El gran boom de 2013. La novela del año. El mejor debut de un autor novel. No vas a poder soltar el diccionario. Huele a clásico. Delibes y McCarthy juntos...
Una poca polla.
Esto es La Noche del Cazador en Las Hurdes: un chiquillo huyendo por un erial de un villano imparable, en lo que es una sucesión de insolaciones, sed, hambre, orines, sangre, sudor, albero y muchos sufrimientos. Si solo por la crudeza y la soledad uno ya se parece a McCarthy, diría que lo han leído incluso menos que yo. Y ya la comparación con Delibes me imagino que es por el entorno rural, porque no se parece ni en lo temático ni en lo estilistico: hay que tener los huevos de acero de barcos para comparar a alguien a Delibes, así, de primeras. Es como cuando para vender ese anodino Harry Quebert, de Dicker, lo compararon con Nabokov por la relación cuasi-pedófila ¿Se puede ser mas superficial, por no decir mentiroso?
Pero bueno, entrando en el libro en cuestión y no en las malas artes del negocio editorial -que no es el lugar apropiado-, la novela se lee bien, en el último tramo engancha por su buen ritmo y no te suelta hasta llegar a un final tan predecible como plano, pero no por ello menos satisfactorio; porque, sinceramente, lo que más lastra a esta novela no es su ritmo o desenlace, sino la historia, poco original y simplona, que si, puede recordarnos en algo a La Carretera de McCarthy, si a esa relación paterno-filial le succionas toda la profundidad y sensibilidad y dejas una cascara vacía con forma de chiquillo y cabrero. Poco importa la sencillez de una historia si se trabajan bien sus elementos, el problema, como he dicho siempre, es que el género post-apocaliptico de hombre contra un medio hostil, siempre huyendo, esta tan trillado que si no se introduce a la historia un elemento original ésta no brillará en ningún momento, porque es otra historia más, de ese montón que solo los mas acérrimos fanáticos del género disfrutaran, aunque luego intercambien los nombres de las historias y las situaciones. En esta novela, Jesús Carrasco ha querido introducir el entorno rural como ese elemento original, pero es que no da para mucho. Si, a veces tienes que detener la lectura para buscar alguna que otra palabra, pero estas situaciones no se dan mucho, y a veces por contexto sabes que o es un apero de labranza o es un tipo de material ¿Aporta eso frescura? Qué duda cabe, da verosimilitud a la historia ¿Aporta originalidad? Pues mire usted, caballero...
He sido muy duro con esta novela, pero no tanto como otros, que fue tal el enfado provocado por lo que ellos crudamente llamaron estafa -prefiero más el nombre de maquillaje deshonesto-. Intemperie no es una novela que te cambie la vida, pero es una buena novela, se lee bien y se disfruta, y sinceramente a un libro, y mas a una opera prima, no le pediría mas. El bueno de Jesús es un hombre joven, que conoce el oficio pero le falta encontrar historias mas interesantes o enfoques mas atrevidos, y considero que las comparaciones a brocha gorda no hacen ningún bien a alguien que puede despuntar mucho en los próximos años. Como corolario, si, recomendaría esta historia, pero solo si después uno se lee La Carretera de McCarthy o El Camino de Delibes, solo para que uno vea que aspecto tiene una historia con olor a clásico.