Cuando Travis descubrió la realidad detrás de la muerte en masa que azotó su comunidad, se dio cuenta de que la sociedad y quienes tienen poder sobre ella estaban más rotos de lo que pensaba. Ciertamente, nada pudo haberlo preparado para las horribles verdades que se esconden debajo de la gruesa superficie del conocimiento público.
Ahora, su repentina desaparición hará que Ráscal, Kassy y Lorana tomen decisiones difíciles y trascendentales. No hay duda de que todos han sufrido mucho, pero ¿utilizarán como excusa el daño que les ha hecho el sistema y la presión de sus nuevas circunstancias para justificar sus acciones? ¿O demostrarán que, sin importar lo que han atravesado, está en sus manos hacer las cosas de la manera correcta, aunque a veces resulte más complicado?
Fernando Arévalo es un escritor venezolano nacido en Valencia, con una profunda pasión por la literatura y la enseñanza. Se licenció en Educación, mención Lengua y Literatura, en la Universidad de Carabobo en 2012. A lo largo de su carrera como profesor de Literatura, ha promovido la lectura como una experiencia enriquecedora que fomenta el pensamiento crítico.
Es autor de la saga de ciencia ficción Sistemas Rotos, una trilogía que explora el control, la identidad y la resistencia en un mundo distópico, así como de una antología de cuentos que retrata las realidades y desafíos de la docencia en la actualidad. Actualmente, finaliza una Maestría en Lectura y Escritura, consolidando su compromiso con el arte de contar historias que inspiran y desafían al lector.
Rotos es la segunda parte de una trilogía llamada «Sistemas rotos» del autor Fernando Arévalo. Nos encontramos ante un libro de ficción mucho más ambicioso y complejo que el anterior; una historia muy bien escrita y con partes de la trama cargadas de filosofía muy actuales.
Lo que más me gustó de este libro es la psicología de los personajes. La construcción de ellos está muy bien lograda, y en algunos puntos de la novela (donde se acontecen giros argumentales que uno no espera), el autor consigue sorprendernos respetando la autenticidad de los personajes. La trama está cargada de misterio y muy bien fragmentada, es un goce ver como al final todo acaba encajando de una forma muy sutil y orgánica.
Lo que menos me gustó del libro ha sido la similitud entre las diferentes voces de los distintos personajes que narran la historia. A pesar de tener un rol y un carácter muy diferente, el estilo de la prosa no lo es.
Resumiendo, un libro lleno de ficción donde se tocan temas como la libertad, la amistad, la religión, el amor, la muerte, etcétera. En sí, Rotos forma parte de una distopía que se siente muy real y está muy relacionada con nuestro mundo actual. Además, tiene partes cargadas de simbolismo y están escritas con una dualidad tan objetiva que hacen que uno se cuestione la realidad en la que vivimos, y cuando un libro consigue esto, merece la pena ser leído.
A falta de un libro para concluir la historia, ya puedo afirmar que soy muy fan de este autor.
Luego de leer Devoto, tenía muchas ganas de leer este libro y mis expectativas eran altas. Al comenzar a leer Rotos y comparándolo con el primer libro me decepcionó un poco. En Devoto, las emociones de Travis, el protagonista y narrador, saltan de la página y te alcanzan desde el principio, es fácil empatizar con él. Pero el inicio de Rotos me pareció plano y un tanto mecánico, lo que se lo atribuyo al cambio de narrador. No obstante, tras pasar las primeras 20 páginas, el ritmo de la historia me atrapó y llegué a apreciar las diferentes perspectivas que brindaba cada uno de los narradores y la personalidad de los mismos. Como es propio de este género, esta segunda entrega te hace creer que los problemas existentes tienen solución, para al final golpearte de frente con que la situación solo empeoró, quedándome con las ganas de leer ya el tercer libro de esta serie. Igual que el libro anterior, me lo leí en una tarde y al terminarlo quedé con esa grata sensación de haber leído un buen libro. Rotos te hace pensar que es cierto lo que dicen sobre la realidad superando la ficción, porque aunque no vivimos en el caótico mundo creado por el autor, sí lo hacemos en un sistema tan roto como ese y que solo parece empeorar.
En lo personal, lo que me ha gustado tanto de su libro anterior llamado Devoto, como de Rotos, es que aún cuando es ciencia ficción la trama se hace tan real y con facilidad la lectura me hizo trasladarme a lo que por años la humanidad ha estado enfrentando en temas como la política, la religión y la demás construcciones sociales.
Todos hemos sido engañados de alguna forma, y muchas veces nos vemos influenciados por la opinión común, lo que nos lleva en muchos casos a tomar la dirección incorrecta. Y es que, ¿Cuántas veces hemos cuestionado el punto de vista que tenemos de los sistemas que nos rodean? ¿Siquiera lo hemos intentado?
Ahora bien, aunque no tardé en encariñarme con algunos de los personajes, algunas veces estos se me hicieron pesados, por ejemplo, el desdén de Rascal hacia Kassy y la inocencia o nobleza de Travis, si se puede llamar así, me cansaban algunas veces. Por lo contrario, personajes como Lorana y Oliver me parecieron fuertes, predominantes en la historia y me hicieron pensar que por más que los demás no lo acepten a veces tenemos que tomar decisiones drásticas que causarán daño a algunos, pero beneficiará a la mayoría. A fin de cuentas, eso es lo que importa. Lionel me hizo sentir lo aterrador que puede ser vivir con un trauma, y eso realmente me gustó porque me hizo pensar en cómo comprender a quienes en la vida real padecen alguno. A veces solo juzgamos pero ¿nos hemos detenido a pensar lo duro que debe ser para aquellos que sufren por su pasado?
La verdad sobre las muertes de los seres queridos de los protagonistas me dejó sin palabras, pude experimentar la fatal sensación que sintió Travis y me dejó una incomodidad por muchos días. Es algo que causa terror y extrema desesperación. El hecho de no esperar algo como eso en la historia me sorprendió y no está demás decir que me encantó, le dió un toque único a esta obra.
Admito que me hubiese gustado ver más desarrollo en las escenas de romance; aún así, siento que las escenas de acción fueron predominantes y eso realmente me gustó. Ante el suspenso sentí una variedad de emociones: enojo, tristeza, desesperación y satisfacción. Y esto fue posible gracias a que el autor incluyó muchos detalles en estas escenas.
Algo que me alteró y no exagero al decir que me fascinó, es la trama que deja abierta en el último capítulo, cuando se trata de tomar decisiones que repercutirán en tu futuro, vaya, que difícil es.., pues a eso es que uno se enfrenta como lector, así que cumplió con mis expectativas una vez más. ¡Qué bueno leer ciencia ficción, pero que esta te haga pensar en tu realidad! De verdad espero que no tarde mucho en sacar la continuación.
Confieso que se me hizo difícil leer el segundo libro de la saga “Sistemas rotos” al principio pues la historia transcurría un tanto lenta debido a que, cuando la historia estaba en su mejor momento, había cambio de narrador y quedaba en expectativa. Pero, al avanzar en el libro, me di cuenta que era necesario para conocer los sentimientos y pensamientos de cada personaje para así empatizar con lo mismos y vivir la aventura desde distintas perspectivas. Mi personaje favorito es Travis, ya que su altruismo es tan fuerte que para él no existe miedo u obstáculo con tal de ayudar a otros. Sin duda, es un libro que te deja reflexionando. Y la guinda al pastel es el último capítulo; te deja con un vacío en el estómago y con una sensación de saber más. No veo la hora de comenzar a leer “Peligrosos”.
Es un libro que te atrapa desde el primer texto, expresa los sentimientos de los personajes, aunque es una historia de ciencia ficción muestra la realidad que vivimos hoy, como la religión, la política y la familia influye en la forma de pensar de las personas llevándolas a tomar decisiones y actuar de acuerdo a sus ideales, llevando a la sociedad a amoldarse a los lineamientos establecidos por sus líderes. Además muestra como la nobleza, el amor y ser valiente puede hacer la diferencia y romper paradigmas.
El primer libro lo disfrute desde el primer capítulo el 2 libro me fascinó, 100% recomendado.
Este segundo libro de la trilogía "Sistema Devotos" fué fascinante. Tocó cada fibra de mi cuerpo. Pues, pude identificarme con las situaciones emocionales que cada personaje vivía y que los hacían sentir rotos. A medida que se avanza en sus páginas, quedas atrapado y comienzas a inspeccionarte a tí mismo, para ver qué tan roto estás y qué puedes hacer para cambiar tu situación al igual que lo hicieron estos personajes. Sigues quedando en suspenso para saber el final y saber qué tan "peligrosos" será el final.
Este libro me dejó gratamente sorprendida, tanto como el anterior, Devoto. Cada página te mantiene a la expectativa, y aunque se trata de una ciencia ficción, logras reflejarte en los personajes, en el ambiente, en la historia como si fuese real, de verdad. Creo que valdrá por mucho la pena una tercera parte. Excelente!