Un libro lleno de conspiraciones y maquinarias complejas sobre el poder judío y cómo planean dominar el mundo. Más allá de que tan cierto puede llegar a ser, tiene frases puntuales que denotan el desgaste que conlleva el liberalismo y el capitalismo para la sociedad. El consumo desmedido de cualquier bien o servicio, el deterioro de la educación, los malos gobiernos, la guerra, la desintegración de la sociedad por medio de las clases sociales y la desigualdad hacen que las personas estén cansadas, y ya no tengan criterio propio, y sean como un rebaño que va detrás del dirigente sin cuestionar, y quienes cuestionan son mutuamente excluyentes entre sí o por lo menos contradictorios.
Leerlo me deja ver que de hecho el sistema está viciado y claro que se requiere un cambio profundo (independientemente de que todo sea una maquinación judía) y que esos cambios provienen de decisiobes que deben ser individuales en pos de un bien común: el respeto y el derecho ajeno dentro de un marco que permita que las personas hagan el bien, sin romper ninguna ley o principio moral y que la vida prevalezca en paz. Así, mientras alguno se crea superior a otro y exista desigualdad de condiciones, no habrá paz, pues los "superiores" serán ambiciosos y egoístas. El libro propone que todo ha sido manipulado por los judios en alguna medida y que el descontento actual no es sino un plan para al final dominar el mundo.