Teresa, la abuela, creció aislada en un orfanato en medio de la Sierra Gorda queretana, y desde pequeña ha visto con vergüenza su facilidad para servir como médium a las almas en pena. A través de ellas recibe la ubicación de un tesoro escondido y una popularidad que atrae a los políticos del momento para que les hable de su suerte. De sus hijos, uno se ordena como sacerdote, mientras otro se uno a su primo para armar la Revolución y terminar envuelto en la Primera Guerra Mundial. Su hija Leonor se enamora de el General, quien la engatusa para tenerla siempre cerca como amante y marcarle un destino muy distinto al de sus sueños. Y será Alicia, la más pequeña, la de la vida más sencilla, quien hará sentir a Leonor la indulgencia que necesita para librarse de todas sus ataduras.
Con humor y una escritura ágil, Ana Lucía Guerrero nos hace viajar por el México revolucionario entre refranes matrimonios concertados y la ruptura de una familia que necesita perdonarse.
Me gustan las historias que tienen que ver con las familias mexicanas durante y después de la Revolución. Esta es la historia de la familia Borges con una matriarca vidente que guiada por un ánima sabe dónde hay un tesoro escondido. Una familia separada y rota por la guerra donde los miembros se van perdiendo y separando poco a poco. Traiciones, abandonos, egoísmos y un sinfín de emociones y sentimientos revueltos entre esta familia pre y post revolucionara.
Esta novela me sigue aún a ratos, cuando siento vientos sepia en algún momento del día. Teresa, la abuela, es un gran personaje del que uno se enamora en unas cuantas líneas: dicharachera, atrevida, entrona... Leonor, su hija, tendrá otras luchas que enfrentar, también valerosa; mientras que los otros dos hermanos sabrán labrarse su destino. Una novela situada durante la Revolución Mexicana que nos hará reír, nos hará sufrir, y que disfrutaremos enormemente.
Es bueno, es muy interesante, tiene personajes muy profundos y unos refranes increibles pero tal y como lo predije, no es mi tipo de lectura.
La narrativa se me hace pesada, a veces siento que no pasa nada cuando si estan pasando cosas, el contexto de la revolucion es muy interesante pero siento que todo es opacado por la forma en la que esta escrito el libro, que si bien puede ser bella es demasiado para mi.
La historia de una familia labrada por la revolución y los vericuetos del destino. Una novela finamente hilvanada con refranes que evocan la agudeza del sentido común; esos que nos aleccionan, que nos hacen reír y pensar. Aun cuando algunos temas de la novela parecen reiterativos, Ana Lucía Guerrero, con ingenio, humor y una narrativa sugestiva nos deja claro que tiene mucho que contar.
Me fue muy difícil leer las primeras 60 páginas, me tomó meses poder retomar el libro, pero pasando de esto se me fue muy rápido. Me encanta la manera en la que la autora escribe sobre el duelo, la madre, el amor, el desamor, descubrir, entre otras cosas
Cuando vi la portada de este libro me recordó a El Murmullo de las abejas, y claro, la realizó Amalia Ángeles, un gran acierto.
La narrativa es buena, está bien escrito, sabes que los personajes están viviendo la revolución mexicana.
Aunque me gustó pienso que como he leído a Sofía Segovia o a Laura Esquivel antes, esta lectura no me aporta nada nuevo, es una historia de familia en México y fin. La autora pretende hacer uso del realismo mágico, y que con esto el libro tenga un gran éxito, sin embargo, no lo logra, el libro pasa desapercibido. Se le aplaude su esfuerzo, pero se quedó a medias, me hubiera gustado una historia que saliera de lo común, adentrarse más en los personajes, que estos sean entrañables.
Hago esta reseña siete años después de que leí El Murmullo de las Abejas y me acuerdo perfectamente de Simonopio, nana Reja, Francisco, Beatriz, es más hasta de Lupita la lavandera. O, por ejemplo, hace seis años que leí Como agua para chocolate y me acuerdo de Tita, Mamá Elena, Chencha, Rosaura, Pedro, etc. Leí Y al polvo regresaremos hace aproximadamente 5 meses, y sólo me acuerdo del General y la abuela, pero no me acuerdo de sus nombres. Sé lo que pasa, pero los personajes son planos y fáciles de olvidar.
Que grata sorpresa es leer a Ana Lucía Guerrero en una novela situada en la época de la Revolución nos presenta la narración de la Nieta de Teresa. Una novela ágil, con refranes mexicanos, que se va disfrutando entre los hilos históricos que enlazan a la familia Burgos y las desventuras de cada uno de sus integrantes. Comenzando con las videncias de la abuela Teresa, su infancia en el convento Bucareli y de ahí la historia de sus hijos Tomás, Cipriano, Leonor y Alicia. La novela se centra más en la abuela, Cipriano y Leonor y la aparición de un tesoro. Y el recordatorio de que al polvo regresaremos
A diferencia de algunos comentarios que leí, que se les hacía muy aburrido todo el principio, a mi me encantó, toda la historia de la abuela Teresa, luego cayó con la historia de sus hijos varones, se me hizo pesada y lenta; y volvió a interesarme con la vida de Leonor. Fue un sube y baja pero con buen ritmo.
Ana Lucía Guerrero tocó mi corazón de una manera bien preciosa. Las familias unidas por fantasmas y tragedias que se separan por las mismas causas son una debilidad para mí.
En este viaje, recorremos el México Porfirista y la vida en épocas de la Revolución, en una narrativa inteligente con refranes y dichos populares.
Esta fue mi segunda Lectura Conjunta que tuve con mi Club de Lectura en Verano 2022 y fue una joya.
una historia de la revolución pero es mucho mas, es una historia de evolución, de pérdidas y superación, de risas entre tragedias y aún mejor es pura poesía mexicana, así le digo yo, para mi fue leer poesía, de esa que que le tengo mucho cariño, de esa que me recuerda quien soy
3.5 ⭐️ Este libro me sacó varias lagrimas, preciosa manera de escribir ✍️💛 una historia muy mexicana, llena de costumbres y refranes. La historia de doña Teresa y su familia ambientada en la revolución mexicana. Me recordó a Mastretta.
Me gustan mucho las novelas familiares, me encanta cuando narran como se forma una familia, los miembros y el contexto en el que se desarrollan. Y al polvo regresaremos, es una novela de la familia Burgos, cuya matriarca Teresa, quien creció en un orfanato en la sierra Queretana, tiene el poder de ser receptáculo de los fantasmas, quienes la usan para transmitir sus mensajes pendientes. Como la solicitud de una misa por su alma, o el escondite de un tesoro. Teresa se casa con Fortunato Burgos y tienen cuatro hijos, de los cuales Cipriano y Leonor serán los que más materia den para narrar. Cipriano que se ve envuelto en la causa revolucionaria y Leonor quien se ve envuelta con un General de la revolución (quien se vuelve presidente). Es la primera novela de Ana Lucía Guerrero, la historia es buena, los personajes son congruentes, te lleva por Queretaro y la capital. Sin embargo, hay veces que el texto es un poco rebuscado, se supone que la narrativa viene de la nieta, quien te va contando la historia de su familia como si fuera una tarde de café. Pero el texto se diluye un poco entre refranes y una que otra palabra compleja. Eso no me permitía sumergirme completamente en la historia. También, me esperaba algo más de realismo mágico, pero a mi criterio faltó explorar más esa parte. A modo muy personal, como todo es narrado por la nieta, los diálogos no abundan; pero cuando hay, son muy buenos. 🤌🏽 Claro, que es muy fácil hablar de un libro que me tomó tres días leerlo, cuando no sabemos cuanto tiempo llevo escribirse. Es un libro que me intriga a leer más de esta autora, y me inspira a pensar en otras historias. Lo cual, a veces no reconocemos en los libros, si tienen el catalizador para despertar la chispa creativa en nosotros.
tal de evitar exponerse aprendió que, para llevar la fiesta en paz con la vida, era mejor esforzarse, pero poquito, y entonces sí dejar que el destino tomara el timón.” p. 14
“Se vale ser mediocre no como meta, sino como resultado.” p. 14
“La realidad es más generosa que la imaginación.“ p. 16
“Hay cosas que son de ser y hay otras cosas que son de creer. Todo el mundo puede creer en lo que a su bien le parezca justo, pero nadie tiene por qué andar dudando que lo que otros creen no es cierto.” Teresa de Burgos. p. 86
“empezaba a caminar sin pisar el suelo, a pensar sin el cerebro y a papalotear por sus sueños.” p.107
“la llenaba de emociones cuando lo veía y de ilusiones mientras lo esperaba.” p. 114
“dos tipos de personas: los fuertes para aguantar el dolor físico y los buenos para sobrellevar el emocional.” p. 117
“Se sabe que en esta vida no hay algo más poderoso que una creencia para desbancar a otra en convicción.” p. 139
Me gustó muchísimo tanto dicho tanto refrán donde la sabiduría de los antepasados se vierte a las generaciones futuras aunque a veces los dolores y quebrantos de la vida los dejen sordos a esas voces del pasado. Una historia muy buena interesante y que de seguro muchas familias que vivieron la época de la revolución se verán reflejadas en algunos o muchos aspectos. Un libro que me hizo recordar a mis abuelos.
Novela historica ambientada en los albores del México revolucionario , la historia narrada en primera persona desde la perspectiva de la sobrina sobre la protagonista del relato Leonor Burgos , quien al quedar huérfana de madre hace a un lado el duelo , yéndose por una vida superficial al aceptar ser la amante del General solo el tiempo le ayuda a perdonarse, superar duelos y seguir adelante Una historia ágil de una familia que se reconcilia
Es el primer libro que llega a mi de la autora y me gustó la historia de Tereza y de Leonor, el tema de la comunicación con el más allá fue medio gracioso y el general ( ¿ Sería Don Porfirio ? ) me gusto por malvado, cochino y por real. El final fue lo que más disfrute, ojalá la vida tuviera más finales felices.
Es increíble como los libros te llegan cuando más los necesitas. Esta es la historia de una familia en medio de la Revolución, de cómo fueron afortunados de encontrarse un tesoro gracias a su matriarca, pero de cómo eran más afortunados por los lazos que los unían.
Un libro breve, historia con personajes interesantes y profundos. Desarrollada en la época de la revolución mexicana. Una historia llena de refranes y cultura mexicana, con sus tradiciones y creencias. Al ser una historia de capítulos breves, se termina pronto y se hace una lectura llevadera.
Y al polvo regresaremos de Ana Lucía Guerrero es una novela cautivadora, escrita con gran destreza. Aunque me costó un poco entrar en la historia al principio, con los primeros cinco capítulos, una vez que los superé, no pude soltar el libro. La autora logra una conexión tan profunda con el lector que, conforme avanza la trama, uno se ve más y más involucrado en los eventos que suceden.
La novela es muy original y diferente, además de estar increíblemente bien escrita. Lo que más me cautivó fue la forma en que Guerrero va llevando la historia, creando una atmósfera envolvente que te hace emocionarte con cada página. Fue una agradable sorpresa leer una obra de esta autora situada en la época de la Revolución, un contexto que maneja de manera brillante. La leí junto con mi hermano, quien también quedó encantado con la obra. Nos pasábamos el tiempo adivinando a qué personaje real correspondía cada uno de los del libro, lo cual añadió un toque divertido a la experiencia.
Es una lectura ágil y fascinante que, sin duda, deja un excelente sabor de boca. La recomiendo ampliamente para quienes busquen una lectura entretenida y accesible, pero también profunda y bien construida. El final fue asombroso !
Aunque muy corto, terminé disfrutándolo, sobre todo porque es un auténtico relato revolucionario. Se sienten las vibras de esa época, junto a las problemáticas y diferencias que se marcaban.