Abisal, libro inclasificable, extraño, nigromántico, hipnótico, expresionista y neorromántico, sin modelos conocidos, erudito, lírico, heterodoxo, a ratos divertidísimo y disparatado, a ratos terrorífico y grotesco, a ratos profundo y paradójico, recubre con un halo de misterio precisamente lo más cercano, enrareciéndolo, y convoca los grandes títulos de las letras de todas las épocas de una manera orgánica, viva y arbitraria. En este libro se habla sobre la poesía de las escaleras, la poesía de los dobles, la poesía de los páramos, la poesía de los perros y de las máquinas, la poesía de los pasillos de las casas o de las azoteas según la sencilla ley de asociación imaginativa. Innumerables escritores, clásicos y modernos, circulan por estas páginas al tiempo que tiene lugar una caminata.
Abisal, libro de zonas y de figuras, es un ensayo en marcha. Dante, la película RoboCop, el mundo de Baroja, el de David Lynch, Edgar Allan Poe, Arthur Machen, Angélica Liddell, Chateaubriand, Lord Dunsany, Schelling, las películas de zombies, David Cronenberg, Zuloaga, Francisco Ferrer Lerín, Novalis, Paléfato, Vasari, Galdós, Tácito, Faulkner, el film El Resplandor, Jacques Tourneur, Plotino, Porfirio, Delibes, Platón, Masaccio, Coleridge, Lovecraft, Unamuno, John Carpenter, Homero, James Joyce, Cervantes, Houellebecq, o los cuentos populares de los hermanos Grimm se suceden y se mezclan con los pasos de flâneur, como en medio de una noche neblinosa.
¿qué pensarías de un libro que intenta disuadir de su lectura al lector animado en las primeras páginas ?. ¿quizás sea timidez por parte del escritor por mostrarse abiertamente con sus entresijos literarios? ¿puede ser una artimaña para quedarse solo con un público selecto que esté dispuesto a todo a pesar de los pesares ? puede ser... lo que está claro es que después de meterte en Abisal es imposible no salir indemne. pero ¿qué tipo de libro es Abisal? lo que está claro es que no responde a ningún canón literario que conozcamos hastas la fecha. Dice su autor, Alvaro Cortina, que #Abisal bien podría ser un bestiario de la urbe, un catálogo de excentricindades y esnobismos imposible de igualar, casi, añado yo, que un libro de porte aristocrático donde todo está permitido y todas las comparaciones son igual de acertadas como de odiosas. ¿que dirias que tiene en comun un descansillo de un piso con un capitulo de cuarto milenio, los zombies de stephen king y la mitologia más tradicional ? Alvaro Cortina hace un recorrido filosofico, literario y también personal de imágenes, zonas y figuras que componen el universo de las artes. Dividido en tres partes bajo los epígrafes de #todomosaico, #zonas y #figuras la filosofía es un eje vertical en este libro, por ello, Schelling será la brujula que intente guiar al lector por el contenido de las más de setecientas páginas que tenemos por delante. Y será Schelling quien nos lleva a los mitos de la antigüedad para poder entender el presente, de cómo existen libros y bibliotecas y de como se crean así los #corazonesaventureros. Pasearemos de la mano del autor por la ciudad atravesando parques y bibliotecas, volviendo, siempre a Baroja, y también a Dante, a clásicos como MobyDick como calentamiento previo a lo que resta. ¿Y que es una #zona en esto que quiere contar #abisal? Digamos, para entendernos, que la zona es la imaginación, el lugar donde ocurrirá aquello que está por construirse, la zona es la cartografía donde moverse, es la casa como más adelante el propio autor desarrollará de manera extensa.... pero, antes de llegar a esa zona concreta, nos moveremos por bosques y azoteas cuál Quasimodo y al descender las alturas será Poe quien nos lleve a tomar al té a la casa, la zona por antonomasia y como aquellas muñecas a las que vestiamos y desvestiamos con trozos de papel, ira mostrando y desvelando las propias jerarquías de las zonas del hogar. Pero abrir la parte correspondiente a las figuras es como adentrarse en un #wonderland o #wonderlust , en un continuo trampantojo, en sentir como los vórtices del inferno de Dante se apoderan de ti. Y hablando de Dante este se cobra su protagonismo como el padre de la literatura moderna por todo lo que aportó al imaginario de zonas y figuras. Porque el inferno es una zona, como lo son también muchas de las novelas de Pío Baroja, y son figuras porque forman parte de un cosmos sobrenatural y mágico muy en la línea del manual de literatura fantástica de Todorov. Entonces Baroja, Unamuno, Schelling, Dante y parte de su árbol genealógico , la inigualable Twin Peaks, el mundo terrorífico de Stephen King, Tiburón de Spielberg, gargolas y cuervos.... Un todomosaico que cubre el mundo tan personal por el que se mueve Álvaro cortina, como se cuenta en la epifanía de #abisal una #madrespora que sostiene todo los elementos unidos entre sí a pesar de su disparidad. ¿Qué es entonces Abisal? Yo me atrevo a decir que una forma de vivir y de contemplar el mundo o aún yendo más allá una forma de crear un nuevo mundo a través de lo que habita en éste. Bienvenidos al país de las maravillas de Álvaro Cortina Urdampilleta.
Un ensayo sobre poesía y mitología, pretendidamente romántico, excesivamente barroco. Un colosal intento de mostrar, que no argumentar, sobre cómo se conforma la imaginación de los artistas y de cómo, a su vez, se conforma nuestra imaginación gracias a ellos. Las miles de referencias de escritores, filósofos, pintores, cineastas y compositores de la época moderna servirán al lector para preguntarse qué y quiénes le han influido a él para ver el mundo como lo ve, para sentir el mundo como lo siente, para vivir el mundo como lo vive.
Hay libros que requieren mucha paciencia, por su tamaño (700 páginas), por su pensamiento interior desbocado para hablar de diversos temas mencionando libros, películas, series, cuadros y sensaciones. El libro de Álvaro Cortina "Abisal" me ha sumergido en un mundo de evocaciones cómo él mismo dice. Hablar de Baroja, Delibes, de Unamuno, Moby Dick, Lovecraft, un amor por los paisajes de Castilla, de David Lynch, de zombies (uno de mis temas favoritos) o de la película El resplandor, ha sido exigente en una tertulia de cinco días. A veces, lo confieso me he perdido, pero yo he seguido caminando en mi lectura porque todos los caminos llevan a Roma y algo sacaría de todo esto. Me gusta acercarme a gente que me puede aportar y eso requiere mucha atención a quien te habla y te descubre su mundo. Y me quedo con dos temas, cómo Álvaro Cortina habla varias veces de los indigentes, cómo se relaciona con ellos en las bibliotecas públicas, la pobreza y cómo eso se traslada a los textos de Benito Pérez Galdós, Baroja o Valle Inclán. Y el otro tema ha sido los bosques y los jardines y ahí precisamente evoque recuerdos de mi infancia. La suerte de que el piso de mis padres contará con muchos jardines y sobre todo con grandes espacios exteriores sin construir, descampados alegres en primavera, secos en verano y tristes en invierno. Mi niñez estaba plagada de descubrimientos en el encuentro de insectos y plantas, en espacios abiertos, en sótanos, en zonas umbrías, levantando piedras y encontrando multitud de bichos que había en todo lugar, no era África ni la selva amazónica pero sí que era una aventura tras otra aventura. Y eso ha sido recordado con ésta lectura, un ejercicio titánico desde mi humildad cómo lector hacia un texto inconmensurable y especial. Gracias a Jerkyll & Hill y a Álvaro Cortina.
I fell for a meme. People born in the 80s are obsessed with popular culture (I have my theories as to why). This madman just wrote a pseudo intellectual book that is 90% pop culture references. And I went and bought it.
How can someone write a book where you're trying to come off as a smart guy and then talk about Pedro Vallín, a.k.a. "el tío más tonto del Estado español"? Unreal.
Admito que no recuerdo el camino que lo trajo a mí; ni el amigo o reseña que lo sumó a mi lista de deseos, ni la tienda en que me hice con él. Un misterio más que añadir a su alambicada biografía. También he de reconocer que, una vez instalado en el estante de “lecturas en ciernes” de mi biblioteca, cada vez que terminaba un libro y me disponía a escoger el siguiente, optaba por otro, siempre otro, pues lo incomprensible de su temática invitaba a aparcarlo en el grupo de sempiternos aspirantes. Hasta hace poco, cuando, de nuevo ignoro porqué, lo he trasladado al podio de mis vigilias. Felizmente.