Este libro me llamó la atención nada más verlo en la librería, y no pude resistirme a comprarlo. Sin duda, esta adquisición ha sido uno de mis mayores aciertos de todo el 2021.
No puedo negar que, al principio, tenía mis dudas respecto a este poemario: no conocía al autor, ni en su faceta como escritor, ni como rapero. Pero, nada más comenzar a leer, me percaté de que la sensibilidad y la crudeza recorrían (a partes iguales) las páginas de _El castigo de Sísifo_ ,de inicio a fin, y de que las palabras de cada poema, certeramente escogidas todas y cada una de ellas, eran las vértebras que, articuladas entre sí, conformaban una columna capaz de atravesar la mente del lector.
Ahora bien, ¿por qué me ha gustado tantísimo esta obra? En resumidas cuentas, porque es asombrosa la capacidad que Pablo Pérez Rueda tiene para hermanar mito clásico y realidad actual, revistiendo las historias de dioses, ninfas, reyes y héroes de contemporaneidad. A partir de detalles concretos de diversas leyendas mitológicas (explicadas en un breve resumen que precede a lo que son las composiciones en sí mismas), se nos presenta una dimensión abstracta que encierra las pasiones, sufrimientos, deseos y crueldades del hombre moderno (y, por extensión, de la sociedad en la que se desenvuelve dicho hombre). De esta forma, queda subrayado ese movimiento cíclico, reiterativo, que en esencia es la fuerza que ha movido (y, paradójicamente, también retenido) al ser humano desde el inicio de los tiempos. Y esto sigue siendo así. Y así seguirá siendo, por los siglos de los siglos.
He disfrutado especialmente el poema que da título a la obra, el de Hefesto y el del toro de Creta, dentro de la sección de "Los doce trabajos de Hércules". Por su parte, los que menos me han gustado han sido precisamente la mayoría de los demás poemas que integran esta sección dedicada a la expiación de la culpa de Heracles. Quizás porque no llegué a entenderlos bien del todo, no lo sé, pero la cosa es que no logré conectar del mismo modo con estos poemitas (son los más breves) que con el resto.
En definitiva, me quedo muy contento de haber viajado de la mano de ´Blon´ por su universo poético, y asimismo me quedo con -muchas- ganas de leer más de él.