What do you think?
Rate this book


448 pages, Paperback
First published February 27, 2013
“[…] los esfuerzos de profundos críticos a fin de demostrar que el libro es malo, que no es novela, y que no soy ni puedo ser novelista. Yo no he de ir a demostrar lo contrario. […] Mi idea al componer cuentos, narraciones, o lo que sean, ya que no sean novelas, no es probar nada. Para escribir tesis, escribiría yo disertaciones” DILO REY
–Aflictivo y vejatorio ha de ser para un hombre el que le designen con el título del marido de la doña Tal […]; pero también es vejatorio y aflictivo lo contrario, y yo no me resigno a sufrirlo.
–[…] lo cual despertaba en mí la ambición, que a menudo olvidan los hombres que también agita el alma de las mujeres.
–¡Ay, niña Constanza!–exclamó doña Araceli, casi con lágrimas en los ojos, muy contrariada y atribulada–. Me pasma, me aterra, me confunde lo que sabéis y discurrís ahora las muchachas. No era así en mi tiempo.
–Tía, en todos los tiempos ha sido lo mismo. Por otra parte, no tengo yo culpa de saber y de discurrir tanto.
En suma, Constancita estuvo elocuente, inspirada, deslumbradora. Siento no hallarme en vena para trasladar aquí fielmente todo lo que dijo. Serviría de modelo a mil discursos semejantes que con frecuencia se ven obligadas a pronunciar las señoritas.
Dante cometió la injusticia de acusar sólo a las mujeres de este linaje de materialismo. ¿Por qué no deploró y confesó Dante el mismo defecto en el hombre?
"Hay en mi mente mil razones que la inclinan a no proseguir la narración de esta historia. El protagonista me desagrada cada vez más. En sus calidades intrínsecas hay poco o nada que le haga interesante, y, sobre todo, su posición de señorito pobre es antipoética hasta lo sumo."
"Crea el lector que me pesa ahora de haber elegido para mi cuento un personaje de tan enmarañado carácter como el doctor Faustino. Me obliga, contra mi gusto, a escribir este largo soliloquio, que debe aburrirle; pero ya no podemos retroceder."
“El doctor se había hecho romántico de los más furiosos. Casi todos sus versos eran desesperados y subjetivos: esto es, el doctor hablaba siempre de sí.”
“A pesar de ser aquella época la del más frenético romanticismo, no se había dejado crecer la melena”
“lo más comm’il faut, la high life legítima, el verdadero mundo fashionable, lo más chic, de más alta nouveauté”
Por ejemplo: “¿Tendré una naturaleza miserable, débil, nerviosa, en quien prevalece la fantasía sobre la razón y el discurso?” /“¿Dónde está la memoria que reanude la vida actual a la vida anterior? ¿Se baña quizás el espíritu, cuando el cuerpo muere, en el río del olvido? ¿Me hundiré, desapareceré para siempre, volveré a la nada de donde salí, o persistiré en lo futuro?” / ¿A quién ama mi alma? ¿Quizá ama un ideal inasequible, que trabajo de continuo en forjar dentro de mí, sin llegar nunca a dar el ídolo por terminado? / “Cuando me examino y estudio, veo que me aparto de mi ideal de perfección y me degrado más cada día”
“Tal vez a los soberbios, que no quieren ver en ellos mismos ni uno solo de los defectos del doctor Faustino, sea a quienes peor y más detestable, moral y literariamente, les parezca su historia”
“Bien sabe el autor o narrador de esta historia que aquí como en otros pasajes de ella, han de incomodarse los lectores con el héroe principal, de quien exigen en novela una fidelidad y una constancia prodigiosas y a quien han de condenar porque [spoiler]; pero tire contra él la primera piedra quien en la vida real haya tenido menos variaciones, y menos fundadas variaciones en sus amores”