«Nos guste o no, todos somos hijos del 68. Y como todos los hijos, tenemos el derecho, incluso el deber, de cuestionar el legado recibido. Sin jugar a ser guardianes de museo. Ni cazadores de brujas.»
Los ecos que retumban de una revolución inconclusa
Los Glucksmann (padre e hijo) plasman en este ensayo filosófico, más que histórico, un repaso de los 50 años posteriores al sisma que supuso para Francia y el mundo el Mayo del 68, y que ha llevado a su demonización o mitificación tanto a izquierdas como derechas. Tomando como punto de partida para la reflexión la campaña de Nicolás Sarkozy, André da cuenta del carácter inacabado de la revolución, como revuelta filosófica, de su relación conflictiva con el marxismo y del temor absoluto en los líderes estudiantiles (conocedores de la historia) al derramamiento de sangre y al autoritarismo, lo que frenó la creación de un nuevo orden y una nueva opresión, dejando al individuo el campo abierto para su libertad.
Un sendero en el cual se plantea que los protagonistas del mayo, trataron de buscar nuevos caminos, renegando de sus consignas (algunas delirantes), regresando al marxismo más clásico o adoptando la vía de la violencia armada, como una forma itinerante de Gulag en el corazón de la Europa Continental. A la par, que otros daban a luz a la posmodernidad, como una ideología de la derrota, de la inacción y la deconstrucción, que pinta los infiernos presentes pero no da paso a los paraísos posibles.
Sin embargo, se muestra como la idea de la imaginación como la única capaz de derrotar al poder, sin parir uno nuevo sin basarse en la violencia, dio paso a los conatos revolucionarios contemporáneos que han permitido amplios procesos democratizadores como la Revoluciones de Color. Porque el Mayo del 68 si bien se originó en los militantes de izquierda solo pudo ser posible dentro de un orden liberal (individuo) y de un mundo capitalista (evolución continua).
Adicionalmente, a este núcleo duro de la obra, es interesante el microensayo literario "Los orígenes de la revolución permanente" donde Raphaël realiza una indagación sobre los elementos renacentistas rescatados en el 68, y como pueden paralelizarse obras tan clásicas como las tragedias shakespearianas y eventos/actores clave del mayo francés. ____________________________________________________
Si leíste esta obra y te gustó, es muy recomendable "Mayo del 68: fin de fiesta" de Gabriel Albiac