Ni los operadores nucleares son como Homer Simpson, ni en España se puede producir una catástrofe como la de Chernóbil, ni hoy en día podemos prescindir de la energía nuclear sin aumentar las emisiones de dióxido de carbono y la contaminación atmosférica. Así que si queremos seguir conectando los patinetes, los smartphones y los coches a la red eléctrica es importante que empecemos a ver esas denostadas centrales nucleares con otros ojos.
Alfredo García, alias Operador Nuclear, nos sumerge en el fascinante mundo de la energía nuclear tratando de resolver las grandes cuestiones que la rodean y respondiendo a todos los mantras que siempre se repiten (las centrales caducan a los cuarenta años; el uranio se está agotando; una reactor puede explotar; o la industria nuclear es opaca). El resultado es un libro entretenido, didáctico, esclarecedor y sorprendente con una conclusión clara: todavía no se ha descubierto una manera más limpia y eficiente de producir energía eléctrica de forma independiente de los fenómenos meteorológicos.
Alfredo García Fernández, más conocido en redes como @OperadorNuclear, es divulgador de ciencia y tecnología nuclear, Premio de Comunicación de la Sociedad Nuclear Española y un activo defensor del papel de la energía nuclear como herramienta de mitigación del calentamiento global. Es ingeniero técnico de telecomunicaciones, licenciado en Comunicación Audiovisual y tiene las licencias de Operador y Supervisor, otorgadas por el Consejo de Seguridad Nuclear y necesarias para operar en la Central Nuclear de Ascó, en Tarragona (España).
¡Que gran libro de divulgación científica y técnica!
Cumple con todas las condiciones que creo debe tener un buen libro de divulgación: es ameno (una vez te "enchufás" no hay forma de "desconectarte"); esta muy bien escrito; tiene picante, ironía y humor; trata de un tema relativamente desconocido y muy a menudo lo hace con un enfoque novedoso; esta lleno de datos curiosos; y lo mejor, te deja esa sensación deliciosa de "¡uy! ¿yo por qué no sabía esto?".
El inicio de mi "apasionada relación" con la energía nuclear (es decir, el momento cuando me convencí de sus poco divulgadas bondades, al punto de convertirme en un "activista íntimo" con amigos, familiares, estudiantes y más recientemente en redes) ocurrió hace unos 6-7 años cuando descubrí el largometraje documental, "Pandora's Promise" (¡tienen que verlo https://www.youtube.com/watch?v=ObcgG...).
Los creadores de ese documenta logran también lo que Alfredo García (@operadornuclear como lo conocemos todos en redes) hace en este libro: desmitificar la energía nuclear y exponer claramente sus ventajas OBVIAS y la injusta satanización de la que ha sido objeto por décadas debido, principalmente, a la irracional radiofobia humana.
Mi entusiasmo por el documental "Pandora's Promise", sin embargo, estuvo matizado y moderado siempre por un cierto escepticismo, producto del hecho de haber visto un documental con una calidad similar en la primera década de los 2000, que también causo un gran impacto en mí, pero que defendía la hipótesis (incorrecta) de que el Sol podría jugar un papel fundamental en el calentamiento global (y de paso negaba el papel preponderante de nuestra especie).
Naturalmente las conclusiones de ese documental terminaron a la larga siendo incorrectas y me avergüenzo de lo mucho que "cacarie" en ese entonces con aquel tema. Después de eso no quería equivocarme otra vez defendiendo con pasión algo que no conocía tan bien.
Después de leer este libro me doy cuenta de que "Pandora's Promise" (¿ya les dije que tienen que verlo?) no ha perdido ni una pizca de certeza, interés y actualidad.
El tema de la energía nuclear y la apasionante ciencia que tiene de fondo (¡¿a quién podría no apasionarle que algo tan mundano como la producción energía eléctrica tuviera que ver con protones, neutrones, fuerza débil, procesos nucleares, etc.?!) debería ocupar más titulares de los medios tanto técnico como tradicionales.
¿Cómo es posible que los avances, qué digo los avances, la ciencia y técnica básica asociada a la más estable, eficiente y limpia (¡sí! ¡limpia!) fuente de energía, sea tan solo una curiosidad que apenas si conocen las personas que trabajan en el sector y uno que otro "aficionado pasional"?. De cara a un futuro climático y energético muy incierto ¡esto lo tendría que saber todo el mundo!
Por eso me encanta cuando Alfredo responde a sus críticos en Twitter que le dicen que él hace parte del "lobby" nuclear, a lo que responde con toda certeza (y con la ironía típica de esta red): "yo no hago parte del lobby nuclear, yo soy el lobby nuclear".
Y es que eso es lo que necesitamos: mas "lobby" nuclear.
"Conocí" a Alfredo en Twitter por los días del estreno de la espectacular serie Chernobyl de HBO en junio de 2019. Una serie que, como él, vi con un poco de recelo pensando que solo conseguiría acrecentar los miedos irracionales hacia la energía nuclear (afortunadamente no lo hizo realmente y al contrario la puso otra vez en la boca de todos para bien).
Empecé a seguir con algo de sorpresa sus publicaciones (en verdad nunca creí que alguien pudiera trinar sobre algo tan impopular como la energía nuclear y aún así tener una buena aceptación en las redes; aunque como él dice, no faltan una buena cantidad los "haters").
Después de casi un año de seguir sus publicaciones he aprendido mucho de él y de tecnología nuclear, de la que creía saber un poco. Pero poder leer en un libro con una versión organizada y ampliada de muchas de las cosas que ha compartido en Twitter ha sido verdaderamente excitante.
Les confieso que cuando salió el libro y pedí mi copia, pensé que me encontraría simplemente con un buen libro de ciencia y tecnología nuclear que repetiría algo de lo que creía saber más que el común de la gente (soy físico, vi cursos de física nuclear como parte de mi formación y he dictado bastantes lecciones del tema especialmente por su relación con la astrofísica).
Ahora reconozco que en realidad fui demasiado pretensioso al creer que sería un libro sin muchas novedades para mi.
Ha sido mucho lo que el libro me ha enseñado, cosas que, incluso como físico, no sabía sobre la tecnología nuclear. Agradezco a Alfredo que lo haya escrito y espero que sirva para "alfabetizar" también a, otros que, como yo, nos la damos de sabiondos. Ahora solo quiero aprender mucho más del tema porque sé que en el futuro alguien me preguntará creyendo que sé más de la cuenta.
El libro esta muy bien organizado. Los temas se suceden naturalmente uno después de otro. Cada "capítulo" (el libro tiene 41) se lee en un par de minutos de modo que se puede usar como libro para llevar a cualquier parte o para tenerlo en la mesa de noche (aunque yo personalmente preferí devorarlo en dos sentadas, no quería perderme de nada).
Me encanta el picante y el humor de Alfredo. Eso hace el libro doblemente atractivo porque "trivializa" (no en mal sentido) usando comentarios jocosos (algunos con un contenido político e irónico muy interesantes) y referencias a la cultura popular, temas que de otro modo serían muy densos.
Para mí fueron muy ilustrativos los capítulos dedicados a describir el proceso de formación y selección del personal que trabaja en el sector nuclear. Las estrictas medidas de seguridad de la industria nuclear y en general la gran cantidad de detalles técnicos sobre el mundo para la mayoría de nosotros misterioso y desconocido del interior de una centra nuclear. Por ejemplo es genial la descripción que hace del interior de las torres de intercambio de calor - esas estructuras de casi 50 pisos que todos asociamos solamente con las centrales nucleares, y que Alfredo llama de forma genial "fabricas de nubes". ¡Quiero estar en una de ellas!.
Las dos últimas partes, "Perspectivas" y "Soluciones" (capítulos 32 a 41) son, para mí, las más pertinentes de todo el libro (obviamente hay que leerlas después de haber entendido el resto).
Esos 10 capítulos finales prácticamente deberían ser lectura obligada en las universidades y colegios. Allí están las ideas bien explicadas del verdadero potencial e impacto de la energía nuclear en los acuciosos problemas energéticos que enfrenta nuestra especie.
Solo una cosa no me gusto del libro.
Leyendo los agradecimientos encontré que Alfredo ha tenido relación con la crema y nata de la divulgación científica española, de la que ahora hace parte (para mí, entre las mejores del mundo, y afortunadamente en nuestra propia lengua).
Allí, descubrí el nombre de divulgadores a los que respeto y admiro mucho, Francisco Villatoro y Antonio Martínez Ron para citar dos nombres de los grandes.
Sabiendo eso, me hubiera encantado (y creo que habría sido más acertado) que cualquiera de ellos escribiera el prólogo de este buen libro.
La elección de Javier Santaolalla, un popular divulgador, físico de partículas y "You Tuber" (que es donde ha realizado la mayor parte de su actividad divulgativa) para esta importante labor me pareció un poco desacertada. El prólogo esta escrito en "código You Tuber" (con mucho énfasis en la cultura popular de los súper héroes, algo que puede ser del agrado de los jóvenes y de adultos aficionados, pero para nada apropiado para este libro) y a mí personalmente no me gusto.
No soy nadie, sin embargo, para calificar esta elección pero conjeturo que puede funcionar para atraer a las nuevas generaciones (pero también podría repeler a las viejas).
Ahí les dejo la inquietud. Lean el libro y entenderán de lo que estoy hablando (o posiblemente no lo entenderán y creerán que exagero, pero a mí me pareció).
En síntesis: la energía nuclear salvará el mundo y Alfredo García, a través de este libro, habrá contribuido con su granito de arena para que esto seguramente pase.
Se debería llevar una puntuación de 5?Sí, sin duda. Por la originalidad, su esfuerzo de tratar un tema tan controvertido, por poner un toque de humor, por aclarar cómo y qué hace un operador de una central nuclear y cómo funciona la misma, por escribir un libro muy necesario dada la situación actual de necesidad energética baja en emisiones y a la postre constante y sobre todo porque debe ser el primer libro de divulgación escrito por alguien que trabaja en el día a día de una central. Gracias Alfredo García.
Pero... Y por qué le he puesto un 4? Bien, esto ya es a gusto del consumidor y según el bagaje. Me hubiera gustado encontrar más en detalle algún tema tratado, a mi parecer se queda en la superficie de muchas cosas pero lo entiendo perfectamente para ser un primer libro, de lo contrario se iría al doble de páginas y la mitad de lectores, me temo.
En definitiva, un libro muy ameno y una labor muy loable por parte del autor, y como él dice : El miedo se mitiga con conocimiento.
"El miedo se basa en el desconocimiento y se combate con el conocimiento".
Es un libro que llegó a mis manos de casualidad (gracias Ioritz:) ) y sobre todo tras darme cuenta de que es un tema en el que hay mucha tendencia a posicionarse sin tener ni idea (como muchos otros, vaya). Hay muchos mitos acerca de la energía nuclear, fomentados con mucho rechazo desde ambientes políticos muy concretos (de los cuales soy afín), y el autor las refuta enteramente a lo largo del libro. Diré que mis conocimientos de física y química son bastante simples y sin embargo, no he tenido problemas en seguir el hilo. El autor hace un magnífico trabajo de divulgación, muchas veces mediante el uso de metáforas muy sencillas. He disfrutado mucho de la lectura y la verdad es que me ha hecho echar un poco de menos la química (hace años que no la estudio). Los puntos más importantes que creo que hace el autor son: 1- Al contrario de lo que se piensa, la energia nuclear es una alternativa ecológica estupenda y muy segura en la sociedad actual. 2- Las herramientas/tecnologías son peligrosas en función del uso que se le dé (si bien es verdad que hay algunas que siempre van a ser malas: una pistola siempre causa daño). Y sobre todo, la idea de que porque alguna vez se haya cometido un error no significa que sea inviable. Tendemos a rechazarlo si ha tenido una duda, un error, un accidente; pero si realmente lo hiciéramos con todo, nunca cogeríamos un avión o un coche. Aunque hay algo que no comparto: el autor siempre habla de dejar la ideología fuera. Creer que actualmente es posible una ciencia sin ideología es el mayor error que podemos cometer. Y acabo con una frase que me ha sorprendido mucho: "comer un plátano te produce mayor dosis radiactiva que vivir un año junto a una central nuclear".
Tenía mucha ilusión con este libro. Llega en un momento que considero ideal para mí, en el que ya he dejado atrás el prejuicio antinuclear y considero que la energía nuclear debe formar parte del mix energético para ir eliminando la dependencia de combustibles fósiles. Dicho esto, este libro, con el que he aprendido algunas cosas interesantes, me ha decepcionado bestante porque me ha parecido pura propaganda pronuclear. El libro empieza contándote cosas básicas sobre la física nuclear y el funcionamiento de una central nuclear. Luego te explica qué hace un operador nuclear. Un operador nuclear es un superhéroe que tiene que estudiar mogollón y pasar unos exámenes chunguísimos y estar preparadísimo y en extraordinaria forma física y mental. Una central nuclear es una cosa maravillosísima que da mogollón de energía pero hay que pararla al menos un mes cada uno o dos años para hacerle unas labores de mantenimiento complicadísimas. Todo super seguro pero en cada parón hay que hacer movidas muy tochas y muy especializadas. ¿Qué pasa si te caes en la piscina de combustible usado de una central nuclear? Preguntó nadie nunca. Luego otro capítulo explicando que es casi imposible contaminarse en una central nuclear pero los trabajadores llevan supermogollón de protección y están entrenadísimos para ponerse y quitarse los buzos porque parece ser que son los únicos trabajadores en el mundo que usan EPIs. Qué maravillosos los RTGs de las sondas espaciales. La sonda Opportunity, alimentada con paneles solares, se apagó por culpa de una tormenta de polvo mientras que la Curiosity, con su RTG, siguió funcionando. Se le olvida decir que los RTG no funcionan eternamente y que su combustible nuclear viene de la fabricación de armas atómicas. Al hablar de Chernobil, en cambio, enseguida dice que ese tipo de centrales nucleares servía para fabricar armas atómicas. Los accidentes de las centrales nucleares son buenos porque nos han ayudado a mejorar las normativas para que no vuelvan a ocurrir. Ah bueno, pues qué bien. Ya han pasado once años desde el último accidente gordo, a ver si hay otro para tener nuevas normas. [Una pausa antes de la sección de los residuos, a ver si acierto lo que va a decir: que antes había poco control sobre los residuos radiactivos pero que ahora todo es hipermegaultraseguro porque hacen unos controles de la leche y miden hasta la presión de los neumáticos del camión que lleva los residuos, y que de todas formas, tampoco es para tanto porque contaminan menos de lo que crees.] Pues sí. Lo que pensaba, incluyendo un capítulo con las ideas locas que han tenido los gobiernos para almacenar residuos nucleares, como tirarlos al mar (pero claro, es que eso se hizo poco y se prohibió porque estaba mal). El libro sigue con una sección sobre controversias: los ecologistas, la transparencia... y un bochornoso capítulo en el que compara la energía nuclear con otros muchos inventos de uso cotidiano que tuvieron su origen en la industria militar. En esta sección de controversias hay un último capítulo sobre terrorismo, en el que primero cuenta una anécdota supuestamente graciosa en la que en una central nuclear española recibieron un aviso de bomba y luego te dice que es imposible atacar una central nuclear y es todo súper seguro. En las últimas secciones explica la situación actual de la energía nuclear y a dónde nos dirigimos. Explica que la energía nuclear es imprescindible parala reducción de combustibles fósiles. Hay un capítulo en el que habla de que en todo el mundo se está ampliando la vida útil de las centrales nucleares y que es algo totalmente seguro pero lo compara con la vida de una persona, lo cual me parece totalmente desacertado. El último capítulo (el número 41) habla de la fusión nuclear, que tarde o temprano será comercialmente viable y por eso justifica el título del libro LA ENERGÍA NUCLEAR SALVARÁ EL MUNDO, cuando los 40 capítulos anteriores hablaban sobre fisión, no sobre fusión. En fin, que el libro sirve para aprender cosas sobre la energía nuclear pero hay que tener cuidado con las toneladas de PROPAGANDA PRONUCLEAR que nos mete su autor con calzador en cada capítulo.
En este libro el gran divulgador Alfredo García (@OperadorNuclear en Twitter) sale de su zona de confort (Twitter) para hacer su entrada a la divulgación en forma de papel (aunque este libro lo he leído en mi Kindle, aunque eso poco importa a nuestra cuento (como decía el gran escritor Miguel de Servantes Saavedra))
Este libro muestra de una forma sencilla y fácil de entenderlo para personas con poco conocimiento del tema Nuclear (o nucelar como algunos dicen). Va desde cómo funciona una central nuclear, pasando por todo es radiactivo hasta llegar a la fusión nuclear.
Ésto, a simple vista puede parecer complicado pero el autor hizo un gran esfuerzo para hacerlo fácil de comprender para todo el mundo.
Puntos positivos:
Fácil de entender, interesante, escrito de manera sencilla (sin recurrir a tantos tecnisismos.
Pocas ambigüedades (algo que reconocer en estos días) creo que conté como tres solamente; se nota que el autor hizo un enfuerzo en éso.
Tamaño adecuado (cantidad de páginas)
Tiene todo lo necesario para entender la fisión nuclear.
Tiene bibliografía
Puntos negativos:
El autor dedica un solo capítulo a la fusión nuclear (el futuro de la energía nuclear).
El autor hace pocas referencias a la tecnología nuclear no energética, aunque las que tiene son suficiente. El autor se centra en la energía nuclear en España; quizás pudo ser un poco más general (el punto se entiende debido a que no soy de España).
Éste libro es, más bien, una recopilación de los hilos escritos en la cuenta de Twitter del autor, aunque la libertad que tiene debido a la ausencia de falta de caracteres hace que el autor pueda escribir anécdotas personales en su trabajo.
En general, un excelente libro, escrito por un gran divulgador.
Libro muy interesante tanto para defensores de la energía nuclear como para seguidores del movimiento antinuclear donde Alfredo García (@operadorNuclear) detalla los aspectos del funcionamiento, operación y residuos que generan las centrales nucleares promoviendo la disipación del miedo a través del conocimiento.
Mis libros favoritos son los que me hacen ver el mundo al detalle, los que me enseñan como funcionan las cosas y los que me consiguen abrir la mente a temas que nunca antes hubiera imaginado que pudieran estar al alcance de personas corrientes.
Llevaba tiempo esperando a la salida de este libro y ha valido la pena cada minuto de retraso.
Se trata de una lectura amena, ordenada y con mucha información de primera mano como ya nos tiene acostumbrados en Twitter Alfredo García (@OperadorNuclear). El libro (aunque por el título y sin conocer al autor pueda parecerlo) está muy lejos de ofrecer una apología sesgada o interesada a la utilización de energía nuclear.
El autor analiza con datos y referencias (el libro contiene bibliografía) el estado actual la energía nuclear y sus aplicaciones (no únicamente para la generación de energía).
Comienza con la ciencia básica necesaria para asimilar y comprender los conceptos físicos de funcionamiento de una central nuclear, continúa con los accidentes más relevantes y los mitos generados (incluido un análisis de la serie Chernobyl de HBO) y finaliza con el transporte y gestión de residuos, la controversia y el futuro y aplicaciones a corto y medio plazo.
Se agraceden también los esquemas que ayudan a tener una imagen precisa de los conceptos, instrumentos e instalaciones.
El recorrido lo hace con la habilidad suficiente para generar preguntas (al menos así ha sido en mi caso) que se responden de forma natural en capítulos posteriores, dando lugar a un libro prácticamente autocontenido, que aborda el tema desde muchos puntos de vista complementarios.
En definitiva, un libro imprescindible por la imposibilidad de encontrar información (en formato divulgativo) tan de primera mano sobre este tema.
Didáctico libro que ofrece una visión interesante sobre el reto energético y la necesidad de contar con la energia nuclear. Como único pero, quizás hecho en falta una comparación de los costes económicos de las diferentes energias. El libro nos tranquiliza sobre la seguridad de las centrales nucleares, los protocolos existentes y rompe muchos de los estereotipos que tenemos. Pero no me ha quedado claro del coste económico para gestionar los residuos durante cientos-miles de años, la construcción de las centrales y los sistemas de seguridad.
En cualquier caso, la gran lección para mi es la necesidad de energia de carga base y siendo la nuclear la mejor opción en los próximos 50 años como mínimo.
Como Ingeniero Nuclear, este libro no me ha enseñado casi nada que no supiera ya, pero tampoco es eso lo que se propone. El libro aspira a informar, a un nivel muy divulgativo, sobre la industria nuclear, y eso lo consigue con éxito.
Empecemos por el propósito del libro. La energía nuclear ha sido siempre un sector muy estigmatizado, sobre el que la gente suele tener opiniones bastante fuertes y arraigadas, aunque muchas veces carezca de los conocimientos necesarios para respaldar estos juicios de valor. Y en ese sentido, creo que la intención y la labor del libro es tan necesaria como encomiable. Tanto el libro como la labor que Alfredo hace en redes sociales está haciendo mucho bien por la industria (y por todos, en general). No sé cuántas veces he contado a amigos y familia lo de la radiactividad de los plátanos, solo para que me miren como si estuviera majara. Ahora tengo un libro, que parece que pesa más que mi título, para respaldar mis palabras, y me dan ganas de llevarlo a todas partes, solo para poder decir "toma, lee e infórmate, anda" cuando me tope con argumentos sacados de los Simpsons, como el del pez de tres ojos.
No debería ser una sorpresa si os digo que yo soy totalmente pronuclear, pero tranquilos, podéis estar en contra y seguir llevándonos bien. No me lo voy a tomar como algo personal. Lo que me da mucha rabia es la gente que está en contra de algo sin tener la más mínima idea de ese algo, o basándose solo en dos noticias que leyó en diagonal, un titular de la tele, y una serie que ha visto en HBO. Parece que hoy en día responder "lo siento, no tengo información suficiente para formarme una opinión sobre este tema" no es una opción aceptable cuando te preguntan por algo, y como tenemos los medios para hacerlo, todos queremos opinar sobre todo, y tenemos todo el derecho del mundo a tener nuestra propia opinión, pero no debemos confundirnos con tener derecho a nuestros propios datos, nuestros propios hechos, o a nuestra propia interpretación de la verdad. En ese sentido, creo que el libro es muy franco con sus lectores, y no trata de adoctrinar, sino de informar, y varias veces encomienda al lector a consultar fuentes adicionales, o a, como mínimo, mostrarse detractor de la energía nuclear por motivos fundados, y no por teorías conspiratorias. Personalmente, creo que es una postura muy acertada, dando la información, de la forma más clara posible, pero dejando (e incluso incentivando) al lector a sacar sus propias conclusiones.
Propósito y temática aparte, ¿es un buen libro de divulgación? Pues sí, pero podría haber sido mejor. Me explico. La estructura del libro y sus contenidos son muy acertados, cubriendo prácticamente todo lo que hay que cubrir cuando se habla de la industria nuclear, desde cómo funciona, hasta los accidentes más sonados, pasando por su posición en el mercado eléctrico, el funcionamiento del mismo, las perspectivas de futuro, la gestión de los residuos... vamos, todo sobre lo que uno podría tener preguntas. Y, con la salvedad de los primeros capítulos, que tratan de física general y son algo confusos de leer, incluso para alguien que entiende de la materia, una vez que el libro entra en materia y empieza a hablar de la energía nuclear, las ideas y explicaciones están muy bien estructuradas, organizadas y presentadas, llevándote de una a otra cómodamente. Creo que esto no es sino un reflejo de dónde se centran los conocimientos del autor, que no deja de ser jefe de sala de control de una central, y no un profesor de física de partículas, y como digo, el problema son solo los dos primeros capítulos.
Lo que no me ha gustado es el estilo. El libro está escrito de una forma muy coloquial (algo que entiendo es completamente intencional y posiblemente recomendado por los editores), como si te lo estuviera contando en un bar con unas cervecitas. Mete una gracieta aquí, una referencia a tu serie favorita allá... se va un poquito por las ramas de vez en cuando, añade frases motivacionales o de teletienda... Y eso está muy bien en el distendido mundo de una conversación, pero, al menos a mí, a la hora de leer, no me gusta. Las frases demasiado largas, sumadas a las constantes interjecciones y bromitas, hace que a veces resulte difícil seguir lo que está diciendo, incluso para alguien que entiende de la materia. Numeraciones, esquemitas y frases más cortas son elementos que habrían ayudado a que el libro transmitiera de forma más clara las ideas. A veces da la sensación de que busca que te quedes con el chascarrillo gracioso, y no con el concepto físico que hay detrás. De nuevo, posiblemente intencionado, pero no lo que yo buscaría en un libro del que pretendo aprender.
Además, hay secciones que se habrían beneficiado enormemente de unos gráficos o unas tablas. Por ejemplo, en uno de los primeros capítulos se compara la dosis de radiación de distintas fuentes, pero esto se hace al mismo tiempo que explica las propias fuentes de radiación natural, artificial y de fondo, por lo que se extiende a lo largo de varias páginas, usando milisievert aquí, microsievert allá, comparando ahora con las radiografías, ahora con una tomografía, que si los materiales, que si la altura, que si la latitud... e incluso encuentra hueco para introducir bromitas y referencias populares. Y lo cierto es que hay muchísima información en esos párrafos, pero no está presentada de una forma que sea útil. Cuando terminas de leerlo no tienes un orden de magnitud de lo que representa una fuente frente a otra, y si quieres analizar y hacer tus propias comparativas, es muy farragoso volver atrás en el texto a buscar el dato que necesitas. Si en su lugar hubiera descrito las fuentes de forma numerada, y luego hubiera incluido una tabla, con los datos, sería muy fácil comparar y ver que algo es inferior a otro algo, o equivalente a tres veces lo de más allá. Quizá no era posible, por cuestiones de maquetación y edición, pero creo que habría sido una mejor forma de presentarlo.
Otro ejemplo que me viene a la cabeza es cuando habla de la estructura del átomo. Yo tengo perfectamente claro en la cabeza el modelo del átomo de Bohr, pero habrá mucha gente que no. ¿Tanto costaba incluir una figura? Porque el libro tiene figuras, pero muchas veces crean más confusión que aclaran. En uno de los primeros temas aparece una figura de los cuatro tipos de radiación, pero ni el texto anterior ni el que viene a continuación habla de ello. Y poco más tarde aparecen las cadenas de semidesintegración del U-235, y de nuevo, el texto no está mencionando nada al respecto. Lógicamente, al lector que no sabe qué representan estas figuras (y que recordemos es el tipo de lector al que va dirigido el libro), al llegar al gráfico, no solo este no le va a ayudar a entender mejor el texto, sino que le va a confundir aún más, porque va a ver el gráfico, no va a entender qué es lo que está viendo, y va a creer que no ha entendido el texto anterior. Y es una pena cuando tus figuras van en detrimento de tu texto. Y tampoco se puede decir que se hayan incluido como información adicional o complementaria, para aquellos lectores aplicados que quieran ahondar mas en la materia, porque no tienen pies de foto, así que no puede buscar en Google sobre el tema. Yo veo la figura, se lo que es, y entiendo que amplia el contenido del texto. Pero el lector objetivo ve la figura, no sabe lo que es, no ve la relación con el texto, y no tiene forma de averiguar qué es lo que está viendo. Ni siquiera hay referencias a las figuras en el texto (el típico "como muestra la figura 7"), solo una figura, aislada, solitaria, flotando en mitad de la página. Quiero pensar que no es así, pero hay muchas de ellas que parece que están ahí solo para que, cuando vayas a la librería y hojees el libro, veas que tiene dibujitos y pienses que mira qué bien, que con los dibujitos lo voy a entender todo mucho mejor.
En general, creo que el libro, como herramienta de divulgación, está bien. Persigue un propósito muy necesario, y cuenta muchas cosas que el público general ignora. Con lo cortito que es, pensaba que iba a dejarse más cosas en el tintero, pero consigue tocar todos los palos, e incluso enseñarle algo a alguien que cursó la especialidad de energía nuclear durante la carrera. Sin embargo, me da rabia porque podría haber sido mucho mejor. El estilo chabacanero y coloquial no me convence, pero entiendo que los editores tendrán sus estudios de mercado, y que tendrá su público. Yo prefiero que me den la información más estructurada y sin palabras vacuas, pero yo soy yo, y cada uno tiene sus gustos. Lo que no tiene escusa, explicación o razón de ser es el tema de la maquetación, el uso de imágenes que no tienen nada que ver con el texto y la carencia de pies de foto. Y si realmente esas imágenes, o parte de ellas, al menos, están ahí por meros motivos de marketing, como sospecho... ¡vergüenza les tendría que dar! Que viendo el "curro" que se han pegado con la portada (imagen de stock y fondo plano), no me extrañaría lo más mínimo. Imágenes aparte (y de las que culpo solo al a editorial y no al autor) creo que, si quieres saber un poquito más sobre la energía nuclear, y formarte tu propia opinión partiendo de una base sólida, y no de lo que publica la prensa, deberías leer este libro.
Cuatro días ha durado en mis manos este libro, sin duda, de lo más claro y explicatico que he leído desde el "¿Nucleares? Por qué no", de Manuel Lozano Leyva. Los conocimientos que aporta el autor en este libro no son sólo gracias a su trabajo, sino que ha tenido que enterarse de muchas cosas más. Uno puede tener un puesto de trabajo y no tener idea de lo que hace la industria de su sector a gran escala.
Y nos explica cómo perder el miedo a todas las cosas alarmantes que hemos leído por los medios de comunicación. Explica los accidentes nucleares más conocidos (Three Mile Island, Chernobyl y Fukushima) y las auténticas consecuencias. Nos explica, además, algunas interioridades de las centrales de las centrales nucleares, sus sistemas de seguridad; nos habla del uranio, del torio, de qué se hace con los residuos, de cuáles son peligrosos y cuáles no tanto y por qué.
En fin, es un gran libro para estar más informado de por qué los movimientos antinucleares deberían cambiar sus argumentos, pues de eliminarlas, tenemos un gran problema con el cambio climático. Por lo menos, de las nucleares tenemos los residuos muy controlados, mientras que las térmicas los envían directamente a la atmósfera. Y la demanda energética no para de subir.
Hay dos "peros" que he de poner en este libro. El primero es que comenta que la fisión nuclear fue descubierta por Otto Hahn pero, aunque si bien es cierto, quien supo ver que en los resultados había habido una fisión no fue él, sino Lise Meitner, aunque esta última no se llevó el Nobel pues tuvo que huir de la Alemania nazi y Hahn recibió el Nobel, pero ni la nombró (de hecho, en la tabla periódica se propuso el nombre hahnio a un elemento (el 105) y no se aceptó, sin embargo sí existe el meitnerio (el 109). Ello no quita, por supuesto, ni un ápice de valor al libro.
El segundo va en función de qué conocimientos tiene el lector. Un ingeniero nuclear lo encontrará básico, pero una persona sin formación lo encontrará difícil. Para leerlo debes saber cómo funciona, a grandes rasgos, una central térmica, una idea de lo que es una fisión nuclar y una idea de la complejidad del consumo eléctrico, así como un conocimiento básico de radiactividad. Si no sabes nada de estas cosas te costará seguirlo. Si eres ingeniero o físico (o estudiante de una carrera técnica) lo podrás disfrutar. A mí me ha enganchado desde el principio.
Aunque no me gusta para nada el título (eso de salvar al mundo ya me parece bastante vulgar), hay que reconocer el esfuerzo en la claridad y calidad de la divulgación sobre la energía nuclear que nos ofrece @operadornuclear. Viniendo yo de la época de la guerra fría, la escalada de armamento nuclear y el miedo de "El día después", además de la pertenencia a Greenpeace desde los 90 y el mantra del "Nuclear, no gracias", hemos pasado ahora a otra en la que el calentamiento global supera el miedo nuclear. Y el autor del libro nos lo pone fácil. Repasando toda la problemática de accidentes y residuos y subrayando la poquísima probabilidad y alta seguridad de las centrales actuales, nos recalca que la energía nuclear, junto a las renovables, nos pueden ayudar a frenar las emisiones de carbono a la atmósfera. Muy convincente y clarificador.
Esta obra de divulgación representa una visión tremendamente interesante sobre el futuro de la energía nuclear, a la vez que rebate muchos mitos sobre dicha fuente de energía. De manera muy amena y asequible contribuye a que se le vaya perdiendo el miedo a las centrales nucleares y sus residuos. He aprendido mucho sobre las diferentes opciones que ofrecen los reactores de fusión de cuarta generación y otras tecnologías: un mejor aprovechamiento de la energía del uranio, nuevas fuentes naturales de dicho elemento, el enorme potencial del torio como nuevo combustible... E incluso reactores que ya existen y que son capaces de reutilizar los residuos de las centrales nucleares convencionales. Altamente recomendable. Lo único que le puedo criticar al autor es ser demasiado tibio con los grupos antinucleares y su propaganda falaz.
Una lectura informativa con fuentes confiables acerca de la energía nuclear. Alfredo García ha tomado la gran tarea de ser el defensor de una fuente de energía prácticamente inagotable para el futuro. Como otros han dicho, creo que algunas veces la información ofrecida, especialmente en los primeros capítulos, pudo haber sido ordenada de mejor manera con la ayuda de algunas tablas y/o esquemas. Habiendo dicho esto, este libro me inspiro a seguir aprendiendo acerca de la energía nuclear, así como otras tecnologías que son mal vistas por la sociedad. ¡Creo firmemente que la energía nuclear si nos ayudará a salvar el mundo!
Buen libro de divulgación, te abre mucho los ojos sobre la energía nuclear y como no tenemos que tenerle miedo. Si que es verdad que yo le hubiera quitado mucha información innecesaria para las personas de a pie, con datos que igual no se comprenden. A más de un político le vendría bien leer este libro.
La verdad es que es un libro bien simpático, completo y pedagógico. A recomendar a cualquiera que quiera llevarse un overview de la materia o que quiera pulir su opinión al respecto, pues incluye múltiples referencias.
Le pongo 4 estrellas porque entiendo que no soy su público.
Imprescindible si no se quiere opinar sobre la energía nuclear desde el total desconocimiento y desde el prejuicio. Si dividimos el libro en tres partes, personalmente la primera y tercera se leen rápidamente. La segunda parte está llena de datos que, aunque de lo más interesantes, hace la lectura algo más pesada. En general, muy recomendable su lectura. Se ve la energía nuclear desde otro prisma.
No me ha gustado, como era de prevenir por qué no era por ningún motivo el público a quien este libro va dirigido. Estilo del texto demasiado informal, y el tono un poco repelente. Punto de vista interesante de un profesional en primera línea en el campo de la energía nuclear.
Realmente esclarecedor: argumentos sólidos, explicaciones claras y respuestas basadas en hechos a muchos de los temas controvertidos relacionados con el sector de la energía y su importancia para el ser humano.
He afrontado su lectura intentando ser muy crítico, y únicamente salgo con cierta duda con respecto a la gestión de residuos radiactivos de alta actividad. Con respecto al resto de cosas, mi opinión coincide con el propio título del libro.
De obligada lectura. Si no sabes que nuestro futuro depende en gran parte de la energía nuclear fusiónate con este ensayo de divulgación científica ya!
Excelente libro de divulgación científica. Desde un punto de vista coloquial y llano el autor nos acerca a la energía nuclear, con sus beneficios y sus controversias. Fácil y rápida lectura. Leer sin prejuicios.
Excelente libro de divulgación científica con una leguaje y redacción para que cualquiera pueda entender este tema tan complejo como lo es la energía nuclear.
Vale la pena leer este libro para eliminar todos los mitos alrededor de la energía nuclear y saber sobre las grandes ventajas de su uso y como está ayudará a reducir el cambio climático.
ESENCIAL Una explicación básica y entendible para todo el mundo de lo que sucede en un reactor nuclear. Analiza todos los sectores en los que interviene positivamente la radiactividad y da un paseo por todas las catástrofes nucleares que ha habido desmitificandolas y relativizandolas. Hay que leerlo si o también.
Muy recomendable, informátivo y didáctico. La energía nuclear tiene muy mala prensa, y este libro está lleno de hechos que te harán replantearte las cosas.
Si quieres aprender sobre energía nuclear de una forma razonada y con argumentos, este es tu libro. De fácil lectura, con un lenguaje muy sencillo y unas ilustraciones muy aclaratorias.