Time Out of Mind | I was never one to begrudge people their memories. From a child I would listen when they spoke of the past. Mother often remarked upon it as strange in one so young. But I think I must have guessed, even then, at what is now clear to me, though I have not skill enough with words to make it plain. For I know that nothing can be so sweet as remembered joy, and nothing so bitter as despair that no longer has the power to hurt us. And to me the past seems like nothing so much as one of those shells that used to be on every mantelpiece of sea-faring families years ago along the coast of Maine. There were two such shells in the parlor of Fortune's Folly. Rissa and Nat and I were never tired of pressing one or the other to our ears to hear how a dwindled thunder of sea still beat in each fluted pink hollow. So I say again, that is how the past seems to me—a hollow shell out of the mighty sea of Time, which each one of us may press to the ear to drown out the louder clamor of the present. Perhaps it is too childish and fanciful a notion for people to believe in, in these times. Perhaps it only comes of my being so much alone with memories that make both sweet and bitter company...|
Rachel Lyman Field was an American novelist, poet, and author of children's fiction. She is best known for her Newbery Medal–winning novel for young adults, Hitty, Her First Hundred Years, published in 1929.
As a child Field contributed to the St. Nicholas Magazine and was educated at Radcliffe College. Her book, Prayer for a Child, was a recipient of the Caldecott Medal for its illustrations by Elizabeth Orton Jones. According to Ruth Hill Vigeurs in her introduction to Calico Bush, book of Rachel Field for children, published in 1931, Rachel Field was "fifteen when she first visited Maine and fell under the spell of its 'island-scattered coast'. Calico Bush still stands out as a near-perfect re-creation of people and place in a story of courage, understated and beautiful." Field was also a successful author of adult fiction, writing the bestsellers Time Out of Mind (1935), All This and Heaven Too (1938), and And Now Tomorrow (1942). She is also famous for her poem-turned-song "Something Told the Wild Geese". Field also wrote the English lyrics for the version of Franz Schubert's Ave Maria used in the Disney film Fantasia. Field married Arthur S. Pederson in 1935, with whom she collaborated in 1937 on To See Ourselves.
Field was a descendant of David Dudley Field. She died at the Good Samaritan Hospital in Los Angeles, California on March 15, 1942 of pneumonia following an operation.
Es difícil explicar por qué le doy tanta puntuación a una novela que no innova en nada. La trama puede resultar algo manida: la decadencia de una familia rica y la relación de la protagonista, hija del ama de llaves, con los dos hijos del patriarca. La protagonista es cercana y tiene carisma suficiente, pero probablemente no esté entre mis diez personajes femeninos favoritos. El lenguaje y el desarrollo es clásico, más parecido al siglo XIX que al XX al que pertenece.
Y sin embargo, a mí me ha parecido una novela de 5 estrellas. Porque está magníficamente escrita. No inventa la rueda. Ni falta que le hace. Los personajes y la trama bordean el cliché, pero no se hunden en él. Por la honestidad de la autora, por su habilidad para describir y desarrollar sentimientos humanos. Podría haber sido perfectamente un melodrama, y que no se me malinterprete, yo soy defensora del melodrama, pero esta novela es más un drama, puesto que no sublima los sentimientos. O al menos no los románticos. Podríamos decir que si esta novela es un melodrama, lo sería en las 100 últimas páginas, que es cuando estallan varios de los conflictos soterrados del libro. Pero incluso entonces, la sutileza de Rachel Field lo convierte más en drama, e incluso en tragedia, con esa sensación de inevitabilidad que tiñe toda la historia. Al final, tanta importancia tiene Maine y el cambio que se opera en el pueblecito en el que vive la protagonista como la relación de todos los personajes. De hecho, los paisajes de Maine son un personaje más. La naturaleza, el paso de las estaciones, los árboles y las flores, ocupan tanto espacio como el devenir de los personajes.
A quienes les gusten los dramas clásicos costumbristas, muy bien escritos, de forma pausada, con descripciones de paisajes y la sutileza de las emociones, con la descripción realista de vivir en un pequeño pueblo y las pequeñas presiones sociales que se ejercen por los habitantes del mismo, les debería gustar esta novela. A mí, sin duda, me ha encantado.
This book, written in 1935, won the National Book Award for novels, and I can certainly see why. The storyline is compelling, at times almost operatic in its passion, and the literary style is beautifully evocative of the sights, sounds, and scents of the New England seasons. Set during the death throes of the tall shipbuilding industry ("No Port Too Far For Fortune Pines To Cast Their Shadows"), when the summer tourist trade was gradually encroaching on the wild Maine coastline, this novel is a Galsworthian saga of the Fortune family as told by the voice of Kate Fernald, who came at age 10 with her mother to live and work at Fortune's Folly, the family's seaside home. She, therefore, grew up alongside Clarissa Fortune, who was fiercely and jealously protective of her brother, and Nathaniel Fortune, who had a powerful musical gift, forging a bond among them that would persist, for good or ill, throughout their lives. I've read this more than once, love it every single time, and recommend it highly without reservation. I consider it a modern classic of the first order.
Why hasn’t anyone heard of this book? It was the first-ever winner of the National Book Award for fiction, and it’s by a writer who was popular in her time. The quality of execution is very high. So why isn’t it more popular now? The answer, I think, is that it’s pretty old-fashioned, even for 1935. It’s set in the late 1800s, and the style is more reminiscent of that era. To 1930s modernists accustomed to Ernest Hemingway and Nathanael West, it must have seemed woefully behind the times.
That’s a shame, because Time Out of Mind is quite good and is worthy of a larger audience. While the plot, consisting of a coming-of-age love triangle, treads familiar ground, it’s plausible and is presented with care, realism, and subtlety. The characters are interesting and believable, and they change over time in ways that make sense in the context of their circumstances and are also consistent with core personal characteristics. Rachel Field’s writing is well polished, presenting events vividly, and using foreshadowing in a way that holds tension, rather than detracting from it. I can’t quite give this a 5-star review, but it’s close: 4.3 or 4.4. If you think you might like this, you probably would. For my part, I'll be seeking more books by this author.
Novela de innegables tintes "hollywoodienses" (no en vano tuvo una adaptación a la gran pantalla en los años 40), muy bien escrita, sin explotar demasiado los tintes melodramáticos (en general es muy contenida, hasta las últimas 70 páginas, en las que sí desparrama un poco), y que en general me ha gustado más por la ambientación, por el trasfondo, que por la trama principal y los personajes. Curiosamente, el argumento principal es un clasicazo que ya está más que manido (y lo estaba incluso en la época en la que se escribió la novela: los años 30 del siglo pasado), aunque la autora aprovecha muy bien esa historia de corte clásico, que casa muy bien con la elegancia de su prosa. Pero lo que me ha fascinado ha sido la perfecta ambientación de ese pueblo costero de Maine (lo ves, lo sientes, lo hueles... lo vives por todos sus poros) y, sobre todo, me ha encantado esa historia de cómo el turismo lo transforma todo a su alrededor, y no siempre para bien: del poder destructor del "progreso", el dinero fácil, y el venderse uno mismo, vender su esencia para satisfacer al que viene de fuera. Y para mí ahí reside la esencia y lo mejor de la novela: en ese cambio, en esa lenta evolución y degradación a lo largo de los años que transcurren en el libro (desde la infancia de la protagonista a mediados de la década de los 70 del s. XIX, hasta su vejez en los años 30 del s. XX), que se inicia con el ocaso y caída de un imperio: el de los Fortune, la familia naviera que eran los auténticos "señores feudales" del pueblecito de Little Prospect, incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos, y de tomar aunque sea solo una decisión acertada. Y como toman el relevo una nueva generación de personas ambiciosas, cuyo único dios es el oro, y a las que no les importa preservar la naturaleza, el paisaje o la esencia de su tierra. Como mallorquina, que he visto lo que el turismo ha hecho a mi bella tierra (y eso que yo ya no la conocí como era cuando realmente era aún una isla semi virgen), no puedo sino compartir la pena y el dolor por esos árboles, esos paisajes y esa naturaleza de Maine que se perdieron para siempre y jamás volverán. Y aunque no niego los beneficios que trae el turismo, no puedo sino seguir sintiendo que cuando es excesivo, cuando la codicia no tiene límites a la sobreexplotación (sobreexplotación que, a la larga, tan sólo perjudica a los nativos, porque el turista sediento de encantos y experiencias, sin sentir ninguna conexión con esa tierra que visita a la que no pertenece, acudirá a otros parajes que aún no hayan sido arrasados para continuar con esa rueda de consumo, dejando las heces y los despojos de lo poco que quede a los que, por ser de allí, no puedan marcharse), tiene un efecto negativo en todo su entorno (por mucho que sea imparable e inevitable). Me fascina que Rachel Field, ya en 1935, lo viera tan claro y ya adviertiera de sus efectos con tan fuerte sensación de dolor, pérdida y nostalgia. No quiero ni pensar qué sentiría ahora la pobre mujer si viera la costa de Maine en pleno siglo XXI. Y si es así, ¿por qué no me decido a ponerle las 5 estrellas a la novela? Pues por los personajes. Y no sólo porque no haya sido capaz de encontrar uno solo que me caiga bien (la familia Fortune al completo son de traca: desde el insoportable comandante Fortune, hasta el pánfilo de su hijo Nat Fortune, pasando por su hermana incestuosa Rissa), sino porque no llego a comprender la fascinación que ejercían en Kate Fernald, la protagonista (sabes que odia a unos o ama a otros porque ella te lo dice, pero no sabes de dónde salen esas sensaciones, como no sea por ciencia infusa)... no los he acabado de ver tridimensionales. Más parecían arquetipos que otra cosa. Pero pese a eso la novela me ha encantado, la verdad. Y la preciosa edición (para variar) de Reino de Cordelia (qué libro más precioso les ha quedado) ha contribuido a hacer aún más grata la experiencia.
"Non sono mai stata una persona che invidia che si abbandona ai propri ricordi. Fin da bambina mi piaceva ascoltare chi parlava di cose del passato: e ciò stupì più di una volta la mamma, data la mia giovane età. Ma fin da allora, credo, dovevo già aver intuito una verità che ora mi è perfettamente chiara, benché mi riesca difficile trovare le parole adatte per esprimerla. Ora so, infatti, che nulla è così dolce come il ricordo della felicità, e nulla così amaro quanto un grande dolore che non ha più il potere di farci soffrire. E nulla mi richiama con tanta evidenza il passato, quanto una di quelle conchiglie che si potevano vedere, una volta, sulla cappa del camino, nelle case della costa del Maine. Ce n'erano due anche nel salotto della Folly dei Fortune. Rissa, Nat e io non ci stancammo mai di premere l'una o l'altra contro l'orecchio, per udire il frastuono attenuato del mare che ancora rombava nelle rosee scanalature delle loro cavità. Così - ripeto - mi appare oggi il passato: una profonda conchiglia fuori dal mare possente del Tempo, che ognuno di noi può premere contro l'orecchio per sommergere il rumore del presente, ben più forte. Un'immagine forse troppo puerile e fantastica, per essere presa sul serio al giorno d'oggi. Forse mi viene dal fatto di essere così sola, con ricordi che mi fanno una compagnia dolce e amara al tempo stesso. Senza la famiglia Fortune, la storia che mi accingo a scrivere sarebbe tutt'altra".
Inizia così questo romanzo di Rachel Field - uno dei pochi per adulti che ha scritto l'autrice americana, più conosciuta per le sue opere per ragazzi -, che narra la storia dei Fortune dal 1880, quando Kate si trasferisce nella Folly, la grande casa di proprietà della famiglia Fortune, insieme a sua madre che lavorerà come governante del Maggiore. Kate arriva alla Folly a 10 anni, e crescerà con Rissa e Nat, i figli del Maggiore - Rissa, la più grande, bella, fredda e arrogante; Nat, più piccolo, debole di costituzione e sognatore, un Edgar Allan Poe dedito alla musica. È proprio allora che inizierà il declino dei Fortune, col Maggiore che, troppo radicato nella terra dei suoi alberi e nell'acqua delle sue barche, non vuole vedere come si sta sviluppando il commercio, ostinandosi a rimanere ancorato al cantiere navale e al legname. Non vuole vedere neanche che il figlio non è affatto come lui, e nonostante l'evidente vocazione per il pianoforte decide di legarlo al mare, costringendolo a partire sul Rainbow, l'ultimo veliero costruito.
Questo è un romanzo ben poco conosciuto - ahimè - ma splendido: la Field lascia spazio a romanticismo e sentimenti che non si accordano soltanto all'amore, ma anche all'importanza dei ricordi e del tempo nella vita delle persone.
E pure se Kate, la nostra protagonista/narratrice, non ha quel fuoco ribelle che tanto mi piace vedere nelle protagoniste dei romanzi, mostra una fedeltà a se stessa e una fame di indipendenza da farmela desiderare come amica. In più, riesce ad affrancarsi dalle convenzioni sociali, mandando anche a quel paese le persone che gliele rammentano (ho adorato la scena col parroco e la moglie, nella parte finale della storia, che non fa neanche accomodare in casa) e infischiandosene altamente di quello che dice e pensa la gente di Little Prospect.
Una maravilla de novela. Esto de internarse en un tiempo lejano, en las gran casona de los Fortune, en el pueblo de Little Prospect e ingresar en una época pasada ya tiene un encanto especial. Y si a eso le sumamos una historia con muchos personajes, bien desarrollados, cada uno con sus conflictos, con sus luchas internas y externas, las páginas vuelan y la lectura se convierte en un disfrute total.
es una novela que tiene una hermosa historia de amor . Está bien escrita y es de edad novelas que te dejan un buen sabor de boca y el contexto histórico es interesante.
I picked this up for $1 at Book Alcove; a good buy. In Maine in the late 19th century, Kate Fernald goes with her mother to live with the wealthy Fortune family, where her mother will be housekeeper. She befriends the Fortune children, Nat and Rissa (Clarissa) and this is the story of Kate’s life, from childhood to old woman, and how the Fortunes are entwined with it. Nat shows promise as a musician, although his father wants him to be a ship’s captain, and forbids him to play the piano. When his father insists on Nat’s going on an ocean voyage as a cabin boy, Nat’s health is broken and his life is changed forever. Kate’s romance with Jake, one of the townspeople, is strained because of her relationships with Nat and Rissa, and although Nat marries someone else, Nat and Kate come to realize that they have always loved each other. This is a tragic story, well written and interesting to the end.
Wish I could give this book 5 stars for the way the writing touched me. RF's characters came alive for me, her descriptions of coastal Maine became vivd in my mind's eye. I swallowed the book's premise hook, line, and sinker. I'm a sucker for books about the inevitable changes brought about in a particular region with the passage of time. And I love how that theme can be skillfully paralleled and portrayed in a book's characters. But TIME OUT OF MIND's ultimate message of moral compromise did not speak to me. Failure, change, self-deception, "temporary insanity"...all these I can accept and embrace in a great story of human drama. But not out-and-out moral compromise as a resolution for the story line. This book was a very near-miss for me. Still recommended!
Busqué y compré este libro tras leer la reseña de un lector asombrado y maravillado, la verdad es que ha colmado mis expectativas. Casi culmina mi reto lector de este año, 50 libros para mi año 50, justamente los cumplo mañana, y me ha encantado que me haya devuelto a aquel momento vital en que me estaba formando. Esta novela comparte el espíritu de aquellos tomos polvorientos, con tapas de tela desgastada, que solía rescatar de las escasas estanterías de mis parientes o de deslucidas bibliotecas, poco prometedores en apariencia, pero con el poder de trasladarte a mundos remotos, inhóspitos, tétricos, acogedores o fascinates; en cualquier caso, muy alejados de la realidad de un barrio obrero del extrarradio de una ciudad pequeña y provinciana. En la estela de Jane Eyre, Scarlett O’Hara, Jo Baker y tantas otras cuyo nombre no recuerdo, su protagonista es otra mujer fuerte que lucha por alcanzar algún tipo de realización personal y conciliar sus sentimientos y emociones con la rígida y normalmente doble moral de su momento, aunque desde mi mirada más crítica y feminista, me apena que una persona de su valía desperdicie su vida y energías bajo el yugo de los condicionamientos de una pasión romántica, y por alguien enfermizo y petimetre. No sé si mi lectura habría sido distinta hace 30 años, posiblemente sí. Lo que antes entendía como lealtad y amor incondicional hoy lo leo como obsesión y relaciones tóxicas, será el espíritu de este tiempo. Lo que antes veía como personajes fuertes e indómitos ahora me parecen sujetos de neurosis, presas del narcisismo, la depresión, la psicosis. También tendrá que ver con mi formación en estos últimos años. Sin embargo, esta novela es mucho más que amor y locura, está la naturaleza y sus dones, el ciclo de las estaciones y sus cosechas, las flores, sus frutos, las relaciones entre pares, la presencia e intervención del mar, de los vientos, del paisaje, los objetos cotidianos convertidos en símbolos, la oposición entre Kate y Jake, ambos elemento tierra, pero ella amorosa, fértil, matriarcal, mientras que él, piedra y pedernal, representa las inexorables fuerzas destructivas al tiempo que transformadoras de un progreso amoral y capitalista, al fin y al cabo. También está el arte, la música, el poder mágico de la palabra...al fin y al cabo la protagonista es narradora, objetiva, cuenta lo que ve y siente, y lo que le cuentan u oye, por tanto deja espacio para la lectura entre líneas, no hay trampa ni cartón. Otro punto que me encantó en cuanto recibí este libro fue comprobar que yo ya había leído a esta autora en aquellos maravillosos años, y no hace mucho la estuve revisitando y recordando, incluso su tumba en un cementerio de Nueva Inglaterra que visité virtualmente. Su otra gran obra, El cielo y tú, fue una de mis lecturas olvidadas por lo remoto, no por la calidad, de mi juventud. La historia de una institutriz que se ve envuelta en un crimen pasional, pero sale intacta e inicia una vida feliz y plena en el Nuevo Mundo. Lucy Desportes, fue tía abuela de Rachel Field, y su historia, aunque novelada, fue real y merece una relectura. La recomiendo mucho también, aunque dudo que sea fácil de encontrar.
After reading a biography of Rachel Field, I chose this novel to give me a good sense of her writing. I’m so glad I did. The story came alive and I could see the events as clearly as if I were there. I would recommend this novel to anyone who enjoys good literature. Maine itself comes to life.
En realidad, le daría 3,5. Pero bueno, es un libro que te atrapa por las descripciones, el ambiente de la época. No me extraña nada que fuera llevada al cine. Contiene los elementos del melodrama hollywodiense.
Empezó bien pero al final fue un poco lento y se hizo un poco pesado. Aún así, son unos personajes entrañables y es bastante interesante, pero es una pena que se desinfle bastante a mitad del libro
Novela bastante aburrida, ambientada en la costa este de Estados Unidos a finales del XIX. Historia de amor entre dos personas de diferente clase, una hija de sirvienta, y un hijo de un burgués.
Al menos no cae en los tópicos del género ni de la servidumbre, pero cae en la lentitud, el aburrimiento y la total ausencia de empatía con los personajes. Todo gira en torno a un hombre enfermizo y enclenque por el que se disputan una hermana con un evidente complejo de Edipo fraternal y la hija de la sirvienta. Todo rodeado de una gran futilidad y dramas propios de las altas sociedades.
Al menos la narrativa sí es buena, escrita en primera persona a modo de recuerdo años después, y las descripciones de la sociedad de la época. Por lo demás, irrelevante.
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My dad found it in a thrift store, and was reminded of a book by the same author we read when we were kids. This one was written in the 1930's, a classic New England story of love and loss. Really enjoyed it.
Rachel Carson's beautiful prose reflects her poetic ability. This book is worth reading for the descriptions alone, but it is also a captivating, if sad story. I wish she had lived long enough to write more books.