Todos los favores tienen un precio. El ex reportero Russell Avery sigue pagando por tener su licencia de investigador privado: debe encubrir a los policías corruptos de Newark frenando el trabajo del departamento de Asuntos Internos.
Hasta que su amiga y activista social, Keyonna Jackson, le muestra un vídeo que no puede ignorar. Allí se ve la escena repetida una y otra vez: el uso de la fuerza policial, que ha incendiado las ciudades de Nueva York, Ferguson y Cleveland. El vídeo se viraliza y la gente sale a las calles. Las autoridades han perdido el control y crece la violencia de la policía y los disturbios raciales.
El joven afroamericano que grabó este vídeo aparece muerto, y mientras más preguntas hace Russell, más provoca a sus amigos policías. Por primera vez en su vida, teme a quienes se encargan de servir y proteger.
James Queally is an award-winning crime reporter for the Los Angeles Times. Throughout his career, Queally has covered hundreds of homicides, as well as national use-of-force controversies and the Black Lives Matter Movement. His short stories have appeared in Thuglit, Crime Syndicate Magazine, Shotgun Honey and more.
Ágil de leer e intrigante. Me ha gustado la forma en la que el protagonista, un ex reportero tiene otro trabajo, pero al mismo tiempo se hace las preguntas necesarias y que se tiene que realizar. Me ha sorprendido gratamente y esa corrupción es tan real y tangible que no sorprenderá, pero os dejará con la boca abierta.
Me ha resultado muy original y diferente a las novelas policíacas a las qje estamos acostumbrados. Problemas sociales, venta de drogas, corrupción policial y judicial...muchos temas pero muy bien hilados.
Motus thriller nos trae la nueva novela de James Queally, Punto de impacto, una trepidante historia sobre los abusos policiales y el trabajo periodístico en Estados Unidos.
Su protagonista, Russ, un experiodista metido a investigador privado que basa su clientela en las corruptelas de los policías de Newark, se ve de repente investigando un caso de gran calado dado las implicaciones raciales que conlleva la resolución del crimen para el que le han contratado. Este argumento tan de actualidad por las actuaciones policiales estadounidenses, y el movimiento Black Lives Matter, nos adentra en los vericuetos más intrincados de estos acontecimientos, y a la vez nos da o nos pone de manifiesto el poder para reunir multitudes, llegar rápidamente a todo el planeta y remover conciencias que tienen las redes sociales. Al igual que la doble cara que tienen todos los favores, haciendo que nos planteemos si es necesario deber a gente con autoridad algún tipo de favor del cual nos podamos arrepentir en el futuro.
Siguiendo el desarrollo de la novela, nos veremos inmersos en el debate ético periodístico sobre el valor y la importancia de hacer bien el trabajo, respetando las normas y leyes, o buscar cualquier cosa y bajo cualquier circunstancia para que la empresa reciba muchas visitas, aunque perjudique su credibilidad.
A su vez nos lleva a plantearnos el poder que ejerce la prensa y las redes sociales en la Sociedad actual, pues las seguimos en sus opiniones y juicios de valor sin detenernos a pensar y meditar sobre nuestro propio punto de vista. De esta manera, y con los condicionantes propicios y las circunstancias adecuadas, pasamos de adorar a odiar a una persona o colectivo en cuestión de minutos, sin solución de continuidad, y simplemente porque a determinados grupos de interés o medios de comunicación les interesa económicamente.
Respecto al trabajo policial, pone de manifiesto tanto su valor, como los abusos y despropósitos que cometen algunos de sus miembros en Estados Unidos. Por ello en la novela dos de los protagonistas, los cuales trabajan juntos, se enzarzan en peleas y debates verbales sobre las actuaciones policiales y la idoneidad de sus métodos. Sin embargo, hay que decir que refleja estupendamente lo que nos llega a España sobre el trabajo policial y el problema del racismo en Estados Unidos.
Y como telón de fondo de los asuntos principales, sale reflejado el problema del tráfico de drogas, visionándolo como un fallo del sistema, especialmente político, ya que convergen varios factores, entre ellos destacan el económico (la mayor parte de la población afroamericana de las grandes ciudades se ven limitadas a subsistir en barrios periféricos y con trabajos que rozan el límite de la pobreza), y sociales que lo facilitan, así como la aquiescencia de la Administración que lo permite para beneficiarse en determinados momentos y lugares de tener el control sobre los capos de las bandas callejeras.
Con un final trepidante y que no deja indiferente a nadie por sorprendente, la novela es una buena recreación de los últimos sucesos raciales estadounidenses con un ritmo alto de acción y una lectura muy sencilla.
Mi opinión personal es que no deben perdérsela, pues es adictiva.
Justo después de la portada interior de este libro se encuentra una advertencia que reza “Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia” en pocas novelas ha sido tan necesaria como en esta, una historia que aborda la discriminación, la corrupción y la violencia policial en Estados Unidos.
Esta reseña es un poco parca, si quieres puedes escuchar la reseña directamente en mi podcast en cualquier plataforma de podcast, acá esta el link: https://linkr.bio/elclubdeltio
Russel es un ex reportero que trabaja como investigador privado, atípicamente sus clientes no son personas buscando algo que la policía no ha encontrado, sino policías queriendo esconder algo para que asuntos internos no los atrape en delitos como uso excesivo de la fuerza o corrupción. El protagonista no tiene más opción pues, por un lado, el trabajo es escaso y por otro, es por su cercanía con el departamento de policía que tiene una licencia de investigador. Los problemas comienzan cuando una activista social le tiene un caso verdadero, un joven acusado de narcotráfico fue asesinado hace unos días y su padre busca a los responsables del crimen, no le convence la versión oficial de que su hijo murió por un ajuste de cuentas pues, sorprendentemente, en el celular del muchacho hay un video de un policía disparándole a otro hombre que encima estaba desarmado; si Russ no encuentra la verdad sobre estas muertes de inmediato, el video se hará público y tanto la policía como la ciudad entera tendrán muchos problemas. Ahora deberá pensar que es más valioso, si su cercanía con el departamento de policía o su compromiso con la verdad.
La historia se apega con suma rigurosidad a la realidad, ambientes bien descritos, aunque no descripciones exhaustivas, tanto de los lugares como de la sociedad. La imparcialidad y la sospecha son repartidas a partes iguales, por ejemplo, en cuanto a los motivos de una activista social para desencadenar protestas masivas ¿lo hace por justicia o por ego?, o la misma policía ¿está escondiendo un enorme problema de corrupción o intenta de verdad hacer lo correcto con métodos poco ortodoxos? James Queally, el escritor, es un reportero con años de experiencia en casos de crímenes violentos así que hace gala de sus capacidades periodísticas. Como es frecuente en la novela policiaca, las cosas en “Punto de impacto” nunca son blancas o negras sino de distintos tonos de gris.
Una de las escenas mejor descritas es el momento en que estallan las protestas en toda la ciudad y de pronto se trastornan en un motín y comienzan los destrozos, esa escena es una invitación a la reflexión sobre si la solución debería ser pacifica o no, en un dialogo interno el personaje principal piensa: “Si el llegar a mi casa sano y salvo todas las noches hubiera sido como arrojar una moneda al aire y ver que sale, es posible que yo también hubiera estado allí”. La sensibilidad para con las victimas tanto del crimen organizado como del abuso policial es patente en todo el texto y resulta el mensaje final de la novela.
En comparación con los ambientes, los personajes secundarios no gozan de un desarrollo convincente, quizá se debe a que sus apariciones ocurren solo en los momentos necesarios y que todo lo que el lector puede ver lo hace desde la perspectiva del protagonista y éste se queda corto al describir sus relaciones o las personalidades de sus compañeros de travesía; debido a esto mismo, que el libro es narrado en primera persona, es que el personaje principal resulta totalmente familiar y genera empatía inmediatamente resultando en un verdadero desarrollo y no solo en una descripción como en los otros casos. Lo importante acá es el protagonista, su viaje y su perspectiva.
La lectura resulta ágil, no hay vocabulario rebuscado ni localismos intraducibles, el lector es tratado con tanta amabilidad cómo es posible y, sin embargo, es la cadencia de la narración la que podría dificultar su avance pues la monotonía parece inundar casi la mitad de la obra, en casos como este es necesario recalcar la buena fe de quien hace la recomendación pues el resto de la historia es completamente intrigante y el final resulta sorpresivo y satisfactorio.
Cada una de las características de esta historia exclaman que se trata de un “primer libro” y no solo en el sentido de que es la primera incursión literaria del reportero Jame Queally, sino que se trata de la primera parte de lo que piensa ser una nueva saga de thriller con el investigador Russel Avery como el protagonista. Una vez que se sabe esto se pueden dejar de lado algunos “inconvenientes” pues son propios de las sagas, es decir, se trata de una novela introductoria y es por eso que el foco esta en el personaje principal, a quien seguiremos en los demás libros. Esta primera parte de la saga fue publicada originalmente en ingles en el año 2020 y en 2022 en español Por Trini Vergara Ediciones en su sello Motus Thriller. La segunda parte de la saga esta a la vente desde 2021 en su idioma original, seguramente tendrá su reseña por acá en cuanto sea traducida.
¡Muy buenas! ¿Cómo andan? Hoy quiero recomendarles “Punto de impacto”, escrito por James Queally y publicado por Motus, un sello de Trini Vergara.
No puedo empezar sin agradecerle a la editorial por la confianza y el ejemplar.
Ahora sí, ¡me había olvidado lo mucho que disfruto los thrillers!
Creo que lo que más destaco es que se enfoca en muchas cuestiones que, como sociedad, tenemos que empezar a comprender y repensar. Tópicos como la corrupción por parte de la policía, la discriminación racial, el papel de las drogas, la justicia, y muchos otros.
Nuestro protagonista, Russell, todo el tiempo se ve tironeado de lado a lado y pensando qué es mejor. ¿La policía siempre está en lo correcto? ¿La justicia realmente hace justicia? Todo este tipo de cuestiones van aflorando y se van desarrollando junto a la trama central, lo cual hace que nosotros, como lectores, también tengamos una lectura mucho más activa que si este fuese un simple thriller.
Otra cuestión que me pareció interesante fue el tema de la policía y las manifestaciones/huelgas. Me hizo recordar mucho al caso de George Floyd, uno entre los cientos de casos en donde la policía mata en vez de proteger. James retrata muy bien estos acontecimientos, y estoy segura que va a ayudar a que se hable más del tema.
Como alguien que está estudiando para ejercer como periodista en los medios, tengo muy presente el rol de los medios en todas las situaciones. El autor plantea muy bien este rol, y también el rol del periodista, del reportero, de todas las personas que están involucradas directo o indirectamente con los medios.
A pesar de ser una edición sin revisar, me sorprendió encontrarme con una edición muy cuidada y una cantidad casi inexistente de errores de ortografía.
Por último, el final. La verdad es que durante todo el libro tenía mis sospechas y teorías, ¡pero me sorprendí! Fue un gran final para un gran libro.
Lo primero que voy a decir es que es la primera vez que leo al autor, su pluma esta buena pero me decepciono un poco, porque aunque la historia fue buena me aburrió un poco, o me pareció un poco lento. Creo que lo que me paso es que con el libro hay quienes eligen la oscuridad me genero tanta expectativas en los próximos libros de thriller y como fue el ritmo, que este al ser distinto o narrado de otra forma no me llego a gustar o cumplir con esa expectativa. Lo continúe para saber quien era el culpable y un poco me sorprendió, y no me lo esperaba. Lo que si me gusto fue el trio Russell, Key y Diana, pero de los tres mi preferida fue Key, su personalidad es increíble y admirable. Russell no me gustó tanto y me la bajo en la historia también. Lo que si está muy bueno del libro es que refleja perfectamente la discriminación, injusticias y la humillación en cualquiera de sus formas a los más débiles independientemente del género y la raza.
Este libro le da un giro a todas las tramas de novela policial al convertir a los mismos policias en sospechosos y el resultado ha sido positivo. Una historia en la que un detective privado se verá obligado a usar sus antiguas fuentes como periodista para investigar un caso que nadie quiere que destape. Me ha gustado la trama y, aunque no tiene mucha acción, no me ha resultado nada pesado. La forma de escribir del autor funciona y convierte en interesante una historia en la que el protagonista va de un lado a otro buscando información. Cada vez la trama se vuelve más compleja y se van desvelando secretos que hacen que la percepción que tenemos de los personajes vaya cambiando. Una novela negra que merece la pena leer pues tiene también una parte de crítica social que va cobrando importancia conforme la trama avanza.
Punto de impacto es un thriller policiaco denso, narrado en estilo directo y tiempo pasado. En la prosa de James Queally reluce su experiencia como periodista, generando una narrativa sobria y discreta en primera persona.
La trama principal se desarrolla sin sorpresas y sin demasiado ritmo, apostando por la descripción y explicación detallada de cada paso, pensamiento o acción que realiza el protagonista. El único personaje que tiene algo de desarrollo es Russel Avery, un investigador privado venido a menos al servicio de la policía. El resto de personajes son secundarios planos con la función de ayudar a Russel a desentrañar el enigma: ¿por qué ha muerto el chico del vídeo? ¿Quién ha sido el autor del crimen ?
La novela recuerda más a una biografía como Mindhunter, de John Douglass, que a un thriller al uso.
Punto de impacto es una propuesta a la que cuesta engancharse. Esto se debe a que durante el inicio de la novela a su protagonista no le interesa la investigación. Hasta que no pasen cerca de 200 páginas, el investigador no tomará verdadero interés por el caso. Como lector, me costó mucho empatizar con un personaje al que no le interesa lo que hace, y el hecho de que el resto de personajes sean secundarios sin profundidad no ayuda a conectar con la trama.
Al hilo de lo anterior, el argumento se plantea de un modo poco acertado, en mi opinión. En una ciudad en la que la policía comete abusos y torturas día sí y día también, aparece un nuevo caso de abuso policial. Será el propio Russel el que muestre desinterés por el caso, y así lo percibe el lector hasta casi concluir la novela. Si la trama y la acción narrativa hubieran comenzado en el momento que conocen la identidad del asesino y se inicia la persecución, el resultado hubiera sido mucho más acertado. Este es el único momento de la novela en el que hay ritmo y el protagonista tiene verdadero interés por resolver el caso. Antes de llegar a ese punto, Russel divaga y duda de si vale la pena resolver el caso por un motivo más allá de mantener su puesto de trabajo. Algo parecido le ocurrirá al lector, que asiste a una propuesta de ritmo lento, sin personajes desarrollados a excepción del protagonista y en la que parece tener más importancia el marco en el ocurre la acción que la acción en sí misma.
Punto de Impacto es sin lugar a dudas una maravilla en su genero. Hasta ahora nunca tuve la oportunidad de leer algo similar, siempre leo policiales, thrillers, y asociados pero nunca uno donde la policía este en el centro del problema, siempre era la encargada de solucionar el misterio no de protagonizarlo. Asi que un 10/10 a James Queally por su forma de presentar la historia. Que seamos sinceros, esta historia por muy ficción que sea, todos sabemos que no esta tan alejada de la realidad en la que vivimos. No es necesario irse hasta Newark para ver alguna de las cosas presentes en este libro, la corrupción en la policía es cierta y real, alla y en cualquier lugar del mundo. En este caso el autor logra traernos una mirada a eso que simplemente sabemos que ocurre pero no estamos muy involucrados o conscientes de como ocurre, y el lo hace de una forma tan natural y precisa de la mano de nuestro protagonista que es algo bastante loco.
La historia inicia de forma tal que el asesinato de un joven negro en un cementerio se termine pasando como un ajuste de cuentas entre bandas de narcos, ya que el barrio y la zona donde ocurrió todo indica que su muerte fue por eso (lo habitual por la zona por asi decirlo). Pero de alguna manera Russ nuestro protagonista, un reportero retirado que ahora se dedica a ser detective privado y a arreglar las macanas que se manda la policía de una manera muy poco ortodoxa, ahora le toca investigar un poco mas a fondo este asesinato que deja muchas dudas a su paso gracias aun video que el joven grabo. En medio de toda esta investigación sus creencias van fluctuando constantemente. Su pensamiento se pone a prueba una y otra vez, dudando de absolutamente todo, se replantea el papel de la policía en la sociedad y como es que estan viviendo su dia a dia. Se replante las cosas que estuvo haciendo hasta el momento, todas las veces que ayudo a los policías corruptos para que sigan siendo corruptos, todas las veces que dejo pasar situaciones muy extrañas, todas las veces que prejuzgo a las personas y sus situaciones solo por estar acostumbrado a que algo tiene que ser asi porque si. En medio de una ola masiva de protestas por la discriminación racial y el abuso de fuerza por parte de la policia, siguen ocurriendo cosas y el se replante una y otra vez todo a su paso mientras intenta desenmascarar todo lo que realmente ocurrio con la muerte de ese joven de color en el cementerio. Todo lo que puede llegar a cambiar con la sola evidencia de lo que esta pasando y como su vida se pone en juego al meterse con el lado oscuro de la ley.
Es un libro espectacular que al inicio ya te deja con las ganas de no dejar de leer. La pluma del autor es muy fluida y facil de seguir. Se nota que sabe sobre periodismo y reporteros porque tiene muy en claro comos e mueve la gente en el ambiente y como se deben comportar para obtener ciertas cosas. No solo eso sino que era muy natural el comos e comportaban las personas involucradas con drogas. No se mucho del autor, la verdad es que no lo investigue cosa que normalmente hago, asi que hago mis suposiciones que o sabe del asunto porque investigo a fondo, o estuvo en el mundo periodistico y le toco vivir de primera mano alguna de esas situaciones porque todo fluye muy natural. Se nota que son temas complejos los que toca pero lo hace ver como si nada y eso me fascino.
Ame a los personajes, especialmente al protagonista y a las pocas mujeres que aparecen en escena. Señor, la presencia que tienen esas mujeres deja atras a cualquier otro que haya estado ahi como personaje. Pero la historia es muy rica en variedad de personalidades y eso lo llegue a appreciar mucho, tanto los buenos como los malos aportan un gran toque al libro.
Completamente recomendado gente, leanlo porque es una joya. Espero poder leer algo mas del autor en algún momento.
Antes que nada quiero agradecer a Motus por hacerme llegar este ejemplar gracias a su programa de reseñas anticipadas (que dicho sea de paso abrieron cupos para inscribirse y pueden verlo desde su perfil) 🥰
Punto de impacto es uno de esos libros que le dan una vuelta de tuerca al estilo policial, mostrándonos la otra cara del mundo de la policía y el periodismo. Lo que nos lleva a meternos de lleno en los abusos policiales que lamentablemente tanto se ven últimamente en el mundo, pero especialmente en Estados Unidos.
La trama nos lleva a seguir a Russell Avery, ex periodista ahora devenido en investigador privado, que a pesar de no estar tan de acuerdo al principio y gracias a información que empieza a recolectar, decide dejar de lado los "favores" que le hace a la policía de Newark y meterse de lleno en territorio peligroso: investigar la muerte de dos jóvenes que tal vez no estén tan desconectadas como la policía hizo creer.
Particularmente me gustó este libro porque si bien me tomó un par de capítulos poder meterme de lleno en la historia, después no hubo forma de soltarlo incluso cuando intuí alguno de los giros de la trama, que por cierto creo están muy bien llevados a cabo.
Si bien es una novela debut, se nota muchísimo que el autor tenía como profesión ser periodista. La forma en la que se desarrolla el relato da cuenta de ello y me parece muy rescatable. También es super interesante el debate que puede llegar a desarrollarse en este mismo aspecto (periodístico), ya que nos hace replantearnos si realmente está bien la forma en que actúa nuestro protagonista a la hora de conseguir información a cualquier costo, o si tal vez debería ceñirse a lo moral y legalmente aceptable.
Otro punto destacable es la importancia y el peso que tienen en la historia, tanto como en la vida real, las manifestaciones y el uso de redes sociales para crear movimientos que ayuden a visibilizar situaciones, sobre todo cuando desde los altos rangos de la justicia y el sistema fallan en cumplir con sus tareas.
En resumen, si están buscando una novela entretenida y con una temática algo compleja pero muy actual, no dejen de chequear este libro que sale a la venta a partir del 2 de febrero.
“Punto de Impacto” es un thriller situado en la ciudad de Newark, donde los conflictos raciales, el accionar policial y el narcotráfico marcan el ritmo de la ciudad. Es aquí donde el ex periodista devenido en detective Russell Avery pasa sus días ayudando a policías a resolver sus errores. Un día lo llama su amiga y activista racial Keyonna Jackson para que se encuentre con un padre de un adolecente asesinado que tiene en su poder un video donde es muerto un dealer a manos de un policía. A partir de este encuentro Russell comienza a investigar estos hechos, aun cuando puedan llevarlo a perder su nuevo oficio o la muerte. Lo que más me gustó del libro es el personaje principal, Russell Avery es un detective perdedor y que le va mal en su vida profesional y privada, al estilo de las novelas negras clásicas, pero que muestra una valentía en hacer caso a su conciencia y a lo que le dicta su corazón a sabiendas que sólo puede salir perjudicado. Es un protagonista que se hace querer aun conociendo sus prácticas detectivescas, ayudando a solucionar problemas a agentes de policías corruptos. También hay muy buenos personajes secundarios que apoyan a Russ; Dina su exnovia periodista y Frank Russomano, un policía ya retirado que fue su fuente cuando el protagonista trabajaba en el periódico Intelligencer. En la pluma del autor se puede ver su práctica periodística al desarrollar las acciones de los diferentes personajes, imprimiéndole un ritmo rápido y con la cantidad justa en las descripciones, que no deja caer nunca la tensión de la novela. Cada capítulo siempre el protagonista se encuentra en peligro y se acerca un poco más al descubrimiento de quien asesinó a esos jóvenes y el porqué de esas muertes. Si bien no hay un gran plot twist y se puede visualizar como va ser el final del libro, éste no deja de ser muy acertado y no desilusiona. “Punto de Impacto", el debut literario de James Queally, es una excelente opción para leer un thriller con una estructura clásica de la novela negra pero ambientada en la actualidad y con una temática que se encuentra muy vigente. Gracias a trini y mothus por permitirme formar parte del Programa de Reseñas Anticipadas y confiarme esta lectura.
Este libro es un thriller policial, que bien podría adaptarse a película, que nos retrata el racismo en Estados Unidos hacia la comunidad negra de la mano de quienes deberían proteger a los ciudadanos, la policía. Y de hasta donde es capaz de llegar una persona, en el mal sentido, para defender a su institución.
Un chico de 19 años es asesinado por un policía y el amigo graba ese suceso. Tiempo después él también aparece muerto y su padre quiere saber quién es el responsable. Para esto contrata a Russel Avery, un ex reportero que después de ser despedido con la llegada de la era digital, se convirtió en investigador privado. Más precisamente en el encargado de "salvarle las papas" a los policías corruptos. Pero cuando es buscado por este hombre y por la activista Keyonna Jackson, empieza su investigación para ver si realmente merece la pena ese caso en el que deberá investigar a los que son su entrada de dinero hoy en día. Lo que no se espera es descubrir la cadena de sucesos que llevaron a esos chicos a perder la vida. ¿Está justificado que un policía los haya matado porque igualmente eran traficantes de droga? ¿Hasta donde es capaz de llegar la institución con tal de salir ilesa de algo como esto? ¿Podemos confiar en quienes deberían protegernos? . Yo soy más de los thrillers psicológicos o de suspenso por lo que en un principio me costó adentrarme en la historia. Pero en un punto sucede algo muy revelador que hizo que quisiera saber más y más hasta terminarlo. Es una historia que me gustó leer y que recomiendo para los amantes de este subgénero del thriller.
Como les digo al principio, me dio toda la vibra de esas películas que retratan justamente eso, el racismo y la impunidad con la que se manejan muchos policías creyéndose avalados por una placa. Y de hecho mencionan al movimiento Black Lives Matters dentro de una de las manifestaciones que se producen, mientras muestran el poder que tiene el pueblo al alzar la voz y hacerse oír. Aunque siempre esté ese grupo reducido que ante una manifestación pacífica, igual busque la violencia.
Obviamente se los recomiendo y espero que si lo leen, lo disfruten y me cuenten
"... Estaba aterrado porque ya había visto cómo terminaban estas peleas y conocía los récords de victorias y derrotas de los que no portaban armas"
Russel Avery es un ex periodista convertido en detective privado que se dedica a resolver pequeños problemas o casos sencillos de su principal clientela : la policía. Esto cambia el día que una amiga, activista social, le muestra un video donde se ve claramente el uso y abuso de la fuerza policial. Esta evidencia a la que se le suma el asesinato del joven afroamericano que grabó el video, harán tambalear los cimientos sobre los que se encuentra y su confianza depositada, por muchísimo tiempo, en la policía comienza a agrietarse en el preciso instante en que éstos pasan a ser los principales sospechosos. Éste caso aviva la chispa periodística en Russel la cual complementa con su nueva profesión de detective. Comienza un arduo camino en busca de la verdad detrás del asesinato de dos jóvenes: Luis, a quien se ve que matan en el video y Kevin asesinado por filmarlo. Todo se complica mucho más cuando el video se viraliza en redes sociales y medios de comunicación provocando caos en la sociedad y violentas manifestaciones. Lo que a su vez nos lleva a reflexionar sobre el poder que ejerce la prensa en los ciudadanos al punto de adoptar nosotros mismos sus opiniones y argumentos, sin detenernos a meditar sobre nuestro propio punto de vista. Mientras más se involucra en la investigación, mientras más preguntas hace, más complicado se le hace a Russel seguir con el caso y más enemigos policías suma a su vida.
Está novela policial me resultó muy original y diferente a lo que estaba acostumbrada a leer. Una novela que gira en torno a la discriminación racial, la corrupción policial, las drogas, la injusticia. Una historia muy parecida a lo que podemos ver en la actialidad en relación con el abuso del poder policial. Una historia, intensa, intrigante y adictiva en la que nada es lo que parece. Con un final muy bien construido y sorprendente.
Gracias Motus por el ejemplar y por permitirme participar del programa de reseñas anticipadas.
En un principio me costó engancharme con la lectura hasta que mi mente hizo un click y a partir de ahí las páginas volaban para demostrarme que las sorpresas no iban a parar hasta el final.
La lucha por la verdad es ardua a veces y se complica si quienes se suponen están para servir y proteger son igualmente sospechosos.
La trama principal comienza con la muerte de un joven afroamericano, Kevin Mathis, quien grabó un video que marcará una diferencia para siempre. Pero sólo su padre y la activista social Keyonna Jackson saben de la existencia de ese material comprometedor. Y deciden pedirle ayuda al ex reportero Russell Avery, ahora devenido en detective privado, quien es conocido por ayudar a policías corruptos de Newark frenando las investigaciones del departamento de Asuntos Internos. Eso hace que tenga muchos contactos de sus tiempos en el Intelligencer y sea plausible que pueda llegar a la verdad del asunto.
Recordé de forma instantánea el triste caso de George Floyd, cuya muerte reavivó el movimiento 𝘽𝙡𝙖𝙘𝙠 𝙡𝙞𝙫𝙚𝙨 𝙢𝙖𝙩𝙩𝙚𝙧.
"NO CORRIÓ. NO SE RESISTIÓ. NO IMPORTÓ."
Y Russ tarda en decidirse que camino tomar, si seguir ayudando a sus clientes de siempre o apostar por quienes ya habiendo perdido todo, aún siguen creyendo en la posibilidad de que se haga justicia.
El autor de Punto de impacto, James Queally, es un reportero criminalístico con vasta experiencia en casos de homicidios, especialmente casos de alcance internacional como es el movimiento Black Lives Matter. Con este conocimiento y su experiencia nos contará la historia de Avery, un exreportero que se gana la vida como investigador privado, su foco, encubrir a los policías corruptos de la ciudad de Newark. Avery supo ser un buen periodista en sus mejores tiempos, sin embargo, su fuerte carácter lo obligó a elegir nuevos caminos. Muchas cosas en su vida se vieron afectadas por su tempestuoso comportamiento, no obstante, conserva la curiosidad, la ambición y la necesidad de saber siempre un poco más de cada historia. Este talento, junto al don de meterse siempre en problemas lo llevará a ser contactado por una activista social en busca de esclarecer un nuevo caso de brutalidad policial. El contexto de la historia será la muerte de un joven en manos de la policía. Avery no podrá hacer más caso omiso a lo que se presenta frente a sus ojos y deberá elegir entre seguir protegiendo a aquellos que matan y ocultan - en lugar de proteger a los ciudadanos - o unirse al grito de la ciudad en reclamo de justicia. Una historia tan parecida a los cientos de casos que solemos ver sobre exceso del uso de la fuerza policial, sobre protestas y estallidos sociales, impunidad y dolor. Una muy buena reflexión sobre el papel que cada uno ocupa, sobre situaciones que no deben repetirse y casos que no debemos olvidar.
Este policial donde el protagonista es el ex reportero Russel Avery es una historia que no da respiro, cuando se convierte en investigador privado y se empieza a codear con todos los policías corruptos y debe encubrirlos, su trabajo se vuelve sumamente peligroso. Cada avance de la novela vemos cómo se debate en la importancia de hacer bien el trabajo. En un video que se ve como se maltrata a un ciudadano es donde realmente comienza la historia que pone en evidencia las actuaciones de la policía estadounidense. Hay una muerte, disturbios y manifestaciones. Se debe actuar rápidamente y hacer conocer los hechos aberrantes. Con un tema sumamente actual pasamos las páginas sin poder largar este libro para saber cómo se va a resolver cada situación. También nos lleva a analizar el poder de la prensa en la sociedad en que vivimos ya que nos pueden influenciar. Lo mas destacado desde mi punto de vista son los temas de discriminación racial, corrupción en la policia la injusticias que se cometen, las drogas y me gustó la construcción de un personaje como Russel que se ve todo el tiempo debatiendo lo que esta mal y lo que se debe hacer. Lo correcto y lo incorrecto. El final es inesperado y trepidante, me gustó pensar algo y sorprenderme con lo leído. Recomiendo leer este libro, a todo aquel que disfrute de la novela policial. Gracias Motus por acercarme este ejemplar.
La narración es lenta, pero aún así no llega a ser pesada, es más, me devoré el libro en dos noches, la historia es adictiva. Todo comienza con el asesinato de un chico, el cual es catalogado como asunto de drogas, pero su padre no lo cree así y le pide al experiodista Russell Avery, ahora detective privado, que investigue la verdad. A medida que nos adentramos en la narración vemos el modo en el actúan algunos policías en los EEUU, el abuso de poder que ejercen sobre ciertos ciudadanos e incluso sobre algunos compañeros, así como también se ve reflejado la problemática del tráfico de drogas en las calles del país. La narración y la trama son sencillas. Durante toda la lectura se sabe que el asesino es un policía, pero hasta el final no se llega a saber quién de todos es el responsable. Yo sospeché siempre del mismo personaje hasta que me llevé la sorpresa y me quedé sorprendida. Tenía muchas ganas de leer este libro, es diferente, en el los buenos pasan a ser los malos, y si le sumamos a esto la crítica social que se esconde detrás de todo, me parece un libro muy interesante y que merece la pena leer y disfrutar.
3.5 ⭐ Me gustó el libro, el autor tiene una pluma ligera y sencilla que hace que leas el libro muy rápido. Sin embargo, había algunas partes del libro que me aburrieron un poco.
Lo que más me gusto de este libro fue el tema que trata y como lo hizo. Se habla mucho del racismo por parte de la policía hacia los ciudadanos negros. En como siempre se intenta justificar el uso excesivo de la fuerza contra ellos.
Además, nos muestran la manera en la que muchas personas, no solo la policía, se hace a un lado frente a estas situaciones. Muchas veces se le culpa a una persona por su apariencia y no por quien es.
En cuanto a los personajes, me agradaron pero hasta ahí, si hubo un crecimiento muy ligero en ellos pero la trama se centraba más en lo que sucedía que en los propios personajes.
El final me pareció muy adecuado para la historia, hay algunos plotwists que me esperaba y otros que no, me sorprendió conocer la verdad detrás de todo el caso.
Les recomiendo este libro si quieren leer sobre el tema del racismo, especialmente por como lo manejan y el mensaje que intentan dar al lector.
Creo que este libro en particular me hizo salir de mi zona de confort respecto al Thriller, pues normalmente uno va indagando los motivos del asesinato y a la par buscamos al asesino. Esta historia se maneja de una forma diferente, pero no quisiera decirles mucho para que ustedes lo lean y opinen. En mi caso, al menos la primera mitad del libro no me pareció de lo más atrapante, pero tampoco es un libro pesado de leer, pues se lee bastante fácil, esta escrito de una forma bastante sencilla de comprender y eso es lo que ayuda a que fluya. No pude evitar comparar algunas de las situaciones de la historia con sucesos que pasan en la vida real, y eso es lo que me gusto de este libro, qué pasa de ser solo ficción a tener gran parte de la realidad de alguna manera; pues muchísimas cosas de las que nos presenta la historia están a la orden del día. El plot twist que manejan, la verdad yo no lo vi venir, si me dejo en shock. Para mi gusto personal, le hizo falta más acción en el transcurso de la historia, pero es un buen libro.
🎯 La primera impresión que me ha venido a la cabeza leyéndo la novela es cinematográfica. En todo momento me ha dado la sensación de estar metida en una película americana. La ambientación desarrollada por el autor ha ayudado mucho a esa sensación.
🎯 Con bastante acción. Pocos personajes pero bien construidos y descripciones detalladas tanto de los personajes como de los lugares, logra meterte de lleno en la trama.
🎯 El autor nos sumerge en los barrios deprimidos de Newark, ciudad cercana a Nueva York. Con el telón de fondo de los abusos policiales, la sospecha constante de los intentos de supremacía blanca, las protestas civiles, las drogas como única salida para los jóvenes de las zonas más pobres.
🎯 Dentro de ese ambiente el protagonista, un antiguo reportero convertido en investigador privado, prestará su ayuda al padre de un chaval negro asesinado presuntamente por su implicación en el mundo de las drogas.
🎯 Una novela bien construida, que te mantiene atento capítulo tras capítulo. Y con un final a la altura
Me gustó la historia de thriller que tiene el libro, no me Imaginé quien era el culpable, Key, Diana y Russell me gustaron, sobretodo Key, que no le importaba que tenía que hacer para descubrir la verdad, sobre quién era el culpable.
Russell me gustó, aunque tardó en darse cuenta lo idiota que había sido, el cómo se fue desarrollando la historia, me canso un poco, pero tenía que seguir leyendo para saber cómo termina.
Te deja pensando en todo lo que está ocurriendo en el mundo, la discriminación, las injusticias, los maltratos a las personas más débiles, no importa el género, hombre o mujer y que tan verdad es lo que muestran los medios, porque casi siempre cuentan un solo punto de vista, que depende el punto de vista con él que lo veas, tiene distintas interpretaciones.
Este libro me sorprendió mucho porque no le tenía tanta fe pero me terminó encantando. No me acordaba de lo mucho que disfruto leer thrillers policíacos, su trama me pareció sumamente interesante. Siento que deja un mensaje social muy importante y me dejó replanteandome muchas cosas (amo que me suceda eso con los libros). Acá se habla de racismo, abuso de la autoridad, drogas y adicciones tratados de una manera sublime, se nota el profesionalismo del autor al tratar estos temas y comunicarlos.
Me parece un buen libro, con una trama diferente a los otros libros que he leído de la editorial. Los personajes me gustaron.
Sin embargo, sentí que el libro era un poco largo y que el estilo de escritura, aunque no está mal, no era exactamente algo que me sea ameno (en lo personal).
A pesar de esto, sigo pensando que es un buen libro y que la historia es muy buena.
Una ciudad difícil, donde la decadencia y las drogas están a la orden del día. Russell Avery, un ex periodista devenido en investigador privado, sobrevive haciendo y recibiendo favores de policías bastante menos que ejemplares. Los crímenes se repiten a diario, principalmente los relacionados con drogas y bandas enfrentadas. Pero cuando se viraliza un video de un crimen que parecía uno más pero que responsabiliza a la policía, las protestas estallan en las calles. El padre de uno de los jóvenes asesinados acude a Russell para que le ayude a entender qué fue lo que pasó con su hijo, asegurando que puede probar que no fue una pelea entre bandas rivales. Russell duda, pero finalmente acepta el caso y comienza a desandar los hechos persiguiendo la verdad detrás de las apariencias. Personalmente, pienso que la trama puede funcionar mejoren otros contextos, pero acá (Argentina), donde nunca nadie confió en la policía (al menos en las últimas décadas), nunca se deja de lado la posibilidad de que todo sea una operación armada con la policía detrás para tapar delitos peores. En el norte del mundo, donde la institución policial tiene un peso y una solidez mayor a los ojos de la sociedad, cierra más. Desde este hemisferio, Russell parece un poco crédulo o tal vez idealista, en su enfoque sobre la policía y sus fuentes dentro de la fuerza. En fin, se arma una intriga interesante donde el protagonista va devanando sus propios razonamientos y enfrentando la cruda realidad. Acude a amigos, una ex pareja que ahora trabaja en el puesto que él dejó cuando lo echaron del periódico, personal de asuntos internos y demás fuentes de sus tiempos de periodista, contactos entre traficantes y uniformados. Favor con favor se paga y va descubriendo qué fue lo que pasó en realidad con jóvenes asesinados. ¿Fue la policía? ¿Qué querían ocultar? ¿Existen en la fuerza policial individuos que busquen el bien de la sociedad sin importar lo que pase con la institución? ¿Estarán dispuestos a cualquier cosa para mantener “intacto” el buen nombre de la fuerza? ¿Es posible que cualquier cosa se tape por un pacto de silencio en bien de intereses particulares? Cada quién deberá elegir en qué lugar se para frente a los hechos, porque habrá momentos determinantes. Un thriller policial que te engancha y te lo devorás sin darte cuenta. Me lo imaginé más intenso, pero entretiene. Motus nunca defrauda.
🚓 Primeramente, dar las gracias al programa de #reseñasanticipadas de @motusthriller por el envío del ejemplar, es de bien nacido ser agradecido Y ahora voy al lio, mi opinión sobre el libro, como siempre sincera y lo más respetuosa posible
🚓 La trama me ha recordado mucho a las películas policíacas de los '90, donde el tema principal siempre es la droga en las calles, el racismo, el abuso de poder de la policía... Está muy bien ambientado, pero en mi opinión es un tema demasiado usado ya No ha tenido nada novedoso, ni me ha causado intriga, ni nada parecido
🚓 La historia está contada en primera persona, y a pesar de que el personaje del protagonista está muy bien definido no he terminado de empatizar con él ni con los personajes secundarios
🚓 No he sido capaz de conectar con la historia y me ha costado mucho terminar el libro. Me sabe muy mal decir esto, pero es que me he aburrido bastante
🚓 El final sí ha estado bien, y ha dejado la historia bien cerrada, no hay ningún fleco suelto
🚓 Si te gustan las pelis de corrupción, bandas callejeras y polis malos te gustará la novela seguro Son un poco más de trescientas páginas y los capítulos no son muy extensos También tengo que decir que la narrativa del autor es amena y no se excede con diálogos ni descripciones, tiene la medida justa de ambas