doskonała lektura dla wszystkich zainteresowanych zarządzaniem masą upadłościową. a tak całkiem na serio, gdybyśmy mieli we współczesnych tekstach kultury więcej takiej świadomości, i dbałości o ekonomiczny detal, więcej zaglądania pod podszewkę procesu akumulacji kapitału i więcej odważnej moralnej krytyki w tym zakresie, to by było bardzo zdrowo.
narracja zaskakująco porywająca i obrazowa, charakter każdej postaci rozbudowany (czasami wręcz zahaczając o karykaturalnosc), chociaż niektóre osobowości już przedawnione. mimo wszystko na pewien sposób urzekła mnie szlachetność i nieskazitelność tytułowej bohaterki. eugenia przez swoje niedoświadczenie i niewinność czasami wywoływała we mnie irytację, ale od nie byłam w stanie od niej odwrócić wzroku - czysta i szlachetna jakby żywcem wzięta z pięknego obrazu.
Eugenia Grandet de Honoré de Balzac, un gran clásico de la literatura francesa publicado en 1833. Es una de las novelas más alabadas del autor y está incluida en una serie de novelas reunidas bajo el título “La comedia humana" con la que el autor se consagró como creador del realismo literario.
💰 Balzac hace honor a su título y refleja la mentalidad de la época de la Restauración en la localidad francesa de Samur.
💰 Es la historia de un hombre obsesionado por el dinero y la espiral de locura que se origina a raíz de que su hija Eugenia se enamora de un primo, que ha venido a visitarlos una temporada. Este hecho interfiere en los intereses de otras dos familias bien posicionadas, que veían en Eugenia la posibilidad de un matrimonio perfecto para sus respectivos hijos.
💰 Entre los temas que se plantean destacan la avaricia, la hipocresía, la obsesión por defender la posición social y el arrinconamiento de las mujeres Grandet a un segundo plano en lo que a toma de decisiones económicas se refiere, llegando por momentos a tener una condición casi de esclavas sin que ellas mismas se cuestionen la situación en la que se hallan.
💰 La codicia del señor Grandet es descrita en extremo a traves de descripciones físicas, conductas y rutinas diarias. Sorprende la aceptación de ese exacerbado egoismo y las múltiples mentiras por parte de su mujer e hija.
💰 Es una novela con una prosa fantástica, con gran riqueza de talles y que se lee con mucho gusto. A pesar de la sencillez aparente del argumento, esconde un fondo con muchos matices y giros dramáticos perfectos para ser analizados en una lectura conjunta. Especialmente destacable es el la caracterización de los personajes y su evolución durante la historia. ¡Me ha encantado!
Muy enjundiosa, un ejemplo paradójico de lo que Jameson llamaba el mal como modulación, como intensidad obsesiva. Una estética alegórica en la que la pasión posee toda la personalidad del personaje, que acaba convertido en mera encarnación de esa pasión. Y digo paradójica porque ese proceso de abducción por la pasión triste de la avaricia se despliega históricamente, no es una modulación que actúe como ruido de fondo, sino que se reconstruye hacia atrás y hacia delante: se presenta cómo llegó el señor Grandet a ser el arquetipo del avaro, y cómo se objetiva la pasión que encarna en su hija y su destino más allá de su muerte. Esa pulsión histórica hace que pasen los años y se juzguen las actitudes por sus consecuencias, y que así se dé por finalizado el tiempo de las ilusiones heroicas de la burguesía ascendente al mismo tiempo que se sentencian las esperanzas amorosas de Eugenia por su primo (no juzguen), que prefiere procurarse una posición social ventajosa a sí mismo y a sus hijos en el marco de los impulsos restauradores monárquicos (juzguen). Lo cual añade un sentido calculador a la pulsión reaccionaria de la Restauración, que aún no lo sabe, pero ya no puede entenderse en los términos del mundo absolutista, y quedará marcado para siempre por la Revolución Francesa y su galería de pasiones absolutamente propias.
Otra cuestión es que la tartamudez como estrategia comercial y social, sobre todo para introducir un excurso sobre "Jeremías" Bentham y su principio disolutorio del "prejuicio de la usura" para hacerla homologable a cualquier otra actividad económica en el marco de una conversación de negocios, tiene algo de abducción monstruosa en un sentido muy literal (y ojalá saber sacar provecho a algo así, me cago en mis muelas). Las referencias a la deshumanización relacionadas con el poder subjetivador de la racionalidad dineraria, y su conciencia o falta de ella, son constantes y remiten con mucha facilidad a los pasajes más conocidos de los Manuscritos del 44 de Marx. Parece una boutade, pero es así. «-¿Es verdad, señor, que [los cuervos] se comen los muertos? -¡Qué bestia eres, Nanón! Comen, como todo el mundo, lo que encuentran. ¿Acaso no vivimos nosotros de los muertos? ¿Qué son las herencias?»
Por último, después de leer algunas cosas uno se da cuenta que un principio fundamental del realismo es el de la consciencia retrospectiva de las marcas, las señales, los pecados originarios puestos en juego como intervenciones por la no intervención. Por mucho que el señor Grandet no sea mucho más que un agente más o menos pasivo y necesario de la presentación de un mundo nuevo -el capitalismo-, y no sólo como una nueva subjetividad, sino como una nueva objetividad en sentido fuerte, esto es, en el de una acumulación originaria en toda regla que marca el destino de todos pese a su formulación provinciana -que, por cierto, contribuye a hacer explícita la artificialidad y el ridículo tanto de su propia actitud como de la de los parisinos-, si alguien es consciente de los medios de esa intervención y de su misma existencia es tan solo él mismo, en el mejor de los casos. Por eso es fácil encontrar ecos del pecado original de Chirbes en la ingenuidad pasmosa de los descendientes de Grandet respecto de la venida al mundo de su propia posición social, algo que probablemente sea necesario para que ésta no transmute en locura, como en el propio Grandet. La racionalidad capitalista se rebaja para hacerse inconsciente y sobrevivir, como la agresividad de un virus: «¡Terrible condición la del hombre!, no hay dicha alguna suya que no le provenga de alguna ignorancia».
Eugenia Grandet es una de las piezas que componen el rompecabezas de la Comedia Humana, el gran proyecto que Honoré de Balzac emprendió con la intención de retratar, a través de distintas narraciones, la naturaleza del ser humano, sus pasiones y comportamientos sociales. En concreto, en esta novela se explora la situación de una mujer que vive primero a la sombra de su padre —un avaro comerciante que vive como un pobre a pesar de haber sido capaz, con su instinto y sus tretas, de amasar una importante fortuna— y luego suspirando por un amor que no consigue alcanzar. Toda la historia se sostiene gracias a la impresionante habilidad como narrador de Honoré de Balzac. Sus personajes resultan vívidos y creíbles, cercanos a pesar de la gran distancia temporal, e incluso de mentalidad en muchos aspectos, que nos separa. Vista en conjunto, la trama es bastante banal y no existen episodios de tensión, acción o real suspense que justifiquen el interés que suscita. Es la prosa y la viveza del retrato que consigue el autor lo que sostiene el libro. A día de hoy, Eugenia Grandet es una ventana abierta a la sociedad provincial francesa de principios del siglo XIX. Se nos presentan las convenciones sociales, las relaciones entre los miembros de la burguesía, los anhelos de unos y otros, sus roles, las esperanzas y deseos que servían de motores para sus vidas, etc. Al mismo tiempo, es una obra de gran vigencia. Las pasiones básicas que traslucen en los comportamientos, y que eran el objeto último de la Comedia Humana, son universales y, al parecer, inmutables: la ambición, la avaricia, la inocencia, la indecisión... siguen tan vigentes hoy como hace doscientos años. En algunos aspectos, esta novela de Balzac entra en comunión con la obra de Jane Austen, otra gran retratista de su entorno, pero en el caso de Eugenia Grandet no encontramos un despliegue coral de personajes que complique la trama: esta es más bien sencilla y está centrada en la protagonista, aunque dependiendo del momento haya secundarios que adquieran más peso. Esto hace que compartamos en mayor medida la desolación que sufre el personaje. En definitiva, estamos ante un magnífico ejemplo de costumbrismo del XIX, una novela acertada con sus imágenes y con un desarrollo muy ameno.
Una vez leí que era el escritor favorito, especialmente porque su aristocratia mente lo hacia un critico sagaz de la sociedad burguesa en ciernes del siglo XIX. Es mi primera lectura de Balzac, no creo que sea la ultima. Critico de la burguesia y el capitalismo individualista, pero tambien de la aristocracia en decadencia que se arrastraba ante los que comenzaban a manejar Francia.
Muy recomendada, inclusive por lo que podemos indagar de su prefacio, se le criticó en la época: no edulcorar sus historias sino intentar ser lo mas "realista" y verosimil posible.
La unica "pega", pero no es solo de él, y es mas una mirada subjetiva y anacronica mía: los personajes femeninos son profundamente subalternos, con muy poca capacidad de accionar por fuera del circulo masculino. Historicamente realista pero podria, al igual que Dickens, haber pensado algun personaje femenino mas "rebelde".
Eugenia Grande es un clásico que no se agota: permanece, incómoda y resuena mucho después de haber sido leído. Hay libros que se disfrutan; este, en cambio, se padece. Y en ese dolor reside su grandeza. En sus páginas, la avaricia no es solo un defecto, sino una fuerza corrosiva que lo invade todo, despojando a la vida de su sentido más humano. No es una exageración: es un reflejo inquietante de aquello que, en mayor o menor medida, habita en todos. Y en medio de ese mundo árido, Eugenia encarna el silencio impuesto: una mujer moldeada para ceder, para sacrificarse, para dar sin medida. Su contención no es debilidad, sino el testimonio de una época y de una herida más profunda, casi invisible, pero persistente. Leerla no consuela. Pero deja una huella difícil de ignorar.
Una maravillosa historia que nos muestra cómo una persona puede perder lo más importante, como su alma, su esencia y su felicidad, cuando se deja dominar por las riquezas materiales y olvida lo más importante, como la familia, el amor, la nobleza del alma.
No había leído a Balzac y me deja cautivada con esta historia.
Muy recomendable para leer en estos fienpos, pues aunque fue escrita hace muchísimos años (Siglo XIX entre 1833 y 1834) , creo que hay muchas cosas de la trama que, tristemente, siguen vigentes en el mundo actual.
Przez pierwszą połowę książki nie mogłam opanować śmiechu, a to przez Balzakowski humor, który doskonale odbijał się w dialogach. W drugiej połowie już mi nie było do śmiechu, wręcz przeciwnie - tragizm losów poszczególnych postaci został genialnie wyeksponowany. Bardzo dobra książka, mam wrażenie że trochę zapomniana na tle innych powieści Balzaca.
De lo mejorcito que he leído últimamente. La historia te atrapa y empatizas totalmente con la protagonista, sometida bajo el yugo de un padre avaro y unos pretendientes codiciosos y oportunistas. Además es de lectura ágil y con muchos pasajes dignos de enmarcar.
Si tuviera un enemigo, sin duda le recomendaría leer este libro. Es una chapa infumable que aporta grandes dosis de aburrimiento y generará en el lector la voluntad de no volver a leer durante un tiempo. Si lo lees, puede que acabes considerando la literatura un instrumento de tortura.
Lectura meramente educativa. Es una muy buena lectura si no lo lees por el liceo/colegio, porque es muy bueno, pero si te obligan no es tan bueno. Fuera de eso, es una lectura enriquecedora en cuanto a palabras que ya no se usan, tiene buen desarrollo de personajes, y ellos te atrapan.
El método de mantener la trama y captar la atención del lector es fascinante, el escritor tiene una narración interesante e incluso los viajes en el tiempo realizados son cantantes.
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Hay tanto que decir, el corazón se te queda en las páginas de esta novela, pero madremia este personaje de Nanon, madremia, que pluma, que historia, que atrapante y ay... mi corazón!
Ogólnie książka super, wkurzał mnie jedynie ojciec Eugenii momentami no i jej dewotyzm, ale to powszechny motyw w XIXw francuskiej literaturze, więc wybaczam, ciekawie napisana, akcja toczy się raczej wolno i skupia się głównie na jednym wątku, ale czyta się przyjemnie i nie nudzi