Santiago Quiñones pierde a un compañero en un sangriento combate contra narcotraficantes. Pero detrás de esta muerte en servicio se esconde algo más siniestro que involucra a oscuros poderes fácticos. Casi sin quererlo, Santiago tomará en sus hombros el legado de su amigo muerto, llevando su investigación a límites extremos, sumergiéndose en los peligrosos recovecos de Santiago de Chile.
Hace mucho tiempo que no me pasaba: cuando comencé a leer "Perro muerto" no pude parar de leer por horas. Trepidante, bien escrito, convincente, una lectura fluida y que no te suelta (literalmente) hasta desmadejar el hilo de esta historia, resultando imposible dejar el libro hasta develar los misterios que atrapan al protagonista en una sucesión de hechos (des)afortunados y apasionantes. A pesar de no ser lector de novela negra o policial, para mí ha sido un gran hallazgo y me parece vergonzoso que hasta ahora haya pasado tan desapercibido en la "escena literaria" local. Han tenido que venir a premiarlo fuera de Chile para que nos enteráramos que Quercia también escribe y vaya que lo hace bien.
Finalizado. Como aparecería en el libro “entretenido no más”. El escritor es chileno, así que muchos chascarrillos me los perdí seguro. La historia está bien, el desarrollo más regulero. No quedará en mi recuerdo durante mucho tiempo.
Entretenida novela negra de Quercia con el detective Santiago Quiñónez metiéndose en un laberinto de acción muy interesante, con todos los ingredientes del género: alcohol, droga, sexo, prostitución, lugares siniestros, corrupción, violencia, hospitales y perros. Una frase de culto: “pedirle a un tira que persiga la justicia de este mundo es como pedirle a una vendedora de AFP que se preocupe de la jubilación del cliente”, o algo así. Se lee en santiamén. Muy entretenida y recomendable.
Full of action and suspense. I read it in Spanish. Except for some Chilean expresions, the Spanish was easy to follow and understand. Once I started it I could not put it away.
Perro muerto es una novela noir interesante en dónde Quercia muestra descaradamente la vida cotidiana y sus atrocidades en dónde la justicia y lo legal queda en entredicho en un mundo corrupto. Muy entretenida la historia.
Santiago Quiñones es un tira que se equivoca mucho en la vida, toma malas decisiones, pero tiene muy clara lo que separa el bien y el mal. Esto es lo que le trae más de algún problema.
Deuxième volet des aventures de notre flic chilien Santiago Quiñones. Alors qu'il perd son partenaire lors d'une opération contre des narcotrafiquants, Santiago se retrouve malgré lui héritier d'une périlleuse affaire non officielle dont il se serait bien passé. Une mystérieuse clé, une voisine d'enfance qui ressurgit avec une requête qu'un policier ne devrait jamais accepter, un dangereux réseau bientôt à ses trousses... Comment Santiago va-t-il pouvoir se sortir de cette situation alors qu'il semble si difficile de savoir à qui se fier ?
On retrouve donc Santiago dans la ville du même nom, dans une intrigue un peu plus longue que la première, et plus prenante. Davantage l'occasion donc d'essayer de comprendre cet homme ni bon ni mauvais dont on n'approuve pas tous les choix, ce flic avec un goût pour la cocaïne, mais prêt à aider les faibles quitte à enfreindre quelques lois.
Boris Quercia ne fait pas dans la dentelle, avec un personnage très gris et faillible, une histoire sombre à base de corruption et d'exploitation sexuelle, et – non pas que ça me gêne personnellement, mais signalons-le à défaut d'un système style PEGI pour les livres – des scènes de sexe peu subtiles. Une lecture intéressante à ne pas mettre entre toutes les mains.