La protagonista es una mujer que parece tener una vida plena y feliz. Vive con su marido Duncan y su perro Monty, tiene un buen trabajo y una muy buena relación con su hija Hannah.
Sin embargo, su familia desconoce que los ha estado engañando todos estos años. En el pasado, hizo algo que solo Scott sabe.
Él ya no formaba parte de su vida, pero ha vuelto y le dice que deben reunirse para hablar de algo muy importante.
¿Por qué volvió después de tanto tiempo? ¿Qué será lo que tiene que decirle? ¿Aceptará reunirse con él?
Trata temas como recuerdos, muerte, drogas, alcohol, engaños, cáncer, abandono, humillaciones, decepción, pasado, depresión, traición, culpa, egoísmo y secretos.
Empecé esta lectura en mayo, pero solo pude leer el 50% del libro. Siéndoles sincera, a pesar de que no es muy extenso, se me estaba haciendo una lectura demasiado pesada. Además, no podía conectar con la historia ni con los personajes. De todas formas, decidí darle una oportunidad y continuar leyéndolo en junio.
Considero que hay muchas escenas y descripciones que son innecesarias, ya que no suman nada y parecen estar solo de relleno. En mi opinión, a partir de las últimas cien páginas es cuando se empieza a poner más interesante.
El final no me sorprendió, de hecho, me pareció sumamente predecible.
Algo para destacar es que tiene dos tipos de narraciones y son en épocas diferentes: 1976 y narrado en tercera persona, 2010 y narrado por la protagonista. Siento que es algo que suma un montón, ya que nos ofrecen un contexto más amplio en el cual situar la historia y los personajes.
Otra cosa para resaltar es que los capítulos son bastante cortos.