extrañas. Hay un creciente negocio de venta de androides cada vez más realistas, pero que coquetea con la piratería y ciertas modificaciones inescrupulosas. Hay una estación espacial donde las redes sociales cumplen un rol que por momentos parece más importante que el trabajo real, y donde un astronauta empieza a percibir cambios extraños en su memoria. Hay una pareja separada por una brecha de edad que el hombre intenta compensar apoyándose en la realidad virtual. Hay una sociedad hipervigilada que lucha contra una epidemia de drogadicción que está mermando la población. Y hay un campus universitario donde funciona un sincrotrón que modifica la realidad a su alrededor y permite el “traspaso” a un otro lado, y donde el encargado de los doctorantes les ofrece “medicina de precisión” que los hace más eficientes en su trabajo como mano de obra gratuita: “Veinticuatro horas al día, siete días a la semana, los chicos estudian y trabajan y se sienten felices haciéndolo. Terminan reventando en el hospital”.
En todos estos cuentos se tocan problemas actuales, desde el fanatismo religioso hasta la explotación laboral, pero transformados por el efecto de la tecnología al entrar en contacto con ellos. Y, sin embargo, en todos estos cuentos, el enfoque está puesto sobre lo que sienten sus personajes, sobre la condición humana.
Mis favoritos: “Las calaveras” (quizás el cuento de Paz Soldán que más me ha gustado hasta ahora), “La vía del futuro” y “En la hora de nuestra muerte”.
Tengo una sensación ambivalente siempre con los cuentos de Edmundo Paz Soldán, por una parte me interesan los planteamientos que crea, los personajes y las ideas que hay detrás, pero por otra me acaban pareciendo poco especulativos. Es ciencia ficción muy cercana al presente y que trata cuestiones sociales que se podrían vertebrar perfectamente desde el realismo. Pero eso no quita que varios relatos de La vía del futuro sean notables.
Ritmo pausado, algo a lo que no estamos muy acostumbrados últimamente. Son relatos muy cotidianos, muy del presente, a la vez que incluyen elementos tecnológicos claramente futuristas, lo que descoloca un poco... te da que pensar que ese futuro podría estar realmente a la vuelta de la esquina, y en cómo nos afectaría. Además, se centra en los personajes, variados y bien construidos, y en sus conflictos, con lo que los avances tecnológicos pasan a un segundo plano y como parte natural del paisaje. La mejor forma de explorarlos.
Por otra parte, ni siquiera es ciencia ficción pura, ni mucho menos dura, a veces incluye elementos vagamente fantásticos o quizás sobrenaturales, un tanto inquietantes, que centran aún más la atención en los conflictos de los personajes y relegan aún más la tecnología a algo que se da por descontado, que al final es en lo que se convierte, ¿no? Que estoy yo aquí escribiendo reseñitas con el móvil mientras curro como si fuera lo más normal de toda la vida...
Lectura muy agradable, muy bien. Tengo que investigar más a este caballero.
Conocí el trabajo del Sr. Edmundo Paz Soldán por 𝐋𝐨𝐬 𝐃í𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐋𝐚 𝐏𝐞𝐬𝐭𝐞, gente si no lo leyeron no sé qué esperan! Fué uno de los mejores libros nacionales que leí el año pasado...por lo que en la FIL Santa Cruz de este año volví por mas🙈🤣.
Mi género favorito es la Ciencia Ficción y 𝐋𝐚 𝐯í𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐅𝐮𝐭𝐮𝐫𝐨, son un conjunto de 8 relatos cortos, muy cotidianos, pero que incluyen elementos tecnológicos futuristas en cada uno de ellos. Cada cuento aborda y nos hace analizar el impacto que supondría en la sociedad el uso específico de cada una de las tecnologias presentadas en cada relato. No quiero espoilearles el libro, por lo que no comentaré ni entraré en detalle sobre cada uno de los relatos ya que al ser cortos solo basta una palabra para que sepan de que trata, pero puedo decirles que habran hologramas, androides, simuladores y más, les dejo mi calificación de cada relato, mis absolutos favoritos fueron: La Vía del Futuro, El Astronauta Michael García, La Muñeca Japonesa y Las Calaveras...en ese órden específico👌
5/5 - La Vía del Futuro 3/5 - El Señor de La Palma 4/5 - Mi Querido Resplandor 4.5/5 -La Muñeca Japonesa 5/5 - El Astronauta Michael García 4.5/5 -Las Calaveras 3/5 - En La Hora de Nuestra Muerte 3.5/5 - Bienvenidos al Nuevo Mundo
Normalmente cuando escritores que no son del género incursionan en la ciencia ficción los resultados se quedan a medio camino. No es el caso de estos relatos, que se disfrutan de principio a fin.
Una colección de cuentos muy bien construída. Casi todos te mantienen en ese sentimiento de incomodidad que bordea el miedo. Todos están unidos por la columna vertebral que es el culto al Profundo. Finales abiertos, que siempre me cuestan, pero siempre me gustan.
Se trata de un libro de ciencia ficción bajo la premisa de que en la actualidad estamos viviendo la era de la Inteligencia Artificial (IA), parte imprescindible de nuestras vidas que se ha vuelto invisible de tan ubicua que es. Hasta hace un tiempo atrás los softwares hacían lo que se les ordenaba que hicieran sin modificar su comportamiento; en la actualidad pueden hacerlo sin la intervención humana, adaptándose y tomando decisiones por cuenta propia. Algunos cuentos se preguntan qué ocurre en la “caja negra” de las máquinas, independientes del ser humano. ¿Están comenzando a soñar las máquinas? No se han independizado, pero han comenzado a dar pasos propios.
Este libro reúne una serie de cuentos que giran en torno a la ciencia ficción, el futurismo, la inteligencia artificial, los androides y diversas tecnologías, tanto emergentes como en desarrollo.
A lo largo de los relatos, el autor explora historias complejas que nacen de inventos, descubrimientos o proyectos apenas incipientes en nuestro presente, y los desarrolla con un estilo sobrio, contundente y, sobre todo, creíble.
Desde distintas perspectivas, estos cuentos pueden leerse casi como predicciones: cada narración deja al lector con la sensación de estar frente a coincidencias asombrosas entre lo imaginado y la realidad actual. La prosa difumina la delgada línea entre la fantasía de lo posible y los avances concretos de nuestro tiempo.
Las historias se sostienen con coherencia y verosimilitud dentro de las interpretaciones más conservadoras de lo tecnológico, pero también despiertan inquietudes: los miedos internos sobre los riesgos de nuestras creaciones y los caminos, a veces perturbadores, de un futuro que se abre entre la promesa y la amenaza.
El resultado es un conjunto de textos sorprendentemente sobrios y frescos, sin ínfulas de grandeza ni artificios innecesarios. Una lectura accesible para cualquier persona que desee sospechar, soñar e imaginar un porvenir donde la ciencia ficción parece, cada vez más, confundirse con la realidad.
Hay bastantes cuentos que me gustan "La muñeca japonesa", "Bienvenidos al nuevo mundo", "El astronauta Michael García" y "La via del futuro". Hay un par de cuentos que me parecieron demasiados empalagasos respectos a los temas de droga. Algo muy recurrente noto es que el proceso para llegar climax está basado bajo rutinas como si se trata de automatas pero al final están manejado perfectamente; destaco los finales de cada cuento a pesar de que no me gusten del todo. Esta trabajado la mayoria bajo un lenguaje de internauta. Un concepto que se trabaja bastante en cada cuento es la vulnerabilidad de cada individuo bajo las drogas, la religión o la obsesión en un entorno legitimamente distopico. Algunos están construidos en Bolivia otros se desplazan en lo EEUU (interpretando de otra forma tal vez sea un país colonizado comercialmente por EEUU)
Paz Soldán es uno de los mejores exponentes de la literatura Boliviana. En esta última entrega vemos su incursión en ciencia ficción. Muchos de los cuentos son una reminiscencia de la serie Black Mirror. Muchos de ellos son bien interesantes, pero hay un par que no fueron bien desarrollados - lamentablemente los mas largos. Si bien los temas de cada cuento son bastante interesantes, creo que hubiera sido interesante explorar sólo un grupo mas selecto de cuentos, tal ves unos 3 o 4. Incluso un par de ellos tienen potencial para ser una obra completa. Hay un bueno manejo de escenas y personajes, y me gustaría que este autor se animará a desarrollar en mas detalle una novela completa de ciencia ficción. No soy particularmente fan de los cuentos, prefiero las novelas mas largas, pero recomiendo este libro para cualquiera que prefiere los cuentos cortos.
El futuro de Paz Soldán es el presente que nos resistimos a creer y no queremos mirar de frente. Es, en la mayoría de sus tramas, sólo ciencia ficción por su contraposición a los marcos narrativos del XX que siguen estando en nuestro imaginario y sin embargo ya no en nuestra realidad. A veces es simplemente lo que queremos seguir creyendo ciencia ficción.
J’ai beaucoup aimé le début du livre et, un peu plus loin, la partie sur les androïdes IA. Écrit avec humour et profondeur, de la belle science fiction.
Me gustó el enfoque que le dio a los cuentos, no de la forma tradicional de ver un "futuro", sino, de ver cómo ese futuro altera la dinámica de la existencia humana, como convivimos con ella.
Contiene algunos de los cuentos más experimentales que he leído, y una inevitable vibra weird donde tenemos de trasfondo a un Dios creado por y para la Deep Web. El futuro es inevitable, opaco y lleno de transformaciones, suplantaciones, y tránsito hacia el Otro Lado. Mis cuentos favoritos fueron 'El señor de la Palma' y 'La vía del futuro'. 'En la hora de nuestra muerte' me parece temáticamente diferente, porque casi se comprende como un cuento donde una situación -en este caso una epidemia de drogas- es el protagonista, y no una persona o un lugar. Decenas de personajes chocan, se solapan y se empujan como bolas de billar mientras, de telón de fondo, la crisis arrasa con la ciudad, y el personal médico se queda sin voluntad y sin recursos. Tiene unos tintes más de reportaje, y me parece que contrastó demasiado con 'El astronauta Michael Garcia', y otro cuento breve que me encantó ppr su trama y ambiente, 'Las Calaveras'. Espeluznante a veces, inquietante siempre, Soldán crea psiques torturadas que potencian la atmósfera, y remata con frases muy buenas que no pude evitar subrayar. Es evidente el oficio del autor y un minucioso trabajo de edición. Hologramas, pastillas que cruzan dimensiones y materializan sueños, cultos, grutas submarinas, decenas de ciudades en América, astronautas desmemorizados y suplantados, inteligencias artificiales suicidas, apocalipsis tentativos y una pregunta que no ceja: ¿dónde estaré yo cuando esto suceda? Aun así, sentí disparejo el volumen, y disfruté más de las piezas breves.
📣 "La pastilla va haciendo efecto. Me acaricio la mejilla. Quisiera que una tormenta eléctrica la despierte. Pero no. Aparecen el resplandor azul, las aguas espesas, el túnel membranoso. Viajo al otro lado."